Uno de los grandes problemas de una crisis es lo que genera en las personas, especialmente en las expectativas. Según un estudio realizado por la empresa de Recursos Humanos Randstad, más de la mitad (52%) de los trabajadores tiene miedo a perder su empleo en base a las bajas proyecciones de crecimiento económico que se han generado tras el conflicto.

La investigación se basó en una encuesta realizada en más de 2.500 trabajadores, con el fin de evaluar cómo las empresas están abordando esta problemática, además de conocer de qué forma, y en qué nivel, la actual situación podría estar afectando a los empleados en cuanto a miedo a perder el empleo y productividad.

Justamente, una de las conclusiones que revela el estudio es que la situación que vive el país no solo ha tenido repercusiones negativas para quienes deben sobrellevar largas jornadas de desplazamiento; sino que también ha generado efectos adversos en la salud mental de las personas. El 79% de los encuestados sostiene que ha sentido estrés o ansiedad en el trabajo producto del escenario actual. Los más afectados son las personas entre 35 y 44 años, con 31% que afirma encontrarse en un estado emocional fuera de lo habitual; seguidas por aquellas entre 25 y 34, con 28%; y en tercer lugar por empleados que van de 45 a 54 años, con 16%. Los mayores de 55 se han visto menos perjudicados, con 3%; al igual que los jóvenes entre 18 y 24, con 1%.

Revisión

El estudio indicó que 75% de las compañías está implementando políticas de flexibilidad laboral desde el 18 de octubre. De éstas, las más utilizadas son: permisos para entrar más tarde o salir más temprano de la oficina (37%), la posibilidad de que cada área evalúe las medidas día a día dependiendo del desarrollo de las manifestaciones y el funcionamiento del metro (34%) y home office (15%). En menor medida se encuentra la finalización de la jornada anticipada para las personas que viven en zonas de mayor conflicto (7%).

Natalia Zúñiga, directora de marketing de Randstad, dice que en instantes como este es imprescindible la cercanía de los jefes con sus equipos y establecer mecanismos efectivos y oportunos de comunicación, "con el objetivo de conocer la realidad de cada uno, revisar los permisos que se deben otorgar caso a caso para no poner en riesgo la integridad de los trabajadores y ver qué modelos implementar para no afectar la productividad con las herramientas disponibles".

Según la ejecutiva, para las firmas, abordar estos temas a tiempo se transforma en una oportunidad. En este aspecto, la investigación puso al descubierto que solo 36% de las organizaciones ha puesto a disposición de sus trabajadores apoyo psicológico y emocional, en caso de que lo requieran; mientras que el restante 64% comenta que la comunicación ha sido unidireccional.

En esa línea, Juan Pedro Pinochet, presidente ejecutivo de Gestión Social, opina que, además, las empresas deben revisar la relación y condiciones con sus trabajadores, proveedores, contratistas y otros grupos de interés. "¿Cuál es el ratio entre el sueldo más alto y la mediana de mis trabajadores?, ¿cuáles son las condiciones laborales de mis contratistas?, ¿cuándo le pago efectivamente a mis proveedores?, ¿soy un aporte para la economía local? Y un largo etcétera que debe interpelar y cuestionar la forma de hacer empresa", dice Pinochet.

Productividad

De acuerdo con el estudio, 61% de los participantes dice que con los actuales acontecimientos su productividad ha caído, ya sea porque le cuesta concentrarse en sus labores, debido a que no alcanza a realizar todas sus funciones ante una jornada laboral reducida o por el agotamiento que le generan los largos tiempos de traslado. "La clave es no enfrentar este escenario como actores de bandos adversos, estamos juntos por un propósito organizacional común y aquello, si se trabaja bien, puede ser el principal driver de éxito para las empresas", dice el presidente ejecutivo de Gestión Social.

Por otro lado, el 33% asegura que su desempeño se ha mantenido y 6% considera que ha mejorado, principalmente debido a que trabajar desde su casa le permite enfocarse más en sus responsabilidades.

"La comunicación es clave para dar tranquilidad a los empleados y para que las personas sepan que se están tomando todas las acciones pertinentes para que el negocio siga funcionando", dice Zúñiga, y agrega: "además es clave para que los profesionales tengan certezas sobre su futuro dentro de la compañía, reduciendo así la incertidumbre y el miedo".

MentorApp: una ayuda para pymes

Son varias las iniciativas que han surgido desde el sector privado para ir en beneficio de aquellos emprendedores. Una de estas es MentorApp, idea liderada por parte de dos miembros de la Corporación pro emprendimiento G100, Soledad Lama, gerente general de Comaco y Enrique Varas, gerente comercial de Firma VB, la que consiste en brindar asesoría de manera remota a las pymes, a través de llamada telefónica, Whatsapp, videollamada o por correo electrónico.

Esta mentoría en línea surgió luego de recibir varias consultas de emprendedores, a través de las redes sociales. "Una de las causas del estallido es la desconexión entre las diferentes partes de la sociedad, y las pymes necesitan hoy más que nunca, ser orientadas, articularse y saber cómo tomar las mejores decisiones", explica Soledad Lama.

Quienes deseen recibir mentoría, deberán contactarse por Whatsapp (al +569 45858360) y enviar un video de máximo un minuto, donde tendrán que exponer su situación y hacer las consultas correspondientes. En total, cada asesoría puede durar un máximo de tres horas, ya que la idea es ayudar puntualmente a la mayor cantidad de emprendedores posible.

Soluciones financieras, formas de aprovechar las plataformas tecnológicas, o bien, cómo emprender nuevamente, son algunos de los temas a tratar.