Fernando Barros: “Estar en la capa superior del mundo de los abogados te expone a cosas que no son de buena fe”

A 30 años de la creación del estudio Barros & Errázuriz abogados, sus fundadores analizan cómo ha cambiado el país y el sector empresarial en estas tres décadas. Evalúan al gobierno de Sebastián Piñera, su relación con él y dan su visión del poder.


El jueves 29 de noviembre, más de 700 personas llegaron a CorpArtes. Empresarios y altas autoridades, entre las que destacaba el Presidente Sebastián Piñera, se reunieron para celebrar los 30 años del estudio Barros & Errázuriz Abogados. Fue en 1988 cuando Fernando Barros (FB) y José Tomás Errázuriz (JTE) le dieron el puntapié inicial a uno de los principales staffs del país. Hoy, con más de 200 profesionales, 23 socios y un directorio de siete miembros, los fundadores hablan con orgullo de lo que han construido. “Lo que uno mira para atrás en estos 30 años es el honor y orgullo de haber podido acompañar a muchas personas -algunas quedaron en el camino, otras han sido exitosas- mano a mano en su desarrollo empresarial”, señala Barros. Y destaca el ejemplo de Socovesa, donde en sus inicios partieron en una Suburban de uno de los socios a ver sus primeros terrenos. Y hoy son una de las grandes constructoras del país.

En esta entrevista, los fundadores profundizan en su historia y en el Chile actual. No esquivan ningún tema, incluso a la hora de ahondar en su relación con el poder y puntualmente con el Presidente Piñera.

¿Cómo ha sido la evolución en estos 30 años?

– JTE: En 30 años esto ha cambiado mucho. El estudio se formó en 1988, pre plebiscito, de manera que era un año de examen, de observación y una época en que Chile se presentaba a la modernidad, y ya se había abierto al mundo. Estaba restableciendo todas sus instituciones republicanas, pero, a la vez, era un país moderno, sumamente exigente. Partimos Fernando y yo con una formación de asesores directos a personas, de empresas, pero resulta que esas personas y empresas se pusieron a negociar en el mundo y a competir con el mundo y nos llevaron de la mano a la especialización, hasta ahora que estamos inmersos en la era digital. Somos de la época del expediente que se cosía, y hoy todo es electrónico. Estamos jugando en una era absolutamente distinta.

– FB: El gran cambio que hay hoy tiene que ver con dos áreas: el desarrollo de la actividad empresarial hoy es mucho más compleja, más difícil, está mucho más regulada. Y lo segundo, en el mundo de la justicia ha habido una evolución, pero hay una cosa que es cierta, que es la falta de predictibilidad. El cómo se resuelve un tema hoy genera incertidumbre y la incertidumbre dura mucho.

¿Antes había más certeza?

– FB: Era más simple. Había menos complejidades en las regulaciones. Antes el valor de la creación del empleo en un país pobre era apoyado por todos. Hoy, los tiempos de los proyectos son distintos y desarrollar la actividad empresarial es mucho más complejo. Hoy hay situaciones donde quizás por falta de experiencia o entendimiento se pierde tiempo, y el tiempo en el mundo empresarial y de la superación de la pobreza es valioso, entonces no es irrelevante que un proyecto vuelva al punto de partida, que se pierdan tres, cuatro años. Hoy la normativa aparece como barreras, más que puentes para acercar a la empresa a las comunidades, el medioambiente y el entorno.

Pero no sienten que la percepción hacia el mundo empresarial es más negativa, acompañada de los escándalos de colusión.

– JTE: Sí. Alguien que ha sido bastante claro ha sido el presidente de Sofofa, Bernardo Larraín, en el sentido de señalar que en esa imagen los empresarios han tenido bastante responsabilidad en no salir a explicar lo que significa hacer empresas, asumir riesgos, cómo se relacionan con la comunidad, la inclusión. Estuvo tan golpeado por los casos que guardó silencio. Y tiene mucho que aportar, incluso en el desarrollo de políticas públicas, pero eso quizás ha faltado, darle una mayor difusión y promoción y decir lo hacemos juntos. Pero creo que esto está cambiando. Los empresarios están sacando la voz en señalar “tenemos problemas, hemos tenido, los vamos a corregir”, pero estamos aportando mucho.

– FB: El mundo empresarial nunca ha tenido un estándar como el que presenta hoy. Hoy hay una campaña, muchas veces injusta, se destacan situaciones puntuales, pero si miras lo que representa dentro de la economía, la actividad empresarial, versus los casos puntuales de situaciones anómalas o indebidas, no tienen ninguna proporción con la imagen que se ha pretendido crear del mundo empresarial. Hace 40 años en este país no cabía la pobreza y eso se ha superado, y está demostrado científicamente que es por el crecimiento de la actividad económica asociada al emprendimiento del mundo privado, por supuesto acompañado de buenas políticas. Entonces, hoy en un mundo donde estamos llenos de exigencias sobre mis derechos, es bueno que la gente mire con alguna objetividad qué se está generando, qué se está aportando.

¿Y cuál es la responsabilidad del mundo empresarial en esta imagen? Da la sensación de que estiró mucho el elástico sin reaccionar hasta que vio que se les venía la ola.

– JTE: Para mí lo importante es que esa lección se aprendió. Hoy se comunica, hay políticas de información relevante en todas las compañías. Venía esa carga y se vio como una reacción, lo importante es que esa reacción existe.

– FB: Hay algo en que no estoy de acuerdo, evidentemente hay un tema de comunicación, pero esto ha avanzado con una vertiginosidad impresionante; hay una responsabilidad del mundo de las comunicaciones. El mundo de las comunicaciones tiene que hacer un mea culpa de qué es lo que ha estado comunicando, destacando. Si analizas lo que representan los casos que mencionas, son absolutamente puntuales y nos hemos quedado pegados en ello, como si fuera la característica del mundo privado. Hay muchas frustraciones que no tienen que ver… Es fácil echarle la culpa al mundo del empresariado, de las AFP, pero las empresas, las AFP no hacen milagros, y si uno analiza temas puntuales, la empresa aporta una parte de la solución, pero las personas tienen que aportar, los medios, el mundo político; el conjunto de ello es lo que hace el éxito. Hay casos puntuales, pero eso no caracteriza a la empresa chilena.

Pero son igualmente graves…

– FB: Está bien, y los hay en el mundo político, sindical, si somos una sociedad de seres humanos, donde hay errores, pecados, crímenes, pero 4-5-7 casos puntuales cuando hay decenas de millones de transacciones, de contratos, etc. no enturbian, ni siquiera constituyen una mancha grave de lo que es el gran aporte de la empresa privada al desarrollo de este país.

– JTE: Volviendo al tema jurídico, lo que no se ha quedados atrás, sino muy por el contrario, ha sido la comunidad jurídica de la asesoría profesional, formada por abogados, también cada una en sí misma son empresas, y han estado en la vanguardia de lo que es sofisticarse, se han preocupado de formar jóvenes, que esos jóvenes tengan oportunidades de perfeccionarse en el extranjero.

¿Cómo ven al gobierno hoy día, versus lo que fue el primer mandato del Presidente?

– JTE: Veo claramente un gobierno que asimiló la experiencia de haber sido ya gobierno. Uno lo ve en el desarrollo como estadista del Presidente Piñera; uno lo ve en el tema generacional, en la actitud de cómo tiene que buscar y generar acuerdos, escuchar y tomar las buenas ideas que vengan del Parlamento y de los grupos intermedios, como son los partidos políticos. Y eso está permeando, se están presentando los proyectos en temas que son cruciales para el desarrollo del país. Cuando veo los temas que ha tomado el gobierno, como inclusión y género, que eran banderas que se decían que un gobierno de centroderecha jamás las tomaría, bueno, no ha dudado un segundo en tomarlas, y eso muestra una capacidad de escuchar y de buscar temas que son transversales en beneficio de los chilenos. Esa actitud creo que va a ser recogida.

¿Cómo responden a las voces que destacan críticamente la relación que tienen con Sebastián Piñera?

– FB: Sebastián Piñera fue un cliente antes de ser senador, antes de ser político, ha sido un cliente durante prácticamente 30 años y en esa calidad nos hemos relacionado en lo profesional, lo social y en lo humano. Nos hemos acompañado en temas profesionales, sociales, alegres y tristes, como con muchas personas de distintos ámbitos. No se nos ocurriría ni lo haríamos pretender alguna vinculación con alguien que va más allá de una vinculación profesional.

¿Pero les ha favorecido?

– JTE: Nunca hemos sentido y tampoco lo aceptaríamos que nos hayan contratado para un tema por estimar que podamos ser cercanos a alguna autoridad, en algún sector. Nunca.

Y su relación con el poder…

– FB: Nosotros no nos relacionamos con el poder, nos relacionamos con personas, y nuestra relación no ha sido a propósito de sus posiciones, sino de un servicio profesional.

Pero cuando ven que surgen informaciones que rebotan en el estudio, como en el tema Quintero con la relación de la ministra Schmidt con Gonzalo Molina (exsocio), y se plantea que por ello no atacan a Oxiquim, empresa de la cual Fernando es presidente. ¿Qué les pasa?

– JTE: Es inevitable que se haga ese tipo de comentarios por el tema de relaciones que señalas. Ahora, en lo profesional, nos enteramos que un cliente estaba en una determinada dificultad, en Quintero, y lo que se hace acá, como asesores, es un trabajo estrictamente profesional. La realidad de nuestro estudio es tal como muestran las encuestas, tanto en diversidad como en la afinidad política. Está igualmente distribuida la torta. Eso, además de nacernos, nos obliga a ser absolutamente profesionales. Este proyecto no está desbalanceado hacia un lado.

De hecho, esta afinidad, por el contrario, nos genera problemas, porque quizá aquel abogado que no conoce a la ministra le nace pedirle de inmediato una reunión, pero nosotros nos tenemos que cuidar muchísimo, porque no vaya a ser que se diga o se comente. Es muy delicado.

– FB: En este tema, somos un poquito marineros y no siempre las aguas están calmas, y sabemos que a veces hay olas que son absolutamente artificiales y hay rumores mal intencionados que pretenden distraer la atención. Lo concreto es que Oxiquim, a tres o cuatro meses de todo, ha quedado claro que no tuvo ninguna vinculación con las emergencias ambientales que ocurrieron, hemos colaborado en todo momento con las autoridades, hemos abierto nuestras instalaciones, han llegado técnicos, hemos realizado monitoreos y tenemos la absoluta tranquilidad de que no tenemos relación.

¿Ya está claro que no, ya se terminaron todos los análisis y estudios?

– FB: Absolutamente. No hay ninguna formulación de cargos que tenga que ver con el tema, ninguna exigencia de inversiones. Aquí se ha faltado a la verdad respecto de algunos productos. Todo lo que se ha dicho respecto del metalcloroformo es falso, desde el año 2007 que nunca más se importó, y nunca se trajo a través de la bahía de Quintero, porque venía en tambores sellados, o sea, sabemos que aquí hay mucha gente que tiene mala leche o que busca la oportunidad para golpear al gobierno o, por último, para distraer la atención sobre sus culpas. No nos inquieta, lo sabemos y la empresa así lo ha entendido y hemos ido avanzando poco a poco y demostrando que es absolutamente de mala leche la insinuación de algún conflicto de interés. No se nos habría ocurrido ni lo hemos hecho de involucrar o llegar a las autoridades para pedir algún trato particular.

Pero los comentarios surgen dada la connotación que tienen…

– FB: Sabemos que el hecho de ser más o menos conocidos, de estar en la capa superior del mundo de los abogados, te expone a veces a cosas que no son de buena fe. Jamás vinculamos el mundo del poder o la posición particular que pueda tener una persona. Nuestra relación con Sebastián Piñera no es con el Presidente de la República, es con él, y las veces que por algún motivo me he dirigido a él ha sido específicamente por temas sociales o profesionales que no tienen nada que ver. Por ende, para mí no es Su Excelencia, es Sebastián Piñera, porque nunca toco temas que son propios de la autoridad, ni con él ni con ministros o parlamentarios que a muchos conozco.

Lo de Quintero generó dudas porque la ministra se demoró muy poco en responsabilizar a Enap…

– FB: Se generó toda una búsqueda. Bueno, pero nosotros no nos vinculamos con el mundo del poder, hemos sido muy respetuosos, respetamos a las personas que piensan distinto, a pesar de que yo haya podido estar en su minuto en un tema que, por lo demás, era la política del gobierno de la época de lo que se estaba viviendo en Londres, en general hemos actuado de una manera que merece el respeto de personas que están de acuerdo o no con nuestra forma de pensar.

¿Han sentido animadversión?

– FB: No, por el contrario, mucho respeto por ser consecuentes con las ideas que uno piensa, y siempre intentando ser respetuoso con lo que piensan otras personas, y entender que este es un país que para avanzar tiene que superar el pasado. Vemos con admiración el Tratado de Roma, que antes de 10 años de terminada la Segunda Guerra Mundial, Europa ya trabajaba en la unidad y nosotros estamos absolutamente pegados en un pasado. No quiero entrar en ese tema, pero sufro por gente que eran cabros jóvenes, que no tenían responsabilidad y hoy día siguen sufriendo en un tema que sigue abierto y no le favorece a nadie. Este país para ser Europa tiene que partir por mirar hacia adelante, y eso significa que, en el mundo del derecho, tenemos que respetar el derecho, la justicia tiene que ser predictible. Para que un sistema dé certeza jurídica esto no puede andar para el lado que cada uno quiera, y eso en una democracia viene de la ley.

¿Hoy estamos en ese juego?

– FB: No, te diría que hay casos puntuales. Muchas veces aparecen resoluciones que uno puede estar en completo desacuerdo, pero eso no es lo importante, lo importante es si se está respetando el estado de derecho, y eso significa fallar no con lo que uno quiere o piensa, sino que con lo que democráticamente se estableció por ley.

Tenemos una visión optimista del futuro, creo que al final van a ponerse de acuerdo las fuerzas políticas y abrir las puertas para que este país continúe en su senda de desarrollo. Las condiciones para que Chile pueda seguir creciendo y mantener un 4% están, y si a eso le agregamos que el mundo político se junte con el gobierno y saquen adelante una buena reforma tributaria, previsional y los grandes temas que tenemos, eso va a hacer la diferencia entre crecer al 4% a volver a crecer a niveles del 5%. Hoy el desafío es que este país se dé un sistema tributario justo y a largo plazo. No puede ser que llevamos en los últimos años dos o tres reformas por gobierno. Eso no da estabilidad. Mucha gente me dice: ‘Más allá del guarismo, yo quiero un horizonte para programarme’. Hoy hay una propuesta del gobierno que es legítima que se discuta en el Congreso, pero con una visión a largo plazo y con altura de miras. Construyamos de común acuerdo un gran acuerdo nacional, para darnos un régimen tributario para los próximos 10 años; discutamos el sistema previsional, sin sesgos ideológicos, sino con una visión constructiva. Tenemos la oportunidad, vemos que hay un ambiente, vemos a nuestros clientes con ganas, falta que el mundo político dé las reglas del juego que aseguren la estabilidad en lo tributario, en las políticas públicas, y lo más relevante es que hay que destrabar, desburocratizar las iniciativas, no puede ser que un proyecto se demore siete años, no puede ser que se paralice porque apareció la punta de una flecha, tiene que haber una reacción eficiente que defienda el patrimonio, el medioambiente y que, a su vez, genere las posibilidades para desarrollarnos.

– JTE: Más allá de las mezquindades políticas electorales temporales, todos estos temas que están en la mesa son transversales y les generan impacto a todos los chilenos. El bloque que gobernaba fue derrotado fuertemente en las elecciones, hubo un llamado a la comunidad, ya se vivió el duelo y ahora uno ve que hay posiciones constructivas, tanto en el tema previsional como tributario. En el tema laboral se ha anunciado que se está analizando cómo regular bien lo de la flexibilidad laboral, en consecuencia, son temas que es muy difícil que personas de buena fe no los van a analizar desde su perspectiva, pero de buena fe. Tenemos una oportunidad, estamos volviendo a la época de los acuerdos que se perdió.

¿Estamos volviendo?

– JTE: Creo que sí. Hemos tenido algunas escaramuzas como en temas de educación u otros, pero creo que sí se está volviendo, porque es muy duro para un parlamentario el dar la espalda por un tema netamente ideológico u oportunista a temas de interés nacional, entonces creo que sí se están generando esos espacios. Ha habido un tema de expectativas muy altas, pero Chile no es un país aislado de lo que es la realidad del mundo, entonces estas expectativas, estos acuerdos que están permitiendo avanzar en el estudio de los proyectos van generando estas condiciones que van a dar la razón a los optimistas y no a los pesimistas.

¿Si están tan optimistas cómo se entiende que, en noviembre, el Indicador Mensual de Confianza Empresarial haya caído por primera vez desde que asumió Piñera?

– FB: Todas las decisiones de inversión, de desarrollo, de crecimiento están en la grilla de partida, y aquí falta una bajada de bandera del mundo político, porque no basta con que el gobierno transmita un mensaje cuando no se ve una reciprocidad, una química en el mundo político. Hoy se percibe una disputa entre el Congreso, el gobierno y no vemos con tranquilidad que vamos a sacar leyes que van a ir despejando el camino, entonces claro que hay preocupación en el mundo empresarial, porque vemos que no se avanza, hay un portazo, hoy se discute si se va a aceptar la idea de legislar de la reforma tributaria. Hay un llamado a la responsabilidad de la comunidad política, en el sentido de entender que aquí hubo una decisión soberana del pueblo chileno que quiso un cambio de rumbo y eligió un gobierno por una amplísima mayoría, entonces el mundo político tiene que estar a la altura.

Uno ve un país creciendo, pero la percepción de la gente es que los tiempos mejores no llegan…

– FB: Esto tiene que ver con la rigidez, con las regulaciones que impiden que las empresas se puedan desenvolver en un mundo muy exigente. La empresa está sujeta a un nivel de exigencias que tiene que ir de la mano con toda la normativa que lleva. Como país tenemos que entender que el mundo cambió. El reemplazo de personas por máquinas, todo eso, es un riesgo que viene.

– JTE: Hay que asumir que las condiciones son distintas. Entonces hay que ver cómo nos reconvertimos. Se necesita mayor flexibilidad laboral, necesitamos el trabajo remoto.

– FB: Acá hubo un salto. Las cifras se dispararon después de marzo entre expectativas, etc., pero esto necesita más. Tenemos que dar una señal como país de que esto no va a ir para lado y lado. Y si vamos a hacer una reforma tributaria hagamos una reforma que debiera durar 10-15 años…

¿Y esa discusión se va a dar en el Congreso?

– FB: Es que es la única forma para que la gente invierta de verdad. Hoy día los rendimientos de los negocios en general son bajos, entonces quedarse aquí con dificultades, incertidumbres, con qué va a pasar con el tema político, adónde va la cosa después, versus países afuera que te ofrecen mejor trato, mejor ambiente, rendimientos similares, entonces este país tiene que entender que hoy día el populismo está aquí, porque hay un discurso que habla de derecho y no de obligaciones. Hay un simplismo. Cuando hablamos que la solución a las pensiones bajas es la solidaridad, a ver, señor, esto es un problema matemático, hay un nivel de gasto y un nivel de ingresos, la gratuidad en la educación incluso para los que no lo necesitan, está bien, tiene un costo y esas platas se gastaron en eso y eso tiene una contrapartida y es que no se pueden gastar ni en A, B ni C.

¿Cómo ven que no se haya avanzado en una disminución del impuesto a las empresas como lo había anunciado el Presidente?

– FB: El presidente lo incluyó en la política del mundo de lo posible. Y dijeron claramente que esta reforma no excluye otros avances en el tiempo, pero hoy con los desafíos y las demandas sociales que hay claramente no dan los ingresos para disminuirlo. Lo que se hace que es la simplificación e integración del sistema debiera redundar en un mayor ingreso en el largo plazo y se espera que en esas circunstancias se pueda bajar. Hay un consenso de que tasas del 27% son muy altas, pero hoy no se puede.

– JTE: Incluso hay voces en el mundo de las empresas que dicen que debiera subirse, entonces es un tema opinable.

– FB: Ahí me opongo.

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