Auditor del Banco Mundial comparte críticas metodológicas de Romer al Doing Business

Asegura que reparar esta debilidad, del ranking de facilidad para hacer negocios, no debiese tomar mucho tiempo ni implicar altos costos para la entidad.


Sorprendido se declaró Radall Morck, académico de la Universidad de Alberta, al enterarse de que el Doing Business publicado la semana pasada no podía compararse claramente con el del año pasado. Tras las denuncias de Paul Romer, ganador del Nobel de Economía 2018, a Randall se le encomendó – junto a James Chenxing- la elaboración de la auditoría externa para indagar el caso que protagonizó Chile, marco en el que sí advirtió problemas con el rankig de facilidad para hacer negocios del Banco Mundial.

“Realmente ha estado cambiando bastante la manera en que ha estado calculando los números”, señala Randall en conversación con PULSO. Luego que Romer reiterara sus críticas en la entrevista de este domingo, el académico comentó los detalles de la auditoría que se le presentó en julio de este año a la junta directiva del organismo multilateral.

“Nosotros sugerimos que el BM debería considerar hacer muy pocos cambios en metodología en el futuro. Sólo hacerlo después de que se haya vuelto muy claro que el cambio es absolutamente, verdaderamente, completamente necesario”, subraya Randall.

Aunque en su sitio web el Banco Mundial asegura que la versión 2019 del Doing Business no trae consigo cambios metodológicos relevantes, lo cierto es que en el caso de Chile gran parte de las cifras mostradas en el reporte 2018 quedaron obsoletas.

De esta manera, la comparación año contra año volvió a presentar importantes dificultades. La puntuación en seis de los diez ítems del reporte correspondientes a 2018 (publicado en 2017) cambió para nuestro país, lo que llevó a que se modificará su puntaje promedio de 71,22 a 71,44 puntos.

Aunque se trata de una leve diferencia, lo anterior implica que Chile en ese informe quedaba ubicado en el puesto 53 y no en el 55, de acuerdo al ranking actualizado que mostró el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, en el marco de la presentación de la semana pasada.

Aunque Randall reconoce que no ha revisado el Doing Business de este año, consultado por los cambios que sufrió Chile y la complejidad en la comparación del ranking, señala: “estoy decepcionado”. Asegura que pensó que las recomendaciones que plantearon “se implementarían inmediatamente”, dado que “no es caro ni toma tiempo”.

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