Baldo Prokurica: "Tenemos ya encaminado un acuerdo entre Cochilco y Contraloría"

4-baldoOK

El ministro de Minería dice que es necesario hacer una "cirugía mayor" en el área de fiscalización de Cochilco y que la idea, es que el organismo compruebe, antes de aprobar los proyectos, que las estimaciones de la estatal puedan concretarse.


Las diferencias que enfrentan a Codelco con la Contraloría General de la República desde fines del año pasado estarían prontas a resolverse. Así lo señala el ministro de Minería, Baldo Prokurica, quien sostiene que ya se tiene "encaminado" un acuerdo entre el ente fiscalizador y la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), que es el que disputa la labor de supervisión sobre la estatal.

¿Cómo han avanzado las tratativas por el conflicto entre Codelco y la Contraloría?

-Tenemos ya encaminado un acuerdo entre Contraloría y Cochilco. El organismo de fiscalización por sí mismo de las mineras del Estado es Cochilco, sin embargo, tenemos un análisis bastante crítico de lo que ha sido su labor.

¿Por qué?

-Cochilco tiene una parte muy importante que es la de estudios y otra donde hay que hacer cirugía mayor, que es la de la fiscalización. La fiscalización que hace Cochilco es de mérito y la que hace la Contraloría es una en la que se comparan ingresos y gastos y gastos contra boletas. La fiscalización de Cochilco es extraordinariamente importante, porque toda la inversión de Codelco y Enami es autorizada por este canal. Por ejemplo, un proyecto estructural -y ahí es donde tenemos las dudas- tiene que ser aprobado por Cochilco y después ser fiscalizado por el mismo organismo, pero no en una fiscalización de comparar boletas, sino que de mérito, en el sentido de que si ese proyecto ha dado los resultados que originalmente se proyectaron. Estamos hablando de una fiscalización sofisticada. A la vez la Contraloría interviene, pero lo hace de forma excepcional.

¿Cuál es la visión del gobierno frente a este conflicto?

-La actual situación que existe entre la Contraloría y Codelco no es una situación cómoda para el gobierno. El gobierno quiere que esa situación se termine y estamos explorando algunas fórmulas.

¿Cuáles?

-Lo que se tiene que hacer es aprobar los proyectos, pero no sólo con la firma. Hay que decir que lo que se está proyectando funciona y no sólo desde la dimensión de la calculadora.

Entonces, ¿puede cambiar la forma en cómo se hace la aprobación de las iniciativas?

-Hay que hacer un cambio y estamos trabajando con Cochilco en la posibilidad de poder generar una condición que le permita fiscalizar a empresas como Codelco y Enami.

¿Por dónde iría ese cambio?

-En Cochilco tenemos que hacer cirugía mayor desde el punto de vista de incorporar los sistemas tecnológicos para fiscalizar. No hay ninguna institución que tenga las condiciones para fiscalizar el 100% de Codelco. Es muy grande, compleja, con desafíos enormes que hacen imposible una buena fiscalización sin los elementos tecnológicos que, por ejemplo, tiene el SII. En el caso de la fiscalización de Cochilco creo que debemos caminar en la línea que Codelco deba subir la información a una plataforma y Cochilco acceder ahí para cruzar los datos. Es indispensable que tengamos una fiscalización respecto de todas las áreas, de la buena inversión de los recursos, de que no existan vínculos entre familiares o empresas correlacionadas.

CAPITALIZACIÓN

La ley de capitalización de Codelco considera aportes por US$ 4 mil millones, de los que se han alcanzado unos US$ 3.300 millones, ¿harán nuevos aportes?

-Esta es una ley que dura hasta febrero del próximo año y es un tema que está en estudio y que no descartamos. El gobierno del Presidente Piñera comprometió el apoyo, no sólo desde el punto de vista de generar los recursos, sino que, además, pedirle a Codelco que pueda presentar los proyectos con la ingeniería y la estimación de rentabilidad económica muy bien afinados.

¿Hay una mala evaluación de cómo se han hecho las cosas?

-Tenemos una historia en esta materia que no hay que repetir, especialmente tomando en cuenta que algunos proyectos estructurales costaron el doble.

¿Piensan hacer una nueva ley de capitalización?

-Es un tema que estamos estudiando con Hacienda. Comparto la idea de que un negocio como la minería y los volúmenes de Codelco no puede manejarse sobre la base de estar negociando año a año, por lo que la idea de tener programas de largo plazo de financiamiento, comprometidos a rendimiento, interesante y no la descarto. Hoy hay propuestas en esta materia.

Pascua Lama: "No hay proyecto en el mundo que haya gastado US$ 8 mil millones y no haya visto un centavo"

¿Chile se pierde una oportunidad con Pascua Lama?

-Si se pretende hacer un proyecto que por muy bueno que sea, destruirá el medio ambiente, no se va a poder hacer. No están los tiempos para eso. Pascua Lama es un ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas. No hay ningún proyecto en el mundo que haya gastado US$ 8 mil millones y no haya sacado ningún centavo. Hay que hacer compatible la actividad económica, porque Chile nunca tuvo las oportunidades que uno tiene hoy día.

¿Cuál es el principal problema que hoy tienen las iniciativas mineras?

-El mayor problema que tienen los proyectos es la burocracia y estamos estudiando de qué manera reducir el número de permisos, pero tenemos una muy buena expectativa de lo que va a ser la minería chilena este año.

¿Por qué?

-De los 122 proyectos que hay de la minería mediana y grande, 102 no han iniciado su fase de construcción, pero tienen su permiso de impacto ambiental aprobado. El total de estos proyectos suman US$21.444 millones. Si esos proyectos se pusieran en construcción generarían 54.176 empleos.

¿Por qué no parten?

-Eso lo estamos analizando, algunos van a partir. Algunos tenían todo listo y no había partido. Estaban esperando una buena oportunidad de un gobierno que fuera pro inversión, donde tuvieran seguridad para efectos de poder materializarlos.

¿Hay alguna preocupación en ese sentido?

-Somos un país minero. Somos el mayor productor de cobre del mundo, el mayor productor de litio, tenemos las mejores condiciones. Sin embargo, hay grupos que hacen lo posible para que la minería no funcione y tenemos en regiones enteras US$ 30 mil millones o US$ 40 mil millones paralizados porque alguien no quiere que un ducto pase por acá o por allá, o porque hay proyectos para que por ejemplo, no se pueda trabajar a 0,01 hectáreas de los glaciares. Eso no existe en ninguna parte del mundo.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.