Brasil se contrajo más de lo esperado en enero, en el primer mes con Bolsonaro como presidente

Los recientes resultados además han llevado a importantes recortes en las perspectivas de crecimiento para este año.


Jair Bolsonaro no logró dar con las expectativas de crecimiento en su primer mes como presidente de Brasil. En enero, la economía del gigante sudamericano se contrajo 0,41% frente al mes previo, una caída del PIB superior al 0,2% que esperaban los analistas consultados por Bloomberg.

Retrocesos en la producción industrial de 0,8% y en el volumen de servicios de 0,3% fueron los factores que empujaron más de lo esperado a la economía, que en término interanuales creció 0,79%, mientras el mercado anticipaba un avance de 1%.

Estos resultados no están ayudando a las perspectivas de crecimiento para el año completo. Los economistas encuestados por el Central en su sondeo semanal apostaron por una expansión de 2,01%, frete a los 2,28% y ellos no son los únicos que están recortando.

Cinco razones para recortar

Bank of America rebajó sus previsiones desde 3% a 2,4%, atribuyendo la decisión a cinco razones. “Las decepciones en el ritmo de la recuperación durante el cuarto trimestre de 2018 y el lento dinamismo en la actividad temprana del primer trimestre de 2019 sugieren un repunte económico más débil de lo esperado para este año y explican parte de nuestra revisión a la baja”, parte señalando el informe elaborado por los economistas David Beker and Ana Madeira.

Las decepciones suman y siguen, porque el prestamista estadounidense también considera lenta la recuperación del mercado laboral. “La reforma laboral, aprobada en 2017 con el objetivo de aflojar las restricciones del mercado laboral y promover la creación de empleos formales, no produjo resultados significativos”, detallan ante al primer aumento de la tasa de desempleo en nueve meses que experimentó Brasil en enero, cuando llegó a 12%.

Y aunque la confianza en general sigue siendo positiva y mejor que el año pasado, en BofA esperan que “el crecimiento del consumo privado sea más gradual” y que “la recuperación de la inversión se produzca más adelante en el año, dado el retraso en las discusiones sobre la reforma de las pensiones”.

Tampoco favorecerán a la actividad brasileña la recesión economía argentina, siendo este el riesgo externo más relevante para el país. Finalmente, los expertos destacan que “la participación del Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES) en el crecimiento de la inversión se ha revertido gravemente”, lo cual “debería cambiar la dinámica del crecimiento de la inversión en los próximos años y agregar una mayor presión a la baja al crecimiento”.

Seguir leyendo