La economía estadounidense se estancó pues “no varió sustancialmente en las últimas semanas”, ha afirmado la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en su Libro Beige, documento que proporciona una evaluación de la economía detallada por los 12 bancos centrales regionales del país.

De esta forma, la radiografía es peor a la obtenida en marzo pasado, cuando este documento estimó que la economía sí creció “ligeramente” a principios del año. “Nueve de los distritos (demarcaciones territoriales que cubren los bancos centrales regionales, aglutinando varios estados del país) informaron de ningún aumento de la actividad o uno ligero, mientras tres comunicaron un crecimiento modesto”, ha explicado la Fed.

El consumo se mantuvo de “estable a ligeramente a la baja”, con las ventas de automóviles sin cambios, ya que solo “un par” de distritos informando de una subida en las ventas e inventarios. En contraste, el sector turístico se mostró robusto en la mayoría de territorios.

La actividad manufacturera se estancó o cayó a pesar de que las disrupciones en las cadenas de suministros han ido solucionándose. Después, la actividad del sector primario “casi” no registró cambios y los mercados energéticos se “suavizaron”. El transporte y los volúmenes de carga también se estancaron o disminuyeron como en la industria.

Por su parte, las ventas inmobiliarias residenciales y el sector de nueva construcción “moderaron modestamente” su actividad. La construcción no residencial “apenas varió” y los cambios en la demanda de compra y de alquiler fueron, en general, nulos con tendencia a la baja.

En cuanto a la demanda crediticia y los flujos del crédito, estos cayeron tanto en sus variantes de consumo como empresariales. “Varios distritos informaron de que los bancos endurecieron los estándares de concesión por la creciente incertidumbre y la preocupación en torno a la liquidez”, ha elaborado el documento. Aun así, la mayoría de las demarcaciones se anotaron una evolución de la demanda y las ventas de “estables al alza” para los servicios no financieros.

Empleo

El empleo acusó una ralentización del crecimiento por el enfriamiento del mercado laboral en algunas regiones en comparación con Libros Beiges anteriores.

La Fed constató que “un reducido número” de empresas despidieron de forma masiva, principalmente en “grupos concretos” de grandes empresas. Otras compañías optaron, no obstante, por un “desgaste natural” de las plantillas, solo volviendo a contratar para aquellos puestos de importancia crítica.

Los contactos empresariales de la Fed indicaron que el mercado laboral ha dejado de estar tan “ajustado”, y que las empresas se benefician de una mayor retención de los empleados. Además, el crecimiento de los salarios se ha moderado, aunque continúa siendo “elevado”.

Precios

Con respecto a los precios, estos crecieron de forma “moderada”, aunque el avance de estos incrementos “parece que está ralentizándose”.

Los contactos de la Fed informaron de unas caídas de “modestas a fuertes” en los precios de los insumos no laborales y unos precios de transporte “considerablemente más bajos”. Aun así, los precios de los productores para bienes acabados subió “modestamente”, pero a un ritmo más contenido.

Las presiones en los precios de venta se “aliviaron de forma general” en los sectores manufactureros y de servicios. Los precios de consumo escalaron por una demanda que aún es elevada, así como por unos costes de inventario y servicios encarecidos.

Los importes de los hogares y alquileres se estabilizaron en la mayor parte de los distritos, pero permanecieron cercanos a los máximos históricos.

Los contactos de la Fed esperan que las presiones inflacionistas en los insumos se sigan conteniendo en el futuro, pero anticiparon una mayor volatilidad de los mismos en comparación con los años previos.