Esencia empresarial familiar

No es una sorpresa que detrás del cuantioso fondo de ayuda que recaudó la CPC estén varias familias empresarias. Su legado histórico ha sido desarrollar emprendimientos, trascender las fronteras con nuevos productos y servicios y contribuir al progreso del país. Pero su aporte va más allá que un listado de acciones.




En estos días llegará a Chile parte de los 500 ventiladores mecánicos que un grupo de empresarios -articulados por la Confederación de la Producción y el Comercio- donaron al país. El arribo de este material, una verdadera hazaña en medio de la pandemia, no sólo reducirá la estancia de cientos de futuros contagiados en cuidados intensivos. También es la muestra tangible de que la unidad, la creatividad y la gestión del mundo privado son cruciales para enfrentar las crisis.

No es una sorpresa que detrás del cuantioso fondo de ayuda que recaudó la CPC estén varias familias empresarias. Su legado histórico ha sido desarrollar emprendimientos, trascender las fronteras con nuevos productos y servicios y contribuir al progreso del país. Pero su aporte va más allá que un listado de acciones. Hay algo que las caracteriza: los valores familiares permean en las organizaciones, dándoles identidad y creando un clima de mayor colaboración.

Estas características le dan a las empresas familiares (EF) una dimensión humana que se expresa en sus acciones externas y al interior de la propia organización. Un ejemplo de esto es que tienen mejores relaciones laborales -según la Cuarta Encuesta Longitudinal de Empresas las EF tuvieron significativamente menos incidencia de huelgas que las no familiares- y han incorporado con mayor fuerza a la mujer en cargo de alta dirección.

En una reciente encuesta que realizamos en la Asociación de Empresas Familiares, a casi 150 empresarios familiares, indagamos sobre las acciones que han tomado estas compañias en esta emergencia sanitaria, la que está causando estragos económicos. Y es sintomático que mientras la mayoría ha avanzado en la implementación de teletrabajo (90%), flexibilizado horarios (60%) y efectuado reuniones on line para agilizar la gestión (54%), relativamente pocos han estudiado una reducción de personal (25%) o pensado en aplicar rebajas de salarios (20%).

Al consultar sobre las reacciones que se han generado en las empresas con la crisis, después de las alternativas más evidentes -optimización de las reuniones y ansiedad- figuran en el estudio una mejor coordinación de los equipos (40%) y haber profundizado la relación entre los colaboradores (27%).

Los ventiladores mecánicos y la gran cantidad de implementos médicos donados por el mundo empresarial son una ayuda invaluable para enfrentar la crisis sanitaria. Sin embargo, son solo un eslabón de una larga cadena de aportes que ha hecho el sector privado, con efectos que trascienden al ámbito puramente empresarial porque -en la mayoría de los casos- nacen de los valores que inspiran a las familias empresarias. Esta es la esencia empresarial que debemos rescatar, esa que busca el progreso de todos y que retribuye al país cuando más lo necesita.

-La autora es gerente general de la Asociación de Empresas Familiares (AEF)

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