¿Estamos en presencia de la temida gran corrección de los mercados?

Wall Street sufrió otra jornada de duras caídas, contagiando una vez más al resto del mundo.


Las bolsas mundiales completaron dos jornadas de caídas; de bruscas caídas. Y no ha habido una causa en particular que haya detonado estas pérdidas. Se trata más bien de una suma de factores que han empezado a ahuyentar a los inversionistas.

Alza del rendimiento de los bonos del Tesoro de EEUU, guerra comercial que no da tregua, menores expectativas de crecimiento para el mundo, fuerte alza de los precios del petróleo y el inicio progresivo del retiro del estímulo monetario a nivel global asoman como las principales causas.

Es en ese contexto que han surgido voces que apuntan a que podríamos estar en presencia de la temida gran corrección de los mercados, la que se iniciara con las bolsas estadounidenses.

Wall Street había roto este año varios máximos históricos de manera sucesiva, de la mano de una economía estadounidense que crece a su mayor ritmo en cuatro años, con fortaleza del mercado laboral, del consumo; todo ello apoyado en el plan tributario de Donald Trump el cual iba acompañado por las aún bajísimas tasas de interés.

Pero eso está empezando a cambiar.

La Reserva Federal se encamina hacia su cuarta alza de tasas este año y ya avisó que seguirá retirando el estímulo en 2019.

“Si el rendimiento de los bonos del tesoro sigue en aumento, sumado a que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China aún continúan, especialmente después de nuevas amenazas de Donald Trump con respecto a nuevos aranceles, perfectamente podríamos ver una corrección mayor en la renta variable a nivel global”, dijo Ricardo Bustamante, analista de inversiones de Capitaria.

Donald Trump se ha convertido en un enemigo del alza de tasas y ha intervenido como nunca nadie en la política monetaria de EEUU. “Creo que la Fed está cometiendo un error, creo que la Fed se ha vuelto loca”, dijo sin tapujos luego que la plaza neoyorquina se hundía en su peor sesión en ocho meses.

La gran corrección que podría estar empezando a generarse tiene como horizonte una nueva gran crisis, la que sería detonada probablemente por una recesión económica en EEUU.

El economista Nouriel Roubini, uno de los que alertó sobre la crisis de 2008, dijo hace algunas semanas que “es probable que la actual expansión global continúe el año entrante, dado que Estados Unidos mantiene un gran déficit fiscal, China aplica políticas fiscales y crediticias laxas, y Europa sigue en una senda de recuperación. Pero en 2020 estarán dadas las condiciones para una crisis financiera, seguida de una recesión global”.

Incluso el semanario The Economist realizó un acabado análisis de las condiciones que podrían llevar al mundo a una recesión.

Detrás de todo esto, hay un gigantesco monstruo denominado deuda mundial que crece silenciosamente y que ya llega a los US$ 182 billones (millones de millones). De acuerdo al FMI, la deuda mundial actual supera en 60% lo que había en 2007, un año antes de que se desatara la Gran Recesión.

“El FMI, durante esta semana, incluso advirtió sobre los efectos en precios de activos financieros y en el crecimiento económico mundial ante las condiciones de financiamiento más estrechas. Entre otras razones, ello ha provocado una importante caída en precios de activos riesgosos, principalmente bolsas y materias primas, reflejando la incertidumbre respecto a la evolución del crecimiento económico mundial y a la trayectoria en tasas de interés”, comentó Felipe Ruiz, economista de BCI.

Pero no todos tienen una mirada tan clara respecto a que estamos en presencia de una debacle de los mercados.

Miguel Ricaurte, economista jefe de Itaú, comentó que hoy en particular los mercados reaccionaron a los dichos de Trump, contrarios a las esperadas alzas de tasas por parte de la Fed, a lo que se sumó un registro de inflación en EE.UU. algo menor al esperado.

“En este contexto ruidoso, los movimientos de los precios de activos financieros tienen un componente de sobrerreacción, por lo que debemos ser cuidadosos con el análisis que hacemos”, señaló Ricaurte.

“Estimamos que el alza de tasas vista en las últimas semanas ha sido algo exagerada y que debería devolverse al menos parcialmente en los próximos días. Con esto, deberíamos ver una depreciación del dólar en términos globales, una vuelta en las bolsas y un alza en los metales”, agregó Ricaurte.

Vocero: Víctor Viera, analista en estrategias de inversión de Vector Capital, comentó que las caídas de los últimos días a nivel global, se asemejan a las registradas durante febrero, luego de las excelentes cifras del mercado laboral de Estados Unidos.

“Hoy es algo similar, ya que la primera economía del mundo entregó su tasa de desempleo el día viernes y sorprendió al mercado con un 3,7%, el nivel más bajo en 40 años. Lo que provocó un alza en la tasa en los bonos del tesoro a 10 años de Estados Unidos, elevando su tasa entorno al 3,24%, su nivel más alto en 7 años, provocando un Sell-Off en los activos de riesgo a nivel global”, afirmó.

Chile

Este jueves la Bolsa de Comercio de Santiago también se tiñó de rojo y tendría el mismo comportamiento en caso de que haya una gran corrección internacional.

EL IPSA no lo ha pasado bien en 2018 y a diferencia de las ganancias que había mostrado Wall Street, el principal índice de la plaza local acumula pérdidas de 7,11%.

“Chile es un punto en los mercados globales. Entonces cuando hay selloff en los mercados internacionales, da lo mismo que la historia local esté súper buena, porque en general los inversionistas se salen de los activos de mayor riesgo”, señaló Nicolas Schild, responsable Equity Research Santander CIB.

“Si uno mira sólo Chile las cosas se ven bien, la economía anda bien. Pero por muy bien que ande la economía interna, si en Estados Unidos continúan las bajas eso nos golpea. Dado la importancia de Estados Unidos, si hay ruido allá, hay ruido en el resto del mundo. Si sigue la corrección afuera eso le va a pegar igual a la bolsa local”, agregó Schild.

 

 

 

 

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