Exasesor de Obama: “La Fed debiera tomar una pausa para evaluar la cambiante situación económica”

Jason Furman asegura que Estados Unidos se va a desacelerar y que la situación podría empeorar en el año 2020. Reprueba la gestión de Donald Trump, por privilegiar un impulso económico inmediato, sembrando riesgos para el futuro.


No hay como negar el impulso que han significado las políticas de Donald Trump para la economía de Estados Unidos y así lo reconoce Jason Furman, ex asesor económico principal de Barack Obama. Estuvo en la Casa Blanca junto al ex mandatario en los años posteriores a la crisis, perspectiva desde la cual recalca -en entrevista con PULSO- que el potente crecimiento de su país también obedece a lo que heredó la actual administración. Su evaluación del futuro no es tan positiva como la del presente. En el balance reprueba el desempeño de Trump en estos dos años de gobierno, ya que desde su punto de vista se ha descuidado el bienestar a largo plazo. Divisa riesgos y advierte de una desaceleración que puede profundizarse en 2020, escenario en el que llama a la Fed a tomarse una pausa en el ajuste de la tasa de interés. Para él es tiempo de esperar y ver.

EEUU se encamina a registrar el mayor crecimiento en 13 años y su tasa de desempleo está en mínimos de 49 años. ¿Cuánto de este éxito obedece a Donald Trump?

-La situación económica de Estados Unidos es muy positiva y eso obedece a tres factores. Una es la continuación de una economía fuerte que el presidente Donald Trump heredó, la segunda es que ha habido un fortalecimiento de la economía mundial y la tercera es que las políticas del presidente Donald Trump ha ayudado a la economía en el corto plazo, aun cuando estás medidas dañan a la economía en el largo plazo.

¿A qué se refiere con medidas que ayudan, pero a la vez dañan a la economía?

-El recorte de impuestos y el aumento del gasto que ha tenido lugar bajo la presidencia de Donald Trump, eso ha sido un estímulo fiscal que ha ayudado al crecimiento económico en el corto plazo, pero va a añadir déficit fiscal y con eso va aumentar la tasa de interés, reducir la inversión y desacelerar el crecimiento a lo largo del tiempo.

¿Una desaceleración el próximo año es inevitable?

-Es muy probable que la actividad se desacelere, porque el crecimiento potencial subyacente de la economía de Estados Unidos es de alrededor de 1,75%. Temporalmente hemos tenido una expansión más rápida, con una caída de la tasa de desempleo, pero esto no puede durar para siempre.

Cuando la tasa de desempleo deje de caer, estaremos con tasas de crecimiento más normales, más cerca del 1,7%.

¿Volver a una situación “normal” es la única razón detrás de la probable desaceleración de EEUU o hay otros factores?

-La guerra comercial va a sustraer algo de crecimiento y la reducción de la inmigración también. Pero el factor principal es simplemente el retorno de la economía a un lugar de más normalidad. Desafortunadamente lo normal para la economía de EEUU es un crecimiento más lento del que hemos estado disfrutando.

Varios están pronosticando una recesión de Estados Unidos para el 2020. ¿Lo cree posible?

-Una recesión es siempre posible, pero también es siempre imposible de predecir. En 2020 una de las cosas que pasan es que se va el estímulo fiscal, con lo cual ciertamente se incrementan los riesgos, esa es la razón por la cual las personas están preocupadas sobre ese año. Hay buenas razones para estar preocupado. Sin embargo, nadie realmente sabe cuándo habrá una recesión.

Con estas perspectivas, ¿cree prudente que la Fed detenga el alza de tasas?

-Mi consejo es que la Fed debiera tomar una pausa para evaluar la cambiante situación económica de este momento. La inflación va por debajo de las expectativas, la economía global se está desacelerando. Creo que lo más probable es que suban la tasa en diciembre y que luego revalúen.

Donald Trump también quiere que dejen de subir las tasas. ¿Comparte su visión en ese tema?

-Él cree que en la Fed están locos. Yo creo que hasta el momento la Fed ha hecho un buen trabajo. Pero, mirando hacia adelante, me parece que ellos deberían desacelerar el ritmo de alza de tasas.

Jerome Powell ha señalado que se está cerca de la tasa neutral. ¿También lo cree?

-En este momento no sabemos dónde está la tasa neutral. No vemos que la inflación se mueva mucho con los cambios en la tasa de desempleo. Por eso creo que la Fed ha estado bien en lo que ha hecho hasta el momento, pero ya hay que desacelerar el ajuste de la política.

A la hora de hacer balances. ¿Aprueba o reprueba la gestión económica de Donald Trump?

-Reprueba, porque lo más importante es preocuparse del crecimiento a largo plazo. La guerra comercial, las limitaciones a la inmigración, un déficit fiscal más grande son todos elementos que dañan el crecimiento en el largo plazo.

¿Cuál son los riesgos asociados el crecimiento del déficit? En EEUU ha estado alto por un buen tiempo…

-A diferencia de otros países, Estados Unidos puede lidiar con un sostenido déficit sin que haya una crisis fiscal, porque pedimos prestados dólares e imprimimos nuestra propia moneda. La preocupación es que tengamos un alza de la tasa de interés, porque tasas más altas reducen la inversión e incrementan el costo de los préstamos. No veremos una crisis, sino que un pobre desempeño económico.

En relación a la guerra comercial, ¿le parece que China tiene prácticas injustas que debiese modificar?

-China tiene algunas prácticas injustas que debiesen ser corregidas. El problema es que Estados Unidos está elevando quejas legítimas, pero también algunas ilegítimas. Estamos haciendo todo de manera muy unilateral, cuando debiésemos estar trabajando con otros países y enfocarnos en aquello que es verdaderamente legítimo, no en el déficit comercial.

¿Cuáles son esas quejas legítimas?

-Muchas se relacionan con inversiones estadounidenses en China, que enfrentan reglas muy diferentes a las de compañías chinas.

¿Qué espera de la reunión entre Trump y Xi Jinping en el G20?

-Es algo imposible de predecir, porque todo depende del presidente Trump y nadie nunca sabe por qué hace lo que hace. Por lo tanto, no tengo idea lo que ocurrirá allá y tampoco creo que la gente de la Casa Blanca tenga una idea al respecto.

Los demócratas acusan a Trump y los republicanos de diseñar políticas para ricos. ¿Está de acuerdo?

-Ciertamente el recorte de impuestos tiene como primeros beneficiarios a los hogares de altos ingresos. La última legislación del año pasado fue dirigida para el bienestar de ese grupo.

Sin embargo, en las últimas elecciones los estados más pobres del país ganaron candidatos republicanos y los más ricos optaron por los demócratas. ¿Por qué?

-La evidencia demuestra que el voto está más ligado a la educación que al ingreso. Por lo tanto, si tienes menos educación tiendes a votar republicano y si eres más educado tiendes a votar demócrata. Mucho de esto es sobre diferencias educacionales en lugar de las económicas.

¿Qué riesgos de la economía mundial le preocupan más en este momento?

-El gran riesgo es que el alto crecimiento desde la caída en la tasa de desempleo esté llegando a un final y que los mercados financieros no hayan internalizado por completo esa desaceleración y que los tome por sorpresa. Mi segunda preocupación es que la guerra comercial escale y se vuelva más grande. Lo tercero es al situación que afecta a países como Turquía y Argentina y que se pueda contagiar a otros países, junto con un empeoramiento de la situación en China.

¿El riesgo es una corrección de grandes proporciones en los mercados?

-Sí, existe ese riesgo. Los mercados financieros podrían no estar preparados para un crecimiento económico más lento, el cual resulta inevitable.

Ya se han visto algo nerviosos a los mercados. ¿Podría ser parte de la adaptación a una expansión más lenta?

-Hay precios de acciones que no están apegados a la realidad actual, pero sí a expectativas sobre el futuro. Están considerando que la situación puede cambiar rápidamente.

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