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Fernando Larraín: “El sistema previsional es un espejo de lo que pasa en el mercado laboral”

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El gerente general de la Asociación de AFP comentó el actual escenario previsional y sus desafíos. Asimismo, se refirió a las responsabilidades que existen en materia de previsión, sobre todo hacia las mujeres, de parte del Estado, las empresas y las AFP.

¿Cómo definiría la situación previsional actual de las mujeres?

Como una situación que está por debajo de sus expectativas y con una brecha que, como país, no podemos seguir teniendo. En los mismos cargos que los hombres, las mujeres reciben alrededor de un 30% menos de salario. Junto con eso, tienen mayores expectativas de vida y se les permite jubilar antes que ellos, por lo que sus pensiones son más bajas.

¿Cuáles son los desafíos para mejorar sus pensiones?

Tenemos un primer desafío que no tiene que ver solamente con un problema de género, sino con el sistema previsional en general que, a nivel país, debemos reformar. Este es un desafío político bastante grande y técnicamente existe consenso sobre lo que hay que hacer. Sé que es políticamente difícil decirlo, pero en nuestro sistema de pensiones no tiene mucha lógica tener edades diferenciadas entre hombres y mujeres. Tenemos que avanzar en aumentar la cantidad de ahorro que hacemos y, en especial, la de las mujeres. La decisión de ahorrar es muy difícil porque los salarios son bajos, y por otras prioridades.

¿Qué ocurre con las mujeres que reciben remuneraciones bajas y que no pueden tomar la decisión de ahorrar más para su pensión?

Ahorrar es una decisión difícil y compleja. La gran mayoría de las personas prefiere el consumo presente al consumo futuro, por lo tanto, privilegian esto más que los próximos 30 años . Es difícil ahorrar para una mujer de 27 años, que está entrando al mercado laboral, con un sueldo de $380.000. Debemos ir generando cambios de comportamiento.
Por ejemplo, si un hombre comienza a ahorrar a los 35 años de edad $5.000 mensuales en un APV, al momento de jubilar podría aumentar su pensión en $26.260 cada mes. Eso es algo que debemos incentivar y permitir que sea mucho más fácil.

¿Cuál es el rol de las AFP, del Gobierno y de las empresas?

En el sistema de pensiones, todos tenemos un rol y tenemos que trabajar con fuerza para cumplirlo. En relación a las empresas, la realidad muestra que hacen muy poco en materia previsional con sus trabajadores. La cantidad de organizaciones que tienen el Ahorro Previsional Voluntario Colectivo (APVC), que dedican tiempo a favorecer condiciones laborales para que puedan seguir trabajando personas de 60 años y que ayudan a sus trabajadores a construir pensiones, es bajísima. Respecto a las AFP, éstas también tienen un rol que cumplir. Hay mucho que avanzar en temas de educación previsional, entre otras.
El Estado también tiene un rol relevante respecto a políticas públicas que beneficien a las mujeres. Debemos tener una discusión real de cómo mejoramos las pensiones del Pilar Solidario y ver cómo logramos avanzar en generar premios especiales a aquellas mujeres que tienen un comportamiento de ahorro positivo.

¿De qué manera estas políticas públicas deberían beneficiar a las mujeres?

Una mujer u hombre que tengan la misma edad de jubilación, por el solo hecho de que la mujer tiene una longevidad mayor, va a recibir una pensión más baja. Se podría buscar igualar esto a través de una política pública del mercado laboral. Es impresentable que una mujer, por hacer el mismo trabajo que un hombre, gane menos. No puede ser que en los directorios, menos del 5% sean mujeres. Los cargos ejecutivos también pueden ser liderados por ellas, en esto hay una gran deuda. El sistema previsional es un espejo de lo que pasa en el mercado laboral. Si no hay participación laboral femenina, no hay trabajo formal y no hay cotización.

¿Cómo se podría terminar con las barreras que impiden que mujeres puedan entrar al mercado laboral?

Eso es un cambio que estamos viviendo culturalmente en Chile. Soy optimista y creo que en un par de años nuestro país estará mucho más nivelado. Para lograrlo, se necesitan cambios culturales en la organización y un compromiso de parte de las mujeres que quieran trabajar.
No puede ser que una mujer no pueda trabajar por no saber con quién dejar a su hijo o por estar a cargo del cuidado de un adulto mayor. Eso hay que simplificárselo a las mujeres. En ese sentido, la política pública de que cuenten con salas cuna es positiva y debería ser universal para padres y madres. Nosotros necesitamos más mujeres en el mercado laboral, no solo por el tema previsional, sino porque más mujeres les hace bien a las empresas. Está demostrado que los equipos diversos son más productivos.

A nivel mundial, ¿cómo definiría la situación de las mujeres en materia previsional?

Están mejor que en Chile, pero también tienen una brecha respecto de los hombres. La gran mayoría de los países no tienen diferencias en las edades de jubilación. La brecha de pensión en Chile es alrededor del 35% en las mujeres, y en el extranjero, en torno al 25%. Las historias laborales se repiten, pero acá se extreman mucho más.

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