Guerra tecnológica, la nueva disputa entre China y EEUU por el liderazgo económico global

xi trump

Respaldadas por los presidentes Xi Jinping y Donald Trump, las gigantes tecnológicas de cada lado batallan por estar a la vanguardia de la innovación y por acaparar mayores porciones del mercado a nivel mundial. Aunque por tamaño las estadounidenses siguen a la delantera, las chinas ya anotan victorias en sectores como hardware y telecomunicaciones.




Alibaba y Amazon en e-commerce, Huawei y Apple en teléfonos inteligentes, Baidu y Google en motores de búsqueda por internet. Actualmente la mayoría de las gigantes tecnológicas de EEUU enfrentan a una alternativa en China, con empresas algo más pequeñas, pero en rápido crecimiento y decididas a estar a la vanguardia.

Así se juega la guerra tecnológica que "realmente se trata de quién se convertirá en la potencia económica mundial dentro de la próxima década", asegura a PULSO Bart Selman, académico de ciencias de la computación de la Universidad de Cornell (Nueva York), que está dando seguimiento a la confrontación entre chinos y estadounidenses que trascenderá al conflicto comercial.

Aunque se acercan posiciones para levantar los aranceles intercambiados durante el año pasado, Beijing no piensa dar pie atrás en "Made in China 2025", el plan maestro de miles de millones de dólares que busca llevar al país a la delantera del desarrollo tecnológico de diez sectores claves, entre ellos las tecnologías de la información, herramientas de control numérico y robótica, ahorro de energía y equipamiento aeroespacial, áreas en las que hasta hace poco Estados Unidos era el líder indiscutido.

Chinas al ataque

Citado frecuentemente por Washington como un método basado en el robo de propiedad intelectual a sus campeones nacionales, lo cierto es que -más allá de las acusaciones- han sido las empresas chinas, con las reglas del mercado y apegadas a la planificación del gobierno de Xi Jinping, las que han demostrado que el plan va en serio.

"Los chinos apuntan a toda la cadena de desarrollo en tecnología de la información, comenzando con el hardware (chips de computadora), computadoras portátiles, teléfonos celulares y servidores de cómputo y redes de comunicación, hasta el software de nivel superior (de inteligencia artificial)", detalla Selman.

El primer precedente de esta carrera lo sentó la china Lenovo en 2005, cuando irrumpió en la escena con la compra de los computadores IBM, paso que cimentó el camino que la condujo hasta el liderazgo de mundial de hardware, superando actualmente a HP, Dell y Apple. Esta última protagoniza otra de las batallas; la del mercado de smartphones, donde fue superada el año pasado por Huawei (segunda después de la surcoreana Samsung).

La respuesta de EEUU

Pero Estado Unidos no va a dar una pelea fácil. Aunque los chinos superaron con creces la emisión de nuevas patentes, con 1,3 millones frente a poco más de medio millón de su competidor, la primera economía mundial sigue siendo la que más invierte en Investigación y Desarrollo (I+D), con US$581 millones en 2019. Además, pese a los progresos de las compañías del gigante asiático, las colosales firmas estadounidenses aún miran desde las alturas a su competencia asiática cuando se trata de ingresos.

Y si China cuenta con el respaldo de Xi Jinping, Donald Trump no será menos a la hora de defender el lugar que ocupa su país en la tecnología.

"EEUU han impuesto controles más estrictos a la adquisición extranjera de compañías de alta tecnología, lo que ha dado como resultado que el gobierno haya bloqueado varias propuestas de fusión y adquisición en China para compañías estadounidenses. Estas estrictas regulaciones sobre inversiones extranjeras relacionadas con la alta tecnología continuarán vigentes en el futuro previsible", asegura Rajiv Biswas, economista jefe para Asia Pacífico de IHS Markit.

En tanto, su par en Scotiabank, Tuuli McCully, si bien cree que "la rivalidad tecnológica continuará durante años, independiente de cualquier acuerdo comercial", asegura que un pacto para poner fin al conflicto arancelario impulsado por Trump "desempeñará un papel clave en el establecimiento de algunas reglas básicas de la estrategia industrial centrada en la tecnología de China".

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