Incertidumbre por guerra comercial divide al mercado por inicio alzas de la TPM

La Encuesta de Operadores Financieros apuntaba a un primer incremento en octubre de 25pb. Hoy, con la incertidumbre de la guerra comercial, el escenario se ha rezagado hasta diciembre. Para hoy se prevé mantener.


Existe consenso en el mercado que hoy a las 18 horas cuando el Banco Central dé a conocer la decisión de su Reunión de Política Monetaria mantendrá la tasa de interés en su nivel actual, de 2,5%.

A lo que están expectantes los agentes, es qué análisis entregará respecto del incierto panorama para la economía mundial y doméstica debido a la guerra comercial que enfrenta a China y EEUU.

A la fecha, la escalada arancelaria ha tenido en Chile efectos sobre el cobre golpeando fuertemente su cotización, que ayer cerró en US$2,79 la libra, pero que ha perdido 7,4% de su valor en lo que va del mes, y el dólar, que ayer cotizó en $663, su precio más alto desde el 12 de julio de 2017.

De esta forma, el contenido del comunicado, sostienen agentes de mercado, podría dar alguna señal sobre la normalización de la TPM.

Miguel Ricaurte de Itaú plantea que en el mensaje de hoy, “esperamos ver un Banco Central cauto” al tiempo que plantea que “esperamos ver una nutrida discusión sobre los desarrollos internacionales, en la que esboce la estrategia que podría seguir el Banco Central en caso que se deteriore el escenario internacional”.

Esperar y ver

En este panorama, las posiciones se dividen respecto de la trayectoria de alza de tasas para los próximos meses y la oportunidad de la primera alza.

Esto, porque en la Encuesta de Operadores Financieros del Banco Central de principios de julio estaba internalizado que la TPM podría ver un incremento de 25pb en octubre y llegar a diciembre en 2,75%. Sin embargo, de acuerdo a Euroamerica dicha opción se ha ido desdibujando tal como lo reflejan las expectativas para la TPM implícitas en tasas swap que postergan una primera alza para diciembre de 2018. ¿La razón? Según Waldo Riveras de BBVA “el BC se mantendría cauto hasta ver un repunte genuino en el mercado laboral, el que creemos tardará en llegar”. Esto porque “la baja creación de empleo asalariado privado, el menor aporte del empleo público y desaceleración de remuneraciones continuaría en los próximos meses”, opinión que comparte Martina Ogaz de Euroamerica aludiendo expectativas que no se están cumpliendo.“A principios de año todos estaban con expectativas de mayor inversión por el cambio de gobierno, esto no se ha visto reflejado en el mercado laboral, la última cifra de salario y de creación de empleo son muy bajas y eso genera la expectativa de que habrá menores presiones inflacionarias por ese lado”, asevera la economista.

De hecho, el BC ha hecho explícita su preocupación por el mercado laboral en sus comunicados anteriores, incluso pese a que ha habido algunas presiones inflacionarias, asociadas a un mayor precio del dólar y del petróleo.

Pero incluso con la apreciación de la divisa, añade Antonio Moncado de BCI, el efecto sería transitorio. “Lo que ha sustentado la depreciación del peso ha sido el cobre, que ha estado vinculado a la guerra comercial, pero el dólar como moneda no ha respondido de manera global como lo han hecho los commodities principalmente”, dice.

En esa línea, Fabián Sepúlveda de Santander sostiene que “el avance de la guerra comercial tiene efectos ambiguos en el escenario que analiza el Consejo: en el corto plazo, la depreciación del peso y los efectos rezagados del alza del petróleo presionarán la inflación de forma transitoria” en tanto que en el mediano “los efectos que tenga la escalada proteccionista en la actividad global eventualmente afectarán al ciclo de recuperación local, generando un escenario menos auspicioso que lo previsto al día de hoy”. En esa línea, explica Nathan Pincheira de Fynsa una presión inflacionaria que pudiera ir de la mano de la actividad necesariamente será gradual considerando que “es probable que el cierre de brechas de capacidad sea un poco más amplio de lo que podríamos pensar, de tal manera que no se alcanzan a cerrar en 2018”. Por lo mismo, “que la inflación comience a verse presionada por un crecimiento mayor me parece un poco temprano”, plantea.

Así, se ratifica entre los consultados, que el alza de tasas vendría hacia diciembre.

“Las razones para el comienzo del ciclo alcista las visualizamos en trimestres consecutivos de crecimiento por encima del potencial, una inflación en torno al objetivo y que la actividad proyectada para 2019 y 2020 continuará cerrando brechas”, ratifica Matías Solorza, de Banchile.

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