¿Salarios suben o bajan? INE modifica su encuesta de remuneraciones y reconoce subestimación en indicadores

Autor: Carlos Alonso

El instituto Nacional de Estadísticas (INE) señaló que uno de los resultados claves de ese proceso fue encontrar que existe una diferencia significativa al comparar los datos rectificados con los datos iniciales.


Uno de los argumentos que entregó el Banco Central para subir la tasa de interés en octubre de 2,5% a 2,75% fue que el mercado laboral y las remuneraciones estaban más robustos que lo indicado por las encuestas. “La revisión de fuentes complementarias de información sobre el mercado laboral —incluyendo registros administrativos— indica un mayor dinamismo del empleo y las remuneraciones que el sugerido por las encuestas”. Uno de los principales perjudicados con esta polémica había sido el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ya que sus cifras mostraban una fuerte desaceleración de los salarios.

Dada esta situación, el ente estadístico inicio un proceso de auditoría y estudio de su indicador. “La discrepancia que había mostrado la evolución en doce meses de estos índices con las tendencias provenientes de registros administrativos y otra información del mercado laboral, así como estudios realizados en otras instituciones, llevó a un equipo técnico de la institución, especialmente conformado para ello, a desarrollar desde hace poco más de un mes, un proceso de auditoría completo a la metodología de levantamiento, registro y rectificación de información.”, señala en ente estadístico.

De acuerdo al INE, uno de los resultados claves de ese proceso fue encontrar que existe una diferencia significativa al comparar los datos rectificados con los datos iniciales o provisorios. Este análisis fue realizado tomando la información existente para el primer año luego del cambio de año base de los índices, que se publicó por primera vez en julio de 2017.

De esta manera, el ente estadístico señaló que “resulta fundamental establecer una política de rectificación de cifras que permitiese comparaciones estadísticamente válidas en lapsos interanuales y distinga entre las cifras definitivas y las provisionales. El objetivo principal de una política de este estilo es poder incorporar modificaciones de la data que se producen en el tiempo y que provienen del levantamiento de información.

Por ello, a partir de noviembre de 2018, las cifras publicadas en cada mes de análisis tendrán un carácter provisional y serán actualizadas en el mes siguiente.

Según el INE, la implementación de esta política ha implicado un esfuerzo técnico importante para el INE, ya que se ha realizado la actualización de todos los datos publicados hasta el mes anterior a la entrada en vigencia de la política, actualizando todos los sets de tabulados, además de poner a disposición todas las bases de datos que permitan a los usuarios realizar réplicas a los cálculos oficiales o realizar investigaciones para fines de interés analítico.

Expertos

Uno de los principales críticos sobre las diferencias entre lo que muestran las encuestas y los datos administrativos ha sido el director del Centro de Encuetas y Estudios Longitudinales de la UC, David Bravo quien señaló que “a través de información que proporciona en una separata técnica esta institución ha aclarado la razón de sus discrepancias con los registros administrativos, especialmente en las variaciones anuales muy inferiores que reportaba el índice cuando se le comparaba con la del seguro de cesantía o los registros de cotizaciones”.

En ese sentido, subrayó que “estas discrepancias se disipan ahora (en favor de los registros administrativos) puesto que el INE al rectificar, reconoce que en los últimos nueve meses ha subestimado las alzas de remuneraciones nominales entre 1,2 y 1,9 puntos porcentuales en cada mes”.

De acuerdo a Bravo, “desde hace ya mucho tiempo he venido enfatizando que se requiere fortalecer técnicamente al INE (para lo cual se requieren más recursos) y que esto es prioritario por sobre la discusión de su autonomía. Espero que el INE se pueda abocar a realizar su propia autocrítica y, eventualmente, las correcciones necesarias, en materia de empleo”.

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