Innovación en el presente pandémico

Foto: Reuters

Es en el ahora donde construimos lo que vendrá. Por lo tanto, es precisamente el estado de presencia el que tiene poder transformador, ya que nos conecta con los recursos disponibles. En ese sentido, esta pandemia puede ser una pausa creativa que abra oportunidades de reordenamiento y de nacimientos.




Aumentan las conversaciones sobre la vida después de la pandemia. Pero mientras esperamos que vuelvan los abrazos, los restaurantes a llenarse, los niños a los colegios y los sonidos alegres a las calles, el presente es lo único que tenemos.

Reconociendo el dolor y las dificultades, más que nunca debemos crear a partir de lo que hay. En vez de quedarnos atrapados en el miedo y la ilusión del control derivado de dudosas predicciones ancladas en un pasado inercial, podemos aceptar que el futuro seguirá siendo incierto (porque siempre lo ha sido, solo que lo olvidábamos). Sin embargo, este reconocimiento nos permite despegar.

Es en el ahora donde construimos lo que vendrá. Por lo tanto, es precisamente el estado de presencia el que tiene poder transformador, ya que nos conecta con los recursos disponibles. En ese sentido, esta pandemia puede ser una pausa creativa que abra oportunidades de reordenamiento y de nacimientos.

Basta con un destello para iniciar este camino. Los inventores de la historia nos ofrecen inspiración a raudales para movernos con flexibilidad y recuperar confianzas. Thales de Mileto, Da Vinci, Edison, Fleming, Pasteur, Lumière y Berners-Lee aparecen rápido en nuestra memoria. Pero es imposible dejar de nombrar a mujeres clave como Mary Anderson, Maria Beasly, Gertrude Bell Elion, Yvonne Brill y Patricia Billings, dentro de muchas otras que siguen corriendo el límite de lo posible.

Si entendemos la innovación como la suma de un proceso de invención y de emprendimiento (Leatherbee, 2016), los inventores e inventoras nos entregan semillas para comprender el “emprendimiento innovador” que hoy queremos ver florecer. Con distintas expresiones, todos comparten las siguientes cuatro características:

-Tuvieron que enfrentar y ganarle a la ansiedad, la incertidumbre, la ambigüedad y una larga lista de contingencias y “black swans” como el actual, que a primera vista se les presentaron como adversidades insoportables tanto a nivel personal como social.

-Fueron valientes para cuestionar sus modelos mentales y los existentes en su tiempo. Solo a partir de esa revisión crítica crearon preguntas nuevas, se aventuraron a explorar lo desconocido y pudieron derrumbar paradigmas.

-Crearon puentes para interactuar con flexibilidad y sabia tolerancia a intereses aparentemente divergentes de distintos actores claves (skateholders) para lograr involucrarlos y tejer juntos un sueño compartido que les permitió unir fuerzas para concretarlo.

-Debieron comenzar con los recursos que tenían disponibles, partiendo por su propia identidad y medios personales y familiares. A partir de lo conocido, crearon lo nuevo que hoy es parte de nuestras vidas.

Cierto, queremos que pase pronto esta pandemia, pero en el mientras tanto estamos frente a una oportunidad extraordinaria de hacer las cosas de maneras distintas. Dejemos de idealizar el futuro y el pasado, el presente es nuestro trampolín para no volver iguales a lo mismo que teníamos. Debemos trabajar para ser mejores, más humanos. Nuestra dimensión creativa, innovadora y emprendedora son puertas para lograrlo.

El autor es CEO Proteus Management & Governance, Profesor de ingeniería UC

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