En medio de la crisis que enfrenta la industria de las isapres en el país, en el plazo de un año estas han reducido en casi 1.300 trabajadores su dotación. Lo anterior, considerando que al cierre del primer trimestre el sector registraba un total de 7.070 empleados, lo que se compara con los 8.356 trabajadores que había a marzo de 2022. Así, esto es una baja de 15% en doce meses, o 1.286 trabajadores menos en un año.

Si bien la mayor parte de esta reducción se hizo el año pasado, lo cierto es que durante 2023 han continuado las bajas: entre diciembre de 2022 y marzo de este año salieron 344 trabajadores, registrando un retroceso de 4,6% en tres meses.

El grueso de esta caída se explica por reducciones que han hecho las isapres en su fuerza de ventas: los vendedores que se dedican a comercializar planes de salud para cada isapre disminuyeron 12% en el primer trimestre, anotando un descenso de 257 vendedores en los primeros tres meses del año, pues terminaron en 2.584 a marzo.

Las isapres han adoptado una serie de medidas desde hace un par de años, en medio del momento financiero más difícil por el que acusan estar pasando desde la industria, según ha dicho el mismo gremio. Ese escenario han advertido que se agravaría tras el fallo que dictó a fines de noviembre de 2022 la Corte Suprema, el que ordena a las isapres aplicar la nueva tabla de factores a todos los afiliados y restituir los cobros en exceso, por lo que actualmente están a la espera del pronunciamiento del máximo tribunal para ver cómo resuelve los distintos recursos de aclaración que se han presentado tras los dichos de la ahora exvocera del máximo tribunal, la ministra Ángela Vivanco.

Pero las firmas han venido tomando cartas en el asunto desde antes de que eso ocurriera. Como parte de ello, una de las medidas que han ejecutado a partir de 2021 ha sido reducir su dotación, ya sea mediante despidos, la no renovación de contratos, o renuncias que no se han suplido.

El caso más emblemático es el de Cruz Blanca, ya que la isapre controlada por el grupo inglés Bupa despidió en diciembre pasado prácticamente a la totalidad de su fuerza de ventas. Pero las desvinculaciones se iniciaron bastante antes del cierre de 2022, y la reducción de dotación ha ocurrido casi en todas las isapres, continuando durante este año.

Si bien Cruz Blanca es precisamente la isapre que anota la mayor disminución de trabajadores en doce meses, con un retroceso de 28%, hasta los 788 trabajadores que tenía a marzo, otras aseguradoras le siguen de cerca. En el caso, en el segundo lugar, de Consalud, cuyo número de empleados ha bajado 24% en doce meses, llegando a 1.761 a fin del primer trimestre. Luego se ubican Vida Tres y Banmédica, con una disminución de 22% (a 212 trabajadores) y 21,6% (a 1.271 trabajadores), respectivamente.

Más atrás se posiciona Colmena, con una caída de 13,9% en doce meses, a 1.746 empleados. En cambio Nueva Masvida registra un alza, ya que el número de trabajadores que hay en la isapre subió 13,6% en un año, hasta los 1.100 que tenía a marzo. Lo mismo en Esencial, la nueva isapre del grupo Alemana, que aumentó sus trabajadores desde los 41 que tenía a marzo de 2022, a 192 al primer trimestre de este año.

Al ver lo que ha ocurrido en los primeros tres meses de 2023, Banmédica lidera el listado de bajas, con una reducción de 12,8% o 186 trabajadores menos en tres meses. Todas ellas se produjeron en la fuerza de ventas, ya que se observa un retroceso de 199 vendedores en dicho periodo, a 540, una disminución de 27%.

Consalud es la segunda isapre con una mayor caída de su dotación en el primer trimestre, ya que redujo sus trabajadores en 6,9%, o 132 personas. Al ver en específico lo que ocurrió con la fuerza de ventas, se obtiene un retroceso de 12%, o 84 vendedores, totalizando 597 vendedores a marzo en la isapre que controla Inversiones La Construcción.