La agitada agenda legislativa para enfrentar la crisis

congreso

Como nunca, el congreso ha sesionado sin descansos distritales, e incluso fin de semana, para avanzar con urgencia en la nueva agenda legislativa que el gobierno va modificando diariamente o negociando con premura.




Nuevos acuerdos en reformas tributaria y pensiones

Son de los proyectos emblemáticos de esta administración, y quizás los que más han gastado papel y horas hombre. Al parecer ambas iniciativas verán la luz con una redacción distinta y con otros protagonistas, ya que las caras ministeriales fueron reemplazadas por Ignacio Briones, en Hacienda, y María José Zaldívar, en Trabajo.

En la reforma tributaria, el gobierno acordó con la oposición desechar el corazón del proyecto, la reintegración del sistema, para pasar de un diseño neutral desde el punto de vista fiscal, a uno que recaudará cerca de US$2.000 millones e instaurará sobretasas a los activos inmobiliarios sobre los $400 millones de avalúo fiscal.

En pensiones, el entendimiento está a medio camino. Ya se acordó sacar del articulado el aumento de las pensiones básicas e incorporarlo en la Ley de Presupuestos 2020. Ahora, queda negociar el contenido estructural, donde probablemente el 4% inicial de capitalización individual será modificado para destinar una mayor cuota a reparto. Fuentes cercanas indican que es probable que se utilice el modelo diseñado por el gobierno de Bachelet para instalar un sistema de solidaridad intra e intergeneracional.

Ágil despacho de dos leyes para paliar la crisis

Tres iniciativas se han convertido en ley en estas tres semanas. Dos de ellas diseñadas especialmente para enfrentar esta emergencia y otra que venía de un largo periplo.

La primera en ser aprobada en solo 2 días por el Congreso fue la que facultaba al Presidente de la República para dejar sin efecto o limitar un alza de tarifas en el transporte público de pasajeros que le permitía echar pie atrás en la subida del pasaje del Metro que fue el desencadenante del estallido social.

El segundo, también tramitado en 2 días, fue el proyecto que crea un mecanismo transitorio de estabilización de precios de la energía eléctrica para clientes sujetos a regulación de tarifas, que permite adelantar la reducción de la boleta con cargo a un futuro ajuste.

El de protección de humedales es el tercero en esta lista, que no obstante no contó con un trámite rápido, ya que tardó dos años en ser despachado, incluida comisión mixta. Esta moción de senadores obligará a la presentación de estudios de impacto ambiental para diversas actividades o planificación urbana en zona de humedales urbanos.

Los colados: rebaja de jornada laboral y dieta parlamentaria

Habitualmente sobre la tabla legislativa descansan una serie de mociones parlamentarias que no cuentan con el patrocinio del Ejecutivo y por lo mismo deben aguardar un momento oportuno para reflotar.

En este período, tres proyectos encontraron su momento, y quizás el más emblemático es el que reduce la jornada laboral de las 45 horas actuales a 40, que logró salir de la Cámara de Diputados rumbo al Senado con un apoyo mayor al esperado ya que hasta parlamentarios de la UDI y RN lo respaldaron, causando malestar en su sector.

Cabe recordar que previo al estallido social el gobierno había explicitado su rechazo a esta iniciativa de las diputadas comunistas Karol Cariola y Camila Vallejo, advirtiendo incluso que iría al Tribunal Constitucional. En estas votaciones, sin embargo, el Ejecutivo guardó silencio.

Otro texto que data de 2014 y que también comenzó a ser analizado en la Comisión de Constitución de la Cámara es el que rebaja la dieta parlamentaria. Asimismo, avanzó en la sala de la Cámara el proyecto que extiende la tutela laboral a los funcionarios públicos y municipales.

A toda prisa proyectos para activar las pymes

Las consecuencias de las diferentes movilizaciones eran difíciles de prever en un primer momento. Por eso y sobre la marcha el gobierno ha tenido que ir ajustando algunas propuestas transformándolas en proyectos de ley para engrasar la rueda de la economía, especialmente para ir en ayuda de las pequeñas y medianas empresas, que tienen menos espaldas financieras para enfrentar la ola de vandalismo.

Por ello esta semana ingresaron con urgencia de discusión inmediata dos iniciativas. La primera que llegó el martes y aún está en la Comisión de Economía de la Cámara, adelanta la fecha para el pago obligatorio a 30 días a las empresas proveedoras, el cual iba a partir en febrero de 2021, en 2 años más. Se fija en tres meses, que en caso de que fuera despachado a ley, este mes implicaría que el plazo máximo de pago a 30 días sería a fines de febrero o principios de marzo.

Y el segundo proyecto que llegó el viernes y el mismo día fue aprobado en Comisión de Hacienda y en la sala de la Cámara de Diputados pasando al Senado, es el que capitaliza a BancoEstado por US$ 500 millones para asegurar el acceso al financiamiento de las pymes.

El zigzagueante avance de remedios y sala cuna

Hay un grupo de proyectos que si bien estarían situados en la agenda social, no han contado con la misma urgencia que otras discusiones, ya sea porque las materias son bastante más complejas o porque la presión de despachar el Presupuesto 2020 ha impedido un avance más concreto.

Es el caso de tres proyectos que están en manos de Salud, como es el seguro catastrófico para la clase media o para quienes están en Fonasa, que fue aprobado en la Cámara de Diputados, pero no ha sido discutido en el Senado. En esta misma situación se encuentran los relacionados con los precios de los medicamentos como el que faculta a Cenabast para intermediar en la compra.

Otra iniciativa que no ha caminado como hubiese esperado el Ejecutivo, a pesar de ser una de las pocas emblemáticas que se ha salvado de este reacomodo de la agenda, es el proyecto que establece la sala cuna universal. Ello, porque la semana pasada la Comisión de Educación del Senado rechazó el proyecto con los 3 votos de la oposición contra 2 oficialistas, porque consideraron que promueve la privatización de la educación inicial o parvularia.

TPP11 entre los que quedaron bajo la alfombra

Como el horno tampoco está preparado para que entre cualquier proyecto, hubo varios que fueron afectados en su tramitación y simplemente fueron eliminados de la lista de prioridades porque el Ejecutivo, luego de haberlos calificado con urgencia, decidió retirarlos por diversas consideraciones políticas.

Quizás el más damnificado en esta lista fue el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico entre 11 países o conocido como TPP11, que tras una tramitación de 7 meses en el Senado, incluidas tres comisiones, estaba listo para ser votado, y probablemente aprobado, en la Sala del Senado, quedando en condiciones de ser ley. No obstante, el Ejecutivo le quitó la urgencia el 5 de noviembre.

Otro que corrió igual suerte, aunque su aprobación era más compleja, fue el proyecto de proinversión que estaba siendo revisado por las comisiones unidades de Economía y Medio Ambiente debido a las discrepancias por la externalización de servicios propuestas para la Dirección General de Aguas y algunas normas ambientales.

También le quitaron urgencia al Plan garantizado de salud y a la modernización de la carrera en las fuerzas armadas.

Comenta