“Malala”, la mujer clave en las negociaciones de Escondida, deja BHP

"Me voy enamorada de la minería y amando a Australia", dijo María Olivia Recart, quien ahora pasará a la Universidad Santo Tomás.


Cambios en BHP Billiton. Tras ocho años, María Olivia Recart deja la compañía en la que se desempeñaba como vicepresidenta de asuntos corporativos de la minera anglo australiana.

La ex subsecretaria de Hacienda, la misma que se había convertido en la mujer clave en las siempre complicadas negociaciones con Escondida, la que le gusta que le digan “Malala”, cambia totalmente de rumbo y se convertirá en rectora de la Universidad Santo Tomás a partir del próximo año.

Creo que es un bonito desafío, hay mucho por hacer en el mundo de la educación superior, y es un área donde podemos tener más presencia las mujeres, así como cuando llegué a la minería, donde ya se ha abierto un camino”, señaló Recart a Pulso.

Asumió el desafío el 1 de septiembre de 2010, y llegó a ser una de las ejecutivas más poderosas de nuestro país. Estuvo a cargo de las operaciones de minera Escondida, la mayor productora privada de cobre en el mundo.

¿Cuáles son las razones de su salida? “Uno tiene que aceptar desafíos en la vida, es un trabajo de atender de nuevo, y creo que hay tomar desafíos que nos hagan sentir que estamos partiendo de cero”, indicó la ejecutiva.

Me voy enamorada de la minería y amando a Australia. Ha sido una experiencia muy enriquecedora para mi vida personal. Es una cosa muy preparada, yo venía conversando con BHP hace un tiempo de mirar opciones, y cuando llegó la oportunidad de la Santa Tomás, es algo que no es rechazable, es algo demasiado bonito”, indicó la ex subsecretaria.

La economista de la Universidad de Concepción y master en la Universidad de Georgetown fue además subsecretaria de Hacienda, en el primer gobierno e Michelle Bachelet, cuando el titular de la cartera era Andrés Velasco. Tiene un carácter fuerte, que la llevó a ocupar un lugar de importancia en la minería, según sostienen quienes la conocieron de cerca.

“Todos le decimos Malala (…) En un comienzo en las reuniones que participaba, por lo general estaban compuestas solo por hombres. Ahí destacaba su gran carácter, para hacer valer sus pensamientos y opiniones”, señaló la ex asesora de comunicaciones de Escondida, Akemi Fukushi, a El Mercurio de Antofagasta.

Recart se convirtió en una de las pocas mujeres en las altas esferas de la industria minera local y una de sus metas era precisamente eso, impulsar una mayor participación de las mujeres en la industria. Uno de sus tantos desafíos a los pocos meses de asumir, fue llevar el festival “Santiago a Mil, que se convirtió en la gran apuesta cultural de la minera.

Otras de las iniciativas que arribaron con su llegada, fueron “Creo Antofagasta” y “Puerto de Ideas”.

 

 

 

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