Las grandes empresas europeas apuestan por una estrategia coordinada para reactivar la economía

Un repartidor pasa cerca de la Basílica de San Pedro, mientras Italia radicaliza las medidas para tratar de contener la propagación del coronavirus, el 23 de marzo de 2020. REUTERS / Remo Casilli

La ERT es consciente de la importancia de mantener la actividad económica y el empleo ante la crisis abierta por el impacto del contagio del coronavirus Covid-19.




La European Round Table for Industry (ERT), organización agrupa a de las 55 principales empresas industriales de Europa, es consciente de la importancia de mantener la actividad económica y el empleo ante la crisis abierta por el impacto del contagio del coronavirus Covid-19. Sus miembros creen que sin una estrategia coordinada entre los países del Viejo Continente, la reactivación económica puede demorarse.

Estas son algunas de las conclusiones transmitidas por miembros de la ERT en sus contactos informales entre ellos y con las autoridades europeas.

Dentro de esta visión, consideran que sería muy indeseable un escenario en el que la incertidumbre forzara a algunas empresas a adoptar estrategias de aversión al riesgo más allá de lo razonable, generando una espiral negativa para la economía y para la sociedad. Bajo estas conclusiones informales, las empresas creen que esta situación dañaría, además, la propia lucha que los países mantienen contra el Covid-19.

En este sentido, este grupo de grandes corporaciones defienden la relevancia del papel de las autoridades europeas en este contexto. Dentro de estas conclusiones apuntan que la organización está en contacto con la Presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y con otras autoridades, transmitiendo la importancia de que tanto la Comisión como el Consejo tengan una voz alta y clara en esta crisis. De esta forma, consideran que una aproximación europea a la crisis puede ayudar a una recuperación “en V” en lugar de una “en L”, lo que es esencial para no dañar la competitividad de forma estructural.

Con respecto a la actual situación de la crisis sanitaria, dentro de sus reflexiones, estos grupos apoyan plenamente la lucha emprendida contra el Covid-19, así como las medidas de política fiscal y monetarias ya aprobadas. Las empresas defienden que la primera prioridad es proteger a las personas y salvaguardar los empleos, indicando que harán todo lo necesario dentro de sus posibilidades para apoyar a que se disponga de las capacidades sanitarias requeridas.

Estas conclusiones enlazan con la tradicional posición de respaldo de la ERT a las instituciones comunitarias, que quedaron de manifiesto en su reciente informe “Turning Global Challenges into Opportunities – A Chance for Europe to Lead”. En dicho estudio, la organización pide un impulso al desarrollo de ámbitos estratégicos como la energía, las tecnologías de la comunicación o la investigación y desarrollo (I+D).

La ERT agrupa en la actualidad a las 55 mayores corporaciones europeas, que en su conjunto suman unas ventas de dos billones de euros anuales, en torno a cinco millones de empleos y más de 60.000 millones de euros de inversión anual en investigación y desarrollo (I+D).

Entre las empresas españolas, en la organización están presentes los presidentes de Telefónica, José María Álvarez-Pallete; Inditex, Pablo Isla; Ferrovial, Rafael del Pino, e Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.

También figuran los máximos ejecutivos de las principales corporaciones de Alemania, Francia, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Hungría, Italia, Irlanda, Noruega, Portugal, Suiza y Turquía.

IMPULSO A LOS SECTORES ESTRATÉGICOS

En su informe “Turning Global Challenges into Opportunities – A Chance for Europe to Lead”, la ERT reclama un impulso a la conectividad a través de un reforzamiento de la innovación, que incluye el nuevo programa Horizon Europe, que prevé una inversión de al menos 120.000 millones de euros.

Entre otras medidas, las grandes compañías piden acelerar en el desarrollo de las energías verdes, así como de la aceleración del proceso de transformación digital, que incluya infraestructuras, regulación y capacitación de los trabajadores. Con respecto a las telecos, pide una coordinación europea para el despliegue del 5G en todos los países, con un abaratamiento del espectro y una regulación que incentive la inversión privada.

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