Mayor productividad para ser mejor empresa

Construcción




Chile tiene problemas profundos de productividad. Somos el quinto país menos productivo de la Ocde, y nuestro lento avance en la materia no se condice con los rápidos cambios locales y globales a los que estamos expuestos. A esto se suman todas las complejidades acarreadas por la violencia delictiva que ha acompañado al estallido social, la inhabilidad de la autoridad para hacerle frente, la incertidumbre que siembra el proceso constituyente, una menor estabilidad en los mercados internacionales y el coronavirus, que junto a otros elementos han dibujado un complejo 2020 desde una perspectiva económica, política y social. Es así que hace algunos días el vicepresidente del Banco Central anticipaba una "desacelación drástica de la economía", con una inflación que se acercaría al 4% en los próximos meses, contribuyendo a la preocupación, desconfianza y pesimismo ya instalada en los consumidores, empresarios e inversionistas.

Frente a este escenario, muchas empresas han reaccionado implementando planes de reducción de costos inmediatos. Sin embargo, para que el impacto en la competitividad sea sustentable, es importante que las compañías aborden programas sistemáticos de mejora de excelencia operacional y de su cadena logística, liderados por la alta dirección con una mirada más disruptiva y de largo plazo e involucrando a todos sus colaboradores.

Existen muchos modelos de excelencia operacional, entre ellos Lean, Kaizen, TPM y Six Sigma, los cuales tienen la gran ventaja de que al ser aplicados de manera "bottom up" generan un gran compromiso, motivación y empoderamiento por parte de toda la organización. En ellos los trabajadores son parte de la solución, contribuyendo con sus ideas y experiencia a generar oportunidades de mejora que puedan darse de manera armónica y sostenible en el tiempo, mejorando incluso el ambiente de trabajo.

Para ser mejores empresas será necesario ser más productivas y romper el statu quo. A todo lo que ya está aconteciendo, además se suma la pronta implementación de la jornada laboral de 40 horas, por lo que si no somos capaces de ser más eficientes, el país podría continuar perdiendo competitividad, generando mayores costos y peor servicio para las personas. Proyectos transformacionales y disruptivos de excelencia operacional y de la cadena logística tienen el potencial de aumentar la productividad entre 30% y 40%, mejorando la calidad de la gestión, reduciendo costos y mejorando la experiencia, entre otras cosas. ¿Cómo estás pensando el 2020? ¿Seguirás navegando o pasarás a una acción más innovadora y sostenible? ¿Cómo se sumará el Estado a este cambio impostergable?.

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