Mercado de oficinas se ajusta por crisis de coronavirus y flexibiliza pagos de arriendo

torre costanera

Gran parte de las funciones que se realizan en una oficina, hoy se están reemplazando con teletrabajo. Operadores están aplazando pagos, y en casos más complicados dando un periodo de gracia durante la cuarentena con la permanencia del pago de los gastos comunes. Contratos próximos a vencer podrían verse beneficiados por la situación.




Ante la propagación del coronavirus en el país, y para cumplir con medidas como la cuarentena decretada en seis comunas de la capital, más algunas ciudades de regiones; miles de personas están trabajando desde su casa. Esta tendencia, aseguran especialistas, podría implicar en un futuro ajustes en el mercado de oficinas. Y aunque señalan que todavía es demasiado pronto para cuantificar el impacto, el mercado ya está buscando fórmulas que permitan mantener a flote los contratos de arrendamiento.

Esto se acentúa si se considera que hoy más de tres millones de metros cuadrados de oficinas, equivalentes a 38 veces toda la superficie de la Torre Costanera, están por estos días prácticamente vacíos.

Operadores cuentan que, por ahora, se están dado diferentes escenarios, dependiendo de qué tan afectado se encuentre el arrendatario. En algunos casos se está considerando brindar una mayor flexibilidad en el pago del arriendo, aplazando cobros hasta que se normalice la situación, pues todavía el mercado es optimista y prevé que repunte la actividad en los próximos meses. En casos más complicados donde el arrendatario se encuentre más afectado, se han realizado excepciones, dando un periodo de gracia durante la cuarentena con la permanencia del pago de los gastos comunes. Eso sí, por ahora esto no es generalizado.

Enrique del Campo, gerente del área de oficinas de Colliers International, sostiene eso sí que, a diferencia del retail, donde comercios y malls ubicados en las comunas con cuarentena se han visto obligados a cerrar sus puertas, en el mercado de oficinas la situación no es tan grave, puesto que muchas empresas han podido seguir operando gracias al teletrabajo.

En ese sentido, dice que “si bien es cierto, son muchas las empresas que se han visto afectadas, las renegociaciones en los precios no ha sido algo generalizado hasta el momento”.

Por otra parte, dice que se debe considerar que los contratos de arriendo de oficinas son a mediano y largo plazo. Sin embargo, cuenta que aquellos contratos con vencimientos próximos se encuentran en negociaciones para buscar alternativas convenientes tanto para arrendatario como arrendador.

Jorge Araos, director de Asset Management de JLL Chile, dice que es importante considerar que esta es la primera vez que este mercado se enfrenta a una situación de esta complejidad, y por lo tanto, no existen regulaciones sobre estos temas específicos y rige fundamentalmente lo estipulado en cada contrato de arrendamiento.

Coincide en que “aún es muy temprano para ver negociaciones de precio o del mismo contrato y los únicos contratos que podrían verse beneficiados son los que tienen fecha de vencimiento en los próximos meses”. Lo que sí ha ocurrido, agrega, son conversaciones y negociaciones respecto a las condiciones de pago, aplicando directamente rebajas en algunos casos, o haciendo descuentos para luego recuperar ese descuento a contar del segundo semestre en cuotas a definir.

Francisco Rojas, director ejecutivo de GPS Property, dice que la primera semana de abril es clave, dado que es cuando deben pagar los arriendos de abril, generalmente por mes anticipado, por lo que después de esto se tendrá una mejor temperatura de la situación de las empresas

“Hoy lo que existe es más una ansiedad por parte de las empresas de poder hacer frente a los meses que vienen, por lo que es natural la solicitud de renegociaciones de contratos, descuento o flexibilidades en los pagos de la renta”, comenta.

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