Moody’s advierte riesgo en perfil crediticio de Chile por falta de indicativos de estabilización de la deuda

bandera chilena

La agencia decidió mantener la clasificación en "A1", con perspectiva estable, pese a las demandas sociales y la emergencia por coronavirus que presionan a la economía.




Coeficientes de deuda en línea con sus pares y amplio acceso a financiamiento, así como una flexibilidad financiera significativa y una larga historia de una política macroeconómica y fiscal prudente, siguen siendo las fortalezas que le permiten a Chile ostentar una calificación “A1” con perspectiva “estable”, de acuerdo al informe publicado hoy por Moody’s. Sin embargo, la agencia no desconoce los crecientes desafíos que enfrenta el país y que podrían amenazar su perfil crediticio.

“Un aumento en las métricas de deuda del gobierno sin indicación de estabilización de la deuda podría resultar en una acción de calificación negativa”, se lee en el reporte liderado por Ariane Ortiz-Bollin, la analista que le da seguimiento a la situación nacional en Moody’s.

Según detallan, la deuda de Chile “aumentará a alrededor del 37% del PIB este año, impulsada por el impacto del brote de coronavirus y la respuesta de la política fiscal del gobierno, que pesa sobre la fortaleza fiscal”. En ese contexto, anticipan que la estabilización de la deuda se va a retasar “hasta al menos 2024 y con un mayor nivel de deuda”.

Adicionalmentte, no ven con buenos ojos “las dificultades para mantener el crecimiento del PIB cercano a la tasa potencial de Chile”. A juicio de la agencia eso “también podrían conducir a una rebaja”.

De todas maneras, en función de una perspectiva “estable”, también se identifican elementos que podrían llevar a una mejora del perfil del país. “Una consolidación fiscal agresiva que demuestre su eficacia en la reducción de los coeficientes de deuda pública podría ejercer una presión positiva sobre la calificación de Chile”, señalan en el informe.

Del mismo modo, la posición nacional se vería favorecida si se observara “un aumento sostenido en las perspectivas de crecimiento a mediano plazo de Chile, respaldado por políticas gubernamentales que aumentan la productividad total de los factores y promueven la diversificación económica, podría ejercer una presión positiva sobre la calificación”.

Comenta