Fernando Massú: “Hoy los precios de los activos no están bien asignados, obedecen mucho a la coyuntura”

Según el presidente de BTG Pactual Chile, para contrapesar lo que ocurre a nivel internacional es necesario que el país implemente reformas como la tributaria.


UN escenario con el presidente de EEUU Donald Trump como protagonista es el que seguirá marcando el devenir de los mercados durante el próximo año. Este 2018, el mandatario ha friccionado las relaciones comerciales con sus socios buscando mejores condiciones, y para 2019 eso promete continuar, con China como principal adversario. Sin embargo, la guerra comercial es sólo uno de los puntos a seguir. El alza de tasas por parte de los bancos centrales a nivel global ha golpeado el precio de los activos de riesgo, y varios bancos de inversión han empezado a advertir sobre una posible crisis para 2020.

Sin embargo, el presidente de BTG Pactual Chile, Fernando Massú, se muestra cauto. A su juicio, los mercados no están asignando los precios en relación a las proyecciones de la economía en el largo plazo, sino que sólo están respondiendo a la coyuntura.

¿Cómo vislumbra el 2019?

-No hay mucha novedad tras el mensaje de la Fed del miércoles, pero las fricciones a nivel global seguirán vigentes. La guerra comercial con China va a continuar, y mientras eso no se solucione el mercado estará intranquilo. China es sumamente importante para nosotros en particular, se resfría y el cobre baja fuertemente.

¿Pero el precio de los activos parece indicar que no habrá un recrudecimiento?

-No lo tengo claro. La guerra comercial afecta el nivel de inversión y de confianza en las distintas economías, sobre todo para los emergentes. Por otro lado, EEUU ha cerrado sus fronteras también para hacer negocios, no sólo con China. Y el retiro de la liquidez ya produjo un efecto: vemos que el precio de ciertos bienes en dicho país se ha visto afectado. En resumen, de no solucionarse ese conflicto internacional, ciertamente se tenderán a reducir las expectativas de crecimiento a nivel global y local. Y de alguna u otra forma se reducen las posibilidades de crecimiento futuras.

¿Hemos visto una corrección, cree que seguirán las caídas? Algunos consideran que a pesar de la baja, las bolsas siguen por sobre sus ratios históricos.

-Ha habido una corrección, y respecto al año pasado uno podría decir que estamos más baratos, y que es una oportunidad. Pero esto va a estar lento, y es importante contrapesar lo que está pasando afuera.

Se han estado haciendo grandes esfuerzos, y ahí dependerá de los resultados en varias cosas: veremos cómo se resuelve la reforma tributaria, y eso es sumamente importante. El FUT ciertamente tiende a mejorar el nivel de inversión, antes existía un beneficio tributario en la medida que se reinvirtiera, pero la reinversión es más cara que antes, eso por sí solo es un problema no menor. Y no me estoy metiendo en la tasa final, sino en la capacidad de financiar la reinversión. No creo que en este país se pueda decir que simplemente este mecanismo se usaba para pagar menos impuestos. El otro punto a despejar o agilizar, son las aprobaciones medioambientales, algo que tiene paralizado a muchos proyectos, que se destrabe ese tema podría ser una ayuda para contrapesar lo que está pasando a nivel internacional. Todo eso, además de la reforma laboral.

¿Pero eso no está avanzando, no se ha notado reactivación de todas formas?

-Hay industrias que están bien, por ejemplo la automotriz está disparada, la venta de autos está en niveles estratosféricos. Pero donde se notan más reticencias es en consumo, hemos visto cifras débiles en el comercio, la demanda de créditos no está boyante, aunque tampoco ha caído, lo que da un buen pie. Diría que hay sectores más disminuidos que otros, pero en el global, estamos creciendo a más del doble que el año pasado.

Pero en realidad sólo estamos en línea con el crecimiento tendencial.

-Si, pero durante cuatro años fue distinto a lo que estamos viendo hoy. El tendencial, eso sí, debiera ser más alto que el nivel actual, pero que estemos creciendo a más del doble que los últimos cuatro años, es un cambio de tendencia fundamental.

¿Pero la bolsa en febrero estaba en 5.800 puntos, y hoy en 5.200, eso no dice algo del desempeño de la economía?

-La bolsa, a mi juicio, no refleja el precio de los activos en el largo plazo. Refleja lo que pasa en la coyuntura, y los flujos se tienden a descontar más bien por eso. Por ejemplo SMU, nadie vislumbró hace tres años o cuatro años que podría valer lo que vale hoy. Si el mercado fuera tan capaz de vislumbrar los flujos, las acciones habrían volado. Hay otras empresas que están en mercados latinoamericanos que no han andado tan bien, como Brasil o Argentina, y se han visto muy afectadas por la realidad de esos países, pero esos países toda la vida han tenido una volatilidad alta.

¿Entonces qué pasó entre febrero y hoy?

-Impacta el alza de tasas de interés, los conflictos ente EEUU y China, pero si la situación se distiende este mercado va a volar. Otro ejemplo del comportamiento del mercado son las salmoneras, el mercado andaba “a patadas con los salmones”, y vemos una transacción por US$ 880 millones, y hubo otro señor que dijo que Cornershop vale US$ 250 millones. Lo que quiero decir es que los precios de los activos no están bien asignados, porque obedecen mucho a la coyuntura.

Menciona el sector automotriz, no ve riesgo de sobrecalentamiento, considerando además el crecimiento del crédito en las empresas que financian esas adquisiciones

-La gente tiene mayor poder adquisitivo que antes, y el costo del dinero lleva a que esos productos sean accesibles. Por otro lado, la morosidad no es mayor.

Respecto a la industria del crédito, el otro día había una carta en otro diario de un gerente general, en la que señalaba que dado que había aumentado la cantidad de créditos en una industria distinta a los bancos, había un desconocimiento del nivel de riesgo asociado. Desde el punto de vista del riesgo es bienvenida la consolidación. Y hay que recordar que se advirtió que la rebaja de la tasa máxima produciría una desbancarización, pero no se escucho. Hay que tener cuidado con esto, la consolidación es un bien mayor, pero producto de una fijación de tasas se produjo una salida del sistema, y esa gente necesita servicios financieros.

Chile y Latam

¿Ve algún riesgo, más allá de lo que pasa entre EEUU y China, como una próxima recesión global?

-No lo veo. Lo que creo, nos guste o no, y con independencia de las formas del señor Trump, es que sus negociaciones han dado un buen resultado para el crecimiento de EEUU. Negoció con México, Canadá y con Europa y llegó a un encuentro, sólo le falta China. Pero ahí la cosa es distinta, porque son países con ascendencia frente a su comunidad que es distinta.

¿Y no preocupa lo que haga Bolsonaro?

-Depende de cómo lo haga, eso está por verse. Las críticas que ha recibido son por factores distintos al económico. Y creo que podría haber buenas noticias porque pretende privatizar muchas empresas, no estatizar ,y buscar una alianza mayor con países como el que quiere gestionar. Terminar con la corrupción, privatizar e invitar a inversionistas extranjeros le da una potencia, más que una señal de precaución. Lo veo bien, creo que va a ayudar desde el punto de vista de la región.

¿Y Argentina?

-La tiene muy difícil. Bueno, Brasil también. Pero bajo una situación que no es dinámica, si Brasil logra atraer inversionistas es distinto.

En este contexto Latam, ¿Chile sigue siendo atractivo?

-Lo puedes hacer atractivo, las típicas cosas que se hablan, como la institucionalidad, es algo cierto, pero hay cosas que te afectan de forma negativa como los trámites de los permisos ambientales y su seguridad, porque te lo conceden y luego te los quitan, ese tipo de cosas no puede suceder; y también la certeza sobre los impuestos que vas a pagar. No puede discutirse todos los años una reforma tributaria. Cuando hablas de la institucionalidad, es eso. La institucionalidad vale.

Entonces en la medida que no haya consensos políticos, la incertidumbre continuará.

-Antes en Chile estaba relativamente separada la discusión económica de la política, y hoy lamentablemente el tema político afecta el desarrollo de la economía en Chile.

¿Pero el problema es que se discutan las políticas económicas o que crezca el rol del Estado?

-El problema es que la indefinición afecta la inversión, mientras más duren estas indefiniciones por supuesto que se afecta la inversión, y el crecimiento del país.

 

 

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