Tasas de embarque no aflojan: pese a menor valor, la recaudación sube

Autor: Carla Cabello

Mientras la industria celebró la reducción de tasas de embarque, otros manifestaron preocupación por el efecto en el presupuesto de la DGAC. Aunque los nuevos cobros comenzaron a regir en octubre del año pasado, lo cierto es que los ingresos que el organismo percibe por derechos de embarque se elevaron un 9%. Aerolíneas plantean nuevos desafíos para impulsar más el sector.


El 28 de agosto del año pasado, la industria aeronáutica nacional aplaudió el anuncio del gobierno de reducir en un 40% el valor de las tasas de embarque, de manera gradual, en tres etapas culminando en 2020. Esto, porque hace meses venían planteando la necesidad de revisar este cobro que en algunos casos representaba hasta el 60% de la tarifa final, mientras autoridades se negaban a una revisión de los valores. Lo cierto es que la rebaja que comenzó a regir el 2 de octubre del año pasado no se tradujo en una caída en la recaudación por tasas de embarque, la que creció un 9% en 2018. Según datos aportados vía Ley de Transparencia por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) que es la encargada de cobrar y recaudar estos tributos, los ingresos por tasa de embarque tanto nacional como internacional durante el año sumaron $ 132.646 millones, US$ 202 millones.

En el detalle de dicho total, US$ 133 millones ($ 87.335 millones) correspondieron a cargos en vuelos nacionales, cifra que aumentó en un 14% en relación a 2017, y por embarque internacional el monto alcanzado equivalió a US$ 69 millones ($ 45.310 millones), 1% más que el año anterior. Es decir, un 66% provino de viajes dentro del país. Esto va en línea con el crecimiento de la cantidad de pasajeros transportados, que subió un 16% y un 3%, respectivamente. Aunque en el caso específico de la tarifa en dólares influyó además la fluctuación del tipo de cambio.

Una de las dudas que surgió tras la primera reducción que experimentaron los derechos de embarque fue acerca de cómo impactaría al presupuesto de la DGAC para financiar la mayor tecnología, equipamiento y seguridad aeroportuaria necesaria para enfrentar adecuadamente el crecimiento y desarrollo del sector. En un oficio enviado por el director general de Aeronáutica Civil, Víctor Villalobos, al Senado el 8 de noviembre de 2018, luego que el senador Alejandro Navarro solicitara información acerca de este cobro y el destino otorgado a los recursos, informó que con dichos fondos se pagan las remuneraciones de los 4.284 funcionarios que prestan servicios en las distintas unidades, partida que significó alrededor del 44% de los ingresos por este concepto percibidos en 2017. Además, indicó que los derechos de embarque de ese mismo año significaron el 74% del total de los recursos de la DGAC, que ese ejercicio sumaron más de $ 170 mil millones.

En el mismo informe, Villalobos destacó además que “en cada contrato de concesión de obra pública fiscal aeroportuaria, la DGAC adquiere contractualmente pasivos financieros a corto, mediano y largo plazo, los que están destinados a financiar pagos futuros a las sociedades concesionarias adjudicatarias de dichos contratos”. Explicó que “en la actualidad, aproximadamente el 30% de los ingresos que genera la institución están destinados para realizar pagos a dichas sociedades concesionarias que cubren montos de inversión, operación y mantenimiento de infraestructura en 11 aeropuertos, y del mismo modo se estima que, en el mediano plazo y producto de las futuras relicitaciones dicho monto aumentaría a un 35% del total de los ingresos de la DGAC”.

Aerolíneas piden más cambios

Desde 2015, los ingresos que percibe la DGAC por derechos de embarque se han incrementado un 33%. “La reducción de las tasas de embarque fue un anuncio positivo para estimular el desarrollo de la aviación en Chile y podemos ver que su reducción no perjudicó de ninguna forma al mercado, sino más bien, el tráfico aéreo crece cada día más”, dice Estuardo Ortiz, CEO de Jetsmart. Por eso, sostiene que ahora “es fundamental disminuir el valor de tasas de embarque de ciudades regionales, para poder incentivar aún más este tipo de trayectos y descentralizar el país”.

Holger Paulmann, CEO de Sky, por su parte, planteó que en un futuro se pueda diferenciar entre las tasas para vuelos de corto y largo alcance, y así beneficiar aún más el turismo. “En el caso de los vuelos internacionales, nosotros no estábamos muy de acuerdo con que fuese reducida la tasa de embarque en los de largo alcance, porque en un vuelo Santiago-París, pagar US$ 4 menos no va a estimular la demanda. Por ese lado fue más bien regalar dinero”, dice.

Desde Latam Airlines, en tanto, señalaron que “mientras los ingresos que se recaudan por este concepto siguen aumentando, impulsados por una industria que crece a una tasa de 10% anual en la última década, esto no se ha visto reflejado en una mejora de servicio equivalente”.

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