Felipe Hurtado

Felipe Hurtado

Periodista.

Pulso

Trump y el no equilibrio de Nash

Foto: Reuters.

Pocas horas después del inicio de la “guerra comercial”, las bolsas comenzaron a operar en terreno positivo.


Hace 3 años un accidente automovilístico dio término a la vida del matemático y Premio Nobel de Economía 1994, John Nash. Hoy su trabajo en la Teoría de los Juegos sigue totalmente vigente, y muestra de ellos son las repercusiones que está teniendo la dinámica entre potencias mundiales como China, Rusia y EEUU.

La investigación de Nash se centró en el tipo de juego en el que dos actores toman decisiones egoístas con el objetivo de obtener el máximo beneficio o perjuicio del otro, pudiendo incluso obtener un resultado peor al que llegarían si cooperaran entre sí.

La guerra comercial entre Estados Unidos, China y Rusia muestra claros tintes de un juego que incluso está afectando economías sanas como la nuestra.

Luego que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidiera aplicar aranceles de 25% a bienes importados desde China por un valor cercano a US$34.000 millones, China respondió con medidas similares. Y Rusia contraatacó impulsando aranceles entre 25% y 40% a una serie de productos estadounidenses en respuesta a los aranceles de 10% y 25% que éstos pusieron a la importación de aluminio y acero rusos, respectivamente. ¿El resultado? Los principales mercados, bolsas, divisas y commodities se han visto afectados por la incertidumbre.

Hace unos días conocimos un Imacec que creció por sobre las expectativas en mayo, llegando a 4,9% respecto al mismo mes del año anterior. Esto se contrasta con la evolución del precio del cobre, que el mismo viernes 6 cayó a los US$2,90 por libra, acumulando 10 sesiones consecutivas a la baja.

Los principales índices bursátiles a nivel mundial también han mostrado volatilidad, incluyendo el Ipsa en nuestro país. Sin embargo, pocas horas después del inicio de la “guerra comercial”, las bolsas comenzaron a operar en terreno positivo.

Es en este contexto de incertidumbre y volatilidad a nivel global en el que extrañamos mentes brillantes como la del también ganador del Premio Abel y su conocido “equilibrio de Nash”. Y es que el equilibrio para la economía global no está en un enfrentamiento de países sin incentivos para cooperar agregando tarifas a las importaciones, el máximo beneficio hoy solo lo podremos obtener en base a la cooperación.

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