Unión Europea evalúa cambios a las reglas de la OMC para apaciguar a EEUU

Autor: Bloomberg


La Comisión Europea propuso formas de resolver las preocupaciones de la administración Trump respecto del funcionamiento de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en un intento por evitar una crisis inminente que podría afectar la capacidad del organismo para arbitrar disputas comerciales.

“La función de la OMC de resolver disputas está en grave peligro, y se necesitan prontas medidas por parte de los miembros para preservarla”, según un memorando interno redactado por la rama ejecutiva de la UE y al que Bloomberg tuvo acceso. El memorando, fechado el 5 de julio, se ha distribuido a los 28 gobiernos nacionales de la Unión Europea y está sujeto a consultas y aprobación.

La comisión ofreció varias formas de solucionar el sistema de disputas de la OMC, incluida una propuesta para aumentar la cantidad de miembros de la entidad de apelaciones de siete a nueve, y responder a las inquietudes de Estados Unidos respecto de que el panel se ha extralimitado en su mandato. EEUU está bloqueando a los candidatos a la entidad de apelaciones, que tiene la última palabra en cuanto a mantener, modificar o revocar los fallos de la OMC que a menudo afectan a algunas de las compañías más grandes del mundo y miles de millones de dólares en comercio.

La propuesta de la comisión pretende abordar media docena de quejas de EEUU sobre la forma en que funciona el panel que la administración Trump citó en su informe de la agenda de política comercial de 2018. La principal preocupación fue el “enfoque activista de la entidad de apelaciones sobre cuestiones de procedimiento, enfoque interpretativo e interpretaciones sustanciales”, según el informe.

Desde agosto de 2017, EEUU ha bloqueado a nominados a la entidad de apelaciones de la OMC diciendo que esta se ha excedido en su mandato. Si EEUU continúa con su percepción, la entidad se paralizará a fines de 2019 debido a que no contará con los tres panelistas necesarios para aprobar los fallos.

El director general de la OMC, Roberto Azevêdo, ha dicho que la medida estadounidense podría eliminar el papel de la OMC como foro de disputas comerciales y conducir a un efecto dominó de represalias comerciales. La Comisión Europea dijo que la entidad de apelaciones debe tratar de cumplir con su plazo legal de 90 días para decidir sobre los casos de apelación o garantizar extensiones.

EEUU ha criticado en repetidas ocasiones el hecho de que la entidad de apelaciones no haya completado un caso dentro de los 90 días desde mayo de 2014. La comisión dijo que los miembros de la OMC deberían acordar permitir que los miembros salientes de la entidad de apelaciones completen su análisis de los casos de apelación pendientes que comenzaron durante su período.

La administración estadounidense ha criticado en reiteradas oportunidades que los antiguos miembros del panel permanezcan en servicio después de que expira su período. La comisión propuso que los miembros de la OMC deberían modificar las reglas para aclarar que el panel debería deliberar solo sobre aquellos asuntos que son “necesarios para la resolución de una disputa”.

Tanto la administración de Trump como la de Obama han criticado a la entidad de apelaciones por emitir conclusiones innecesarias o dar a conocer opiniones de asesoramiento que exceden el mandato de las normas de solución de disputas de la OMC. La comisión dijo que las normas de la OMC deberían aclararse para garantizar que los miembros de la entidad de apelaciones no intenten interpretar el significado de las regulaciones nacionales, otra queja de EEUU.

La comisión pidió que se respete una norma de la OMC que ha prohibido desde 1994 el veto de un país a las resoluciones de apelación. Ese es un desaire para la administración Trump, que ha señalado que desea volver al procedimiento anterior que permite a cualquier país miembro de la OMC rechazar fallos de disputas por cualquier motivo.

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