Volverse digital: crear empresas más ágiles

Una de las discusiones clave del momento es cómo conseguir que las empresas piensen y ejecuten más rápido. Esta dinámica convierte a los grandes en más ávidos por crecer rápidamente, para sacar distancia, y a los más pequeños en más pacientes para crecer y acertar con lo que hacen.


Una de las discusiones clave del momento es cómo conseguir que las empresas piensen y ejecuten más rápido. Esta dinámica convierte a los grandes en más ávidos por crecer rápidamente, para sacar distancia, y a los más pequeños en más pacientes para crecer y acertar con lo que hacen. Ambos tipos de empresa son iguales en una cosa: utilizan metodologías de trabajo y colaboración que les hacen más rápidos. Desing thinking, agile y lean startup nacen en este ámbito y acompañan a las empresas al crecer. Para poder trabajar como ellos hay que matar algunas prácticas tradicionales, que suelen ser las que más éxito han obtenido en el pasado:

1. Aprender a aprender, olvidando la vieja historia de que el jefe lo sabe todo. Uno de los problemas más graves está en el modelo mental de los líderes, que identifican que su visión del mundo sigue siendo vigente y que carecen de mecanismos efectivos para traer ideas nuevas. Menos gurús y más grupos de innovación y una estrategia para aprender en forma continua puede ser una buena receta para este mal. Una lista de fuentes, conferencias, asesores, empresarios de otras industrias con los que hablar es crítico.

2. Estructuras de decisión más ligeras y rápidas, evitando procesos complejos y llenos de comités y presentaciones. Crear procesos efectivos para tener un "fast track" de ideas con las que ponerse al día. Tener expertos internos en metodología y fiarse de los jefes de producto de verdad (sin presentaciones semanales ni montañas de informes) te da vidas extra. Si utilizas las vidas extra para promover experimentos que combinen más y menos riesgo -como si fuese una cartera de inversión- consigues probar cosas con impacto a más y menos plazo.

3. Mirar menos hacia dentro y más hacia fuera, con una estrategia específica para seguir lo que pasa en el mercado. Si no lo haces bien, tus clientes contentos cada vez serán menos y mas despistados. Si montas un proceso para hacer seguimiento de lo que está pasando tendrás en tu lista de "cosas que ya sé hacer" la mayoría de lo que los más retrasados en la industria llaman "disrupciones".

La verdad es que en este juego de la velocidad todo el mundo tiene acceso a las reglas, pero de la alta cocina: tienes los ingredientes y aprendes a usarlos, pero para conseguir un buen sabor tienes que ser muy exquisito con los pasos y haber probado todo antes muy bien. Así que si queremos crear empresas más ágiles, va a tocar cambiar el "esto funciona seguro" por "vamos a hacer un experimento, y si funciona escalamos". ¿Cuántos se apuntan?

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