"Probablemente si hubiéramos pensado en alguien más ubicable en el centro político, Mariana Aylwin pudo haber sido la mejor candidata en la DC", analizaba en agosto de este año el ex ministro del Interior Jorge Burgos.

¿Pero qué significa ser de centro?

"Moderación", es el primer concepto con el que responden a esas preguntas el coordinador político de Ciudadanos Sebastián Sichel y el secretario general de Amplitud Carlos Lobos.

"Quienes están en el centro creen en reformas responsables y están dispuestos a entender que la política es sobre todo construir acuerdos y consensos, ese es el corazón", dice Sichel.

Además de Ciudadanos y Amplitud, es natural ubicar en el centro a sectores conservadores de la DC como el que lideró hasta el viernes pasado Mariana Aylwin y también facciones liberales de Evópoli. Desde el Frente Amplio, el Partido Liberal ha procurado disputar ese espacio.

"El Frente Amplio no pasó a segunda vuelta porque no tenemos un centro político consolidado y gravitante", fue la autocrítica que hizo el líder del Partido Liberal Vlado Mirosevic.

En medio de esas definiciones internas, el jefe de Estudios Públicos Roberto Izikson entrega una visión tajante. "El centro político no existe en Chile. Dejó de existir, dejó de tener capacidad de articulación entre izquierdas y derechas", asegura.

El espacio que dejó la DC

El rol articulador mencionado por Izikson fue tomado históricamente por la Democracia Cristiana. Sin embargo, durante las últimas décadas el partido ha dejado de ejercer un papel "bisagra" entre izquierdas y derechas, situándose con más propiedad en la izquierda y perdiendo su influencia política.

"Estoy absolutamente de acuerdo con la hipótesis de que la DC hoy en día dejó de representar al centro. Están fascinados diciendo que son de izquierda", señala el presidente de Evópoli Francisco Undurraga.

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La renuncia de Aylwin a un partido que desde su perspectiva se ha izquierdizado abre también la interrogante sobre cuál es el espacio adecuado en el que podrá ejercer el rol político que anhela, y que tiene que ver con la tarea que cumplió la DC en la Concertación, un espacio ideal para generar consensos.

¿Piñera ganó gracias al centro?

Muchos atribuyen el categórico triunfo de Sebastián Piñera en segunda vuelta a su acercamiento hacia el centro.

Según Sebastián Sichel, "la mayoría del voto nuevo en segunda vuelta es de gente que, si bien no necesariamente tiene una chapita que dice 'soy del centro político', sí representan esta idea de moderación de construcción de acuerdos".

Desde Amplitud, Lobos resalta que "Piñera fue capaz de representar una candidatura más moderada que la que representó Alejandro Guillier".

Contrario a estas percepciones se manifiesta Izikson, quien apunta a que el principal error es confundir el centro político con la clase media.

"Los que dicen que Piñera ganó la elección apoderándose del centro están confundidos. Lo que arrebató Piñera de forma clara para ganar la elección fue la clase media, que en otra época pudo representar al centro, pero que es gente que hoy le importa un pepino definirse como parte del centro", dice el cientista político.

Izikson explica que la nueva clase media es "empoderada, pragmática y multidimensional" y ejemplifica con los casos de quienes votaron por Beatriz Sánchez en primera vuelta y luego sufragaron por Piñera en segunda.

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"Primero primaron razones valóricas y luego económicas, pero en el fondo ese cruce entre lo valórico y lo económico no representa en ningún caso ese eje de izquierda, centro y derecha", señala.

Un espacio desarticulado

La última elección dejó en evidencia que el centro político en Chile está lejos de plantearse como una opción real y autónoma para gobernar Chile.

"Hay que abandonar la idea de proyectos personales o de caudillos como han sido los casos de Felipe Kast, Andrés Velasco o Lily Pérez" y construir una cultura política que tenga vocación de comunidad y mayoría", dice Sebastián Sichel, agregando que "también hay que olvidar el camino propio como la única alternativa, creer que el centro en sí mismo será mayoría en Chile es muy difícil".

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Lobos también asume que "el centro político no está bien compuesto orgánicamente" y que "no tiene la fuerza de antaño".

En julio de este año Mariana Aylwin planteó a Pulso que "la Democracia Cristiana debe buscar aliados en partidos como Ciudadanos". Quizás, con su salida de la DC, el centro comience una nueva articulación. P