Desde principio de año decir que todos de algún u otro modo han visto modificadas sus vidas en uno u otros aspectos producto del Covid-19, no es exageración. El temor al virus y adaptarse a las nuevas condiciones de una rutina en cuarentena, se ha traducido para muchos en un deterioro en la salud mental.

¿Cómo ha afectado? La vigilancia tradicional de la salud mental de la población, por ejemplo, con encuestas telefónicas, registros médicos, requiere mucho tiempo y es costosa. Por eso, investigadores de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos, examinaron las búsquedas en internet durante las primeras etapas de la pandemia de Covid-19 para analizar cómo ha repercutido emocionalmente.

El estudio, publicado en JAMA Internal Medicine, se basó en datos públicos no identificables entregados por el Programa de Protección de Investigación Humana de la Universidad de California en San Diego, donde buscaron ansiedad aguda, o lo que se llama comúnmente ataques de ansiedad o ataques de pánico, porque es la que mayor prevalencia tiene en relación con otros problemas de salud mental.

Con Google Trends, monitorearon la fracción diaria de todas las búsquedas. Esos resultados los ajustaron a cualquier cambio en las consultas totales que incluían los términos ansiedad o pánico en combinación con ataque, lo que incluyó ataque de pánico, signos de ataque de ansiedad, síntomas de ataque de ansiedad, desde el 1 de enero de 2014 hasta el 4 de mayo de 2020.

Al comparar los volúmenes de búsqueda después de que el presidente Donald Trump declaró la emergencia nacional de Covid-19 el 13 de marzo de 2020, con los volúmenes de búsqueda esperados si no se hubiera producido esa emergencia, considerando la tendencia histórica y la periodicidad de los datos, a través de un software estadístico detectaron que las búsquedas fueron acumulativamente más altas de lo esperado.

¿El resultado? Un récord histórico para las búsquedas de ansiedad aguda con 375.000 consultas más de las esperadas para un total de 3,4 millones de búsquedas.

Googlear ansiedad

El trabajo indica que, aunque la ansiedad aguda ha recibido una atención retórica sustancial durante la pandemia de Covid-19, “hasta donde sabemos, no ha sido objeto de investigación científica hasta ahora”.

Y aunque el estudio no puede confirmar que ninguna búsqueda estuviera relacionada con un evento de ansiedad aguda o un ataque de pánico específico, “proporciona evidencia de los efectos psicológicos colaterales derivados de Covid-19 y motiva varias recomendaciones basadas en datos”, detalla.

La búsqueda frecuente de esa palabra puede tener relación con la necesidad de identificar ciertos aspectos de sus emociones que les parezca tiene relación con ese concepto, explica Carolina Pérez, psiquiatra de Clínica Universidad de los Andes. “Muchas personas experimentan síntomas físicos como dolor abdominal, sensación de pecho apretado, dificultad para respirar o emocionales como ganas de llorar, tristeza, baja de ánimo en momentos de dificultad, y entienden que esos síntomas corresponden a la emoción llamada ’ansiedad’”, indica.

El trabajo indica que, aunque la ansiedad aguda ha recibido una atención retórica sustancial durante la pandemia de Covid-19, no ha sido objeto de investigación científica hasta ahora.

Los buscadores de internet permiten adjudicar un nombre al conjunto de síntomas que se padecen, señala Marcos Muñoz, psicólogo de Psyalive.com y especialista en psicoanálisis y personalidad.

Si se indaga por sensaciones propias de los cuadros de ansiedad; tales como; preocupación excesiva, miedo, palpitaciones, sudoración, sentimiento de pérdida de control, problemas para conciliar el sueño y conductas compulsivas que incluyen comer, beber o fumar en exceso, dice Muñoz, “la inagotable cantidad de foros, blogs y materiales académicos nos dirigen al diagnóstico de ‘ansiedad’, lo cual ya es parte del vocabulario cotidiano y del saber común”.

Hablar de ansiedad es habitual en nuestra sociedad. Y las personas con acceso al internet buscan sobre aquello cuando los síntomas señalados comienzan a presentarse, añade Muñoz, “tanto porque es uno de los trastornos más comunes que los seres humanos experimentamos y también por la crisis sanitaria que hoy afecta a nuestro planeta”.

Ansiedad en pandemia

En el contexto actual de crisis sanitaria existe una combinación de factores que pueden resultar en que muchas o la mayoría de las personas sientan algún grado de ansiedad independiente de la edad, es decir, esto se puede observar tanto en niños y niñas como en adultos. Lo anterior, indica Guila Sosman, psicóloga forense y académica de la Universidad Diego Portales, se da porque la ansiedad se asocia a la anticipación de peligros en el futuro, “y en este momento existen muchas situaciones amenazantes, como es el temor a la enfermedad, a la muerte, preocupación por contagiarnos o que personas cercanas se contagien”.

A eso se suman los riesgos por las condiciones económicas desfavorables, aislamiento, disminución de las relaciones sociales, de la actividad física y de espacios de esparcimiento. Sin embargo, dice Sosman, “los aspecto que parece generalizados en la población son la sensación de incertidumbre, de menor control de la realidad y de nuestro futuro, además de riesgo de que alguno de nuestros proyectos de vida se vea perjudicados”.

Es la manera que tiene nuestro cerebro de advertirnos de un peligro, agrega Pérez, para que tomemos medidas de cuidado hacia nosotros mismos.

Desde que se inició la pandemia y las cuarentenas hemos estado expuestos a numerosas situaciones que pueden ser percibidas como amenazantes. El temor a contagiarse y enfermar es una de ellas. “Pero también existen situaciones anexas muy estresantes y que pueden producir temor, como los cambios en las condiciones laborales y académicas, el alejamiento físico de seres queridos, la dificultad de mantener tratamientos médicos por otras patologías, entre otras”, indica Pérez.

Estado crónico

El estudio de la Universidad de San Diego en California, agrega las búsquedas en internet pueden mejorar las estrategias para descubrir y posteriormente abordar las consecuencias colaterales para la salud mental del Covid-19.

Sin embargo, agrega la investigación, se debe hacer más para vincular en internet a quienes necesitan ayuda: “Una consulta de Google de ’ataque de pánico’ no devuelve ningún vínculo a las líneas de ayuda”.

Si es un estado de ansiedad se hace crónico, explica Sosman, puede tener efectos tanto a nivel de salud física como mental. En la salud física pueden estar presentes síntomas como dolores musculares, estomacales fatiga, trastornos del sueño o de la alimentación.

En relación a la salud mental, dice Sosman, “puede producir trastornos del estado de ánimo, crisis de pánico o de angustia, abuso de sustancias como alcohol, drogas o ansiolíticos, consecuencias importantes de diagnosticar y tratar a tiempo, para no provocar mayores efectos”.

Si es un estado de ansiedad se cronifica puede tener efectos tanto a nivel de salud física como mental.

Además, luego de un tiempo prolongado sin mejoría o tratamiento, podría transformarse en un cuadro depresivo.

Muñoz explica que la persona afectada pasaría a vivir en un estado de anhedonia (pérdida del placer), sueño excesivo, fatiga, desesperanza, tristeza profunda, entre otros síntomas.

También, tras el intento de controlar los síntomas ansiosos y la angustia, la persona podría desarrollar un trastorno de pánico. Eso consiste, dice Muñoz, en episodios de elevada ansiedad en que se acelera el corazón, puede haber sensaciones de ahogo, de pérdida de control, temor a enloquecer, sudoración y miedo incontrolable. “Si no es posible estabilizarse emocionalmente por cuenta propia, o tras solicitar contención en otros, es una buena idea acudir a un especialista, y las plataformas online son un gran apoyo en estos momentos, donde hay gran variedad de psicoterapeutas”.