Calentamiento global: cuatro especialistas debaten

“Chile es la Arabia Saudí de la energía solar”, comentó la ministra Carolina Schmidt en su discurso de apertura.


¿Cuál es el verdadero costo del cambio climático? Congreso Futuro 2019 reunió a cuatro especialistas de diversas disciplinas para explicar los efectos del calentamiento global, promover un sistema económico sustentable y desarrollar la nueva conciencia ecológica en todos los niveles sociales.

Chile frente al calentamiento global

La encargada de abrir el panel fue la Ministra de Ambiente, Carolina Schmidt, quien explicó el panorama actual de Chile frente al cambio climático. “Nuestro país cumple siete de los nueve criterios de vulnerabilidad. Llevamos más de ocho años de sequía prolongada que afecta al 70% de la población nacional. Esto incluye la pérdida de bosques nativos, aluviones que devastaron ciudades completas y los efectos de un granizo en plena época de verano que destruyó plantaciones de cerezo, uno de los principales productos de exportación,”.

Por otro lado, Schmidt recalcó la diminución del 10% en las emisiones que Chile logró en el periodo 2007-2019. “Hemos sido capaces de generar crecimiento sin aumentar la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero”, agregó.

La ex Ministra de Educación reiteró la voluntad del gobierno de Piñera para recibir al COP25, el encuentro de Cambio Climático que agrupa a 195 países del mundo.

“Chile es la Arabia Saudí de la energía solar. Desde 2014 a 2018 duplicamos la participación en la generación de energías renovables no convencionales. Tenemos tremendas ventajas competitivas”, comentó.

Por último, la ingeniera comercial mencionó el proyecto de ley Marco de Cambio Climático en Chile con el fin de ordenar las facultades, obligaciones y responsabilidades en todos los órdenes gubernamentales.  “La presentación del anteproyecto está prevista para finales de marzo y la intención es que ingrese al Congreso en agosto de este año”.

Brigitte Baptiste: el cacao como señal de alarma

La directora general del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt de Colombia abordó el calentamiento global desde sus efectos en la industria del cacao. “La posibilidad de que exista el cacao en 2050 es baja. La intervención genética del cultivo, hace 50 años, lo volvió muy vulnerable a los hongos y al calentamiento global. Y no encontramos los genes para sembrar cacao porque estamos deforestando los bosques. Es una contradicción ecológica y el sistema de producción se vuelve insostenible”, advirtió.

El cacao, explicó Baptiste, mueve 98.000 millones de dólares por año y genera empleo para alrededor de 50 millones de personas. Se trata de un cultivo tremendamente susceptible a las condiciones de humedad y luminosidad del cambio climático. Es un árbol perene, que requiere cierta estabilidad climática, una planta silvestre. Necesita condiciones de suelo muy particulares, cierta cantidad de lluvia y polinización. Los mosquitos requieren que haya hojarasca, fosas de agua en troncos y charcos, que solo se obtienen en el ecosistema silvestre.

Sobre el cierre de su exposición, la colombiana remarcó la necesidad de apostar por la ciencia participativa con capacidad de cómputo, big data, inteligencia artificial e imágenes de satélite que armonicen e integren la información. “Eso generará una construcción tridimensional de ecosistemas virtuales y servirá como herramienta para educación para los niños”, cerró.

Marcelo Mena: el mapa global

Desde su nuevo rol en el Banco Mundial, el ex ministro de Ambiente, Marcelo Mena, aportó datos globales sobre el cambio climático “Tenemos que reducir las emisiones en un 45% para el 2030 en relación al 2010”, mientras que en 2050 deberíamos llegar a cero neto”, comenzó.

Mena explicó que la erosión costera está generando el desplazamiento de miles de personas. “Nuestra CEO lanzó el plan de adaptación del cambio climático. Hay que tomar medidas ahora, drásticas. No podemos seguir postergándolas”, remarcó.

Desde su unidad en el Banco Mundial, Mena presentó un estudio que proyecta la migración de 143 millones de personas por el cambio climático en caso de que no se inicien las acciones pertinentes.

“La próxima revolución tiene que ver con el almacenamiento. Estamos partiendo por las islas, como por ejemplo el caso Hawái y los paneles solares. El transporte será la segunda revolución. Santiago tiene la flota de buses eléctricos más grandes fuera de China. Los buses eléctricos irrumpieron con fuerza y son más baratos que uno diésel”, concluyó.

Mark Williams – Biósfera y calentamiento global

El Profesor de Paleobiología en la Universidad de Leicester en el Reino Unido realizó un recorrido histórico de la biosfera y su evolución en cuatro etapas a lo largo del tiempo: antes de la vida, microbiana, animal, forestación y la actual.

Williams fue parte de la primera estimación de la magnitud total de la tecnósfera terrestre (el conjunto de estructuras que los seres humanos hemos construido desde nuestra aparición sobre la Tierra) y halló que su masa total ronda nada menos que los 30 billones de toneladas.

“Estamos cambiando la biósfera: tomamos enormes recursos de energía, dominamos la tierra y el mar y agregamos la energía fósil”, destacó.

Pablo Marquet – Biólogo

Como cierre del panel, Pablo Market presentó “Ecología, complejidad y cambio global en la era posthumanista”.

El especialista habló sobre el impacto en las áreas protegidas a través del tiempo y definió a la biología como un nuevo estado de la materia: adaptativa. En esta forma, la materia cambia y modifica su ambiente y en ese proceso se cambia a sí misma.

“El cambio global y en particular el cambio climático es un ejemplo de esta dinámica en la que una especie (nosotros) cambia el lugar donde vive. El problema es que nuestro planeta es finito y existen límites plantarios que de ser transgredidos pueden afectar nuestra calidad de vida y nuestra persistencia como especie”, expresó.

Marquet resaltó la necesidad de construir sistemas económicos sustentables y con un efecto positivo sobre el estado de la biosfera, no neutro, para vivir en un mundo con tecnología, servicios y sustentabilidad.

“Teniendo en cuenta lo ocurrido en 2008, dudo que el mercado, por si solo, pueda generar las herramientas. Este no es un problema de los biólogos, es de todos”, concluyó.

 

 



Seguir leyendo