¿Por qué algunos científicos se están quedando sin financiamiento? El duro camino de investigadores nacionales para conseguir recursos

Estudiantes de doctorado becados por Conicyt alegan cambio en las reglas de asignación de recursos complementarios. Situación que perjudica, al menos, a 241 investigadores que hoy reclaman por no tener los recursos para continuar con su trabajo.


La historia es larga y repetida. La Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), realiza un concurso para financiar los estudios de doctorado de los investigadores que postulan y son seleccionados. En la etapa final de investigación, esos estudiantes de doctorado pueden acceder a un ítem especial de recursos. Un monto que les sirve, entre otras cosas, para pagar pasantías en el extranjero, cotutelas fuera del país, comprar insumo para su investigación (libros, materiales, etc.) y les permite extender el tiempo para realizar la tesis. Todas acciones de lo que se conoce como beneficios complementarios.

A fines de diciembre 2017, Conicyt avisó a sus becarios que ese sistema cambiaría a partir enero de 2018. Los becarios se reunieron. Alegaron por la modificación y lo apresurado del anuncio. Consiguieron aplazarlo para que se iniciaran este año.

Antes del cambio, los beneficios complementarios se entregaban a todos los solicitantes y en cualquier época del año (ventanilla abierta). Con esta modalidad los recursos se acabaron en el primer trimestre del año 2018.

Por ello, Conicyt debió solicitar más de dos mil millones de pesos extra al Ministerio de Educación -entidad de quien depende administrativamente- para poder cubrir esas solicitudes.

241 investigadores

Según los investigadores agrupados en la Red de Afectados de Becas de Doctorado Nacional (grupo que reúne a los becarios de esta institución que no han podido conseguir recursos), si se quedaron sin dinero fue debido a una mala planificación de Conicyt. Pero la institución alega que la falta de recursos es porque más becarios solicitaron beneficios complementarios.

Según explicó la vicepresidente de Conicyt Alejandra Mizala en la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, el miércoles 20 de marzo en la tarde, “la solicitud de los beneficios complementarios aumentó mucho y por eso los recursos se acabaron antes”.

Pablo Villalobos, becario de doctorado, uno de los representantes de red que los agrupa, explica que los cambios implementados hicieron que 241 investigadores hoy no tengan los recursos para seguir sus estudios porque no les dieron el beneficio complementario de la extensión de la beca y terminar así la tesis. “Conicyt se quedó sin dinero y decidieron crear un concurso. Eso significa competir con tus compañeros. No estamos en contra de la evaluación, siempre ha habido para los complementarios, pero eran requisitos básicos que fueras alumno de doctorado”.

Pablo VIllalobos.

Ahora se evalúa rendimiento académico, explica Villalobos. Además, la relevancia de la investigación, pero con rúbricas que no están claras, indica. “El 14 de enero avisaron. 241 investigadores quedamos sin derecho a la extensión, es decir, a fines de febrero recibimos el último pago y ya no más. Son seis meses sin dinero y eso implica que muchos estén pensando en congelar su tesis, buscar trabajo, cuando se requiere tiempo exclusivo dedicado a la investigación. El Estado, ha invertido en nosotros, en promedio, unos 50 millones de pesos. Hoy necesitamos menos del 10% de esa inversión para terminar”. Según los cálculos de los becarios, con 1.700 millones de pesos más, se alcanza a cubrir.

Según aclaró Mizala en la reunión del miércoles en el Congreso, no se trata de un asunto de mala planificación. “Estos son los recursos con los que se contaba, había claridad de que no alcanzarían para todos, por eso sacamos la ventanilla abierta, porque si era por orden de llegada, muchos buenos becarios quedarían fuera solo porque llegarían más tarde”, indicó.

Solo en el último llamado, señaló Mizala, se presentaron solicitudes por más de 4.500 millones de pesos. El problema es que eso casi completa los 5.500 millones que están destinados para los beneficios complementarios, monto que debe cubrir los dos llamados. También adelantó que se está revisando la posibilidad de cambiar el sistema de Becas Chile y las becas internacionales para que sea menos trabajo administrativo.

Ministerio de Ciencia

“Aún cuando es el consejo Conicyt quien tiene las atribuciones administrativas en la asignación de los beneficios complementarios de las becas de doctorado, este es un tema que asumimos como propio“, responde a Qué Pasa Carolina Torrealba, subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, , al ser consultada por un tema que reconoce, es prioritario para el fortalecimiento de la nueva institucionalidad que están implementando.

“Desde esa perspectiva -y desde nuestro rol- nos hemos sumado a las instancias de conversación correspondientes y nos hemos estado reuniendo con distintos actores relevantes como lo son los mismos becarios, las universidades, el consejo Conicyt, parlamentarios y Universidades”, añade Torrealba.

Carolina Torrealba, subsecretaria de Ciencia y Tecnología. FOTO: Aton

Uno de los desafíos más relevantes para el Ministerio de Ciencia es que este programa, admite la subsecretaria. Señala que buscan tenga un foco más amplio y sea percibido como un aporte no solo para la academia, sino también para el quehacer público y privado. “La investigación y la generación de conocimiento son clave en el desarrollo de nuestro país”, admite.

Jorge Babul, profesor de la Facultad de Ciencias y Director Programa de Bachillerato de la U. de Chile, señala que los becarios ya se ganaron el derecho a solicitar los beneficios complementarios por lo que se debieran cubrir la totalidad de solicitudes. “Lo que ocurre aquí en una mala planificación que tratan de remediar con reglas absurdas. Lo más lógico es que se consigan el dinero que falta. El año pasado, Conicyt ejecutó el 99,2% de su presupuesto. Con lo que no ocuparon, se alcanza a dar todos los beneficios complementarios”, dice.

Otro aspecto que reclama Babul es la poca participación que han tenido las autoridades del Ministerio de Ciencia, el ministro Andrés Couve y la subsecretaria, Carolina Torrealba. “Sé que los becarios han conversado con la subsecretaria y si bien, es cierto que Conicyt aún depende del Ministerio de Educación, desde Ciencias podrían dar un respaldo más político, hablar con Mineduc, con Hacienda. Al Mineduc no le interesa la Ciencia, por eso pedimos un ministerio, pero el Ministerio de Ciencia como tal, aún no existe, solo pueden dan un respaldo político y eso es lo que se necesita ahora para conseguir los recursos”, insiste.

Para Villalobos, las autoridades del Ministerio de Ciencia, debieran estar involucrados. “Si bien, ellos no lo pueden resolver, es primera vez que la ciencia tiene un lugar político en el gobierno (un Ministerio de Ciencia) y ante eso, nosotros esperamos que nos apoyen en base a la experiencia, que gestionen y coordinen reuniones con Mineduc y Conicyt, que tomen un rol activo. El viernes pasado la subsecretaria Torrealba se reunió con nosotros, nos ofreció participar en reuniones para contarle más en detalle de nuestra experiencia y prepararse para cuando Conicyt este bajo la tutela de Ministerio de Ciencias, y así contribuir -por ejemplo- en el diseño de las becas en el futuro, pero nosotros, además, necesitamos un apoyo sólido ahora”, señala.

“El Ministerio de Ciencias está involucrado, pero está algo atado de manos porque aún no tienen facultades administrativas, agrega el diputado Giorgio Jackson, Presidente de la Comisión de Ciencias. “Acá tenemos algo urgente, que es buscar reponer los beneficios por cerca de 1.700 millones y por otro lado lo importante a largo plazo que es diseñar una política de becas de doctorado que no someta a los estudiantes a competencias entre sí”, concluye.

El diputado Patricio Rosas, también apoya a los investigadores. Destaca que es un tema que se ha invisibilizado. “Por el lado que se le mire es injusto. Porque tenemos formando científicos de nuestro país, y resulta que en el último semestre, porque Conicyt no tiene bien presupuestada la cantidad de dinero que necesita para seguir formándolos, los deja sin sueldo. Justo cuando tienen que hacer la redacción de su tesis, muchos de ellos tienen que hacer pasantías en el extranjero, muchos de ellos tienen que tener dinero para sobrevivir con sus familias mientras tanto, porque han dejado de trabajar para dedicarse al doctorado”.



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