¿Existe la propiedad intelectual en las coreografías? Creador de popular baile demanda a Fortnite por copiarle su paso

The Backpack Kid, creador del viral paso de baile, es una de las figuras que demandó a Epic Games. Juristas dudan del éxito de los recursos.


Alfonso Ribeiro se hizo popular por interpretar a Carlton en la serie de televisión El Prí­ncipe del Rap. En una de sus rutinas más aplaudidas de la serie, había una en que el actor realizaba un característico baile, que hoy, acusa, está siendo replicado comercialmente en el juego Fornite, creado por Epic Games.

Por ello, el actor presentó este lunes sendas demandas contra los creadores de Fortnite y NBA 2K por usar su famoso baile en los videojuegos.

Los recursos -hecho de manera separada- fueron interpuestos en una corte federal. Según Ribeiro, citado por la agencia AP,  Epic Games (desarrollador de Fortnite) y Take-Two Interactive (desarrollador de NBA 2K) usaron el llamado “Baile de Carlton” sin autorización, sin dar el debido crédito, y peor aún, haciendo un uso comercial del mismo.

El baile se hizo famoso a través del personaje Carlton Banks, interpretado por Ribeiro en la popular comedia de la década de 1990. Ribeiro pidió al juez que ordene a ambas empresas que dejen de usar sus movimientos, y aseguró que el registro de propiedad del baile está en trámite.

El caso se complejizó cuando se supo que Rusell Horning de 17 años, popularmente conocido como Backpack Kid, también estudia demandar a Epic Games por violar los derechos de autor del baile “The Floss” que lo hizo famoso internacionalmente en YouTube y otras redes sociales.

La controversia se acrecienta por Epic Games, que a través de Fornite, vende a sus usuarios la mencionada coreografía, como parte de su juego, danza que se utiliza, por ejemplo, para celebrar después que un jugador derrota a un contrincante.

A través de su cuenta de Instagram, The Backpack Kid señaló que su madre, que maneja su ya popular carrera,  presentará la demanda por creer que Fornite está “aprovechándose” de él.

El problema es que no es fácil probar la propiedad intelectual en un paso de baile.

Algunos juristas, como Alex Tutty, citado por The Guardian, han afirmado que legislaciones como la de Gran Bretaña, resguardan este tipo de creaciones “pero los derechos de autor solo pueden subsistir cuando se registran por escrito o de otra manera. No existe solo porque hiciste el baile; necesita ser escrito o filmado”, aclaró.

Jas Purewal, otro abogado citado por The Guardian, cuestiona quién es el dueño del baile: ¿el creador original, los bailarines o el coreógrafo? “¿Cómo pueden probar que realmente crearon algo nuevo? ¿Cómo pueden demostrar que alguien más infringió su baile y no lo inventó independientemente?”, dijo.

En el caso de EE.UU., donde se interpusieron las demandas, la ley también contempla nebulosas. Las coreografías están protegida por la Ley de Derechos de Autor de 1976, pero esta normativa tiene bemoles. Por ejemplo, la ley distingue entre bailes sociales, que todos pueden realizar, y coreografías realizadas por expertos. Esto significa que nadie puede aparecer y proteger la salsa por ejemplo.

Además, muchas empresas de videojuegos han afirmado que este tipo de demandas o restricciones coartan la libertad de expresión, lo que ha puesto en duda los resultados de estas acciones judiciales.



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