La chilena a la que le hicieron bullying y ahora es reconocida por el MIT como una de las principales innovadoras del mundo

Creadora de un sistema que alerta a los ciudadanos en casos de emergencias naturales sin usar Internet ni la red telefónica, Barbarita Lara conversa con Qué Pasa sobre su carrera y reconocimiento a nivel mundial, sus futuros proyectos y sobre ser mujer en el campo de la informática.

La ingeniera informática de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Barbarita Lara, creó en 2015 SIE (Sistema de Información de Emergencias), el cual envía alertas a los ciudadanos cuando hay situaciones de emergencia. Al funcionar a través de ondas de radio, es independiente del internet y de las redes móviles.

Este sistema le valió ser parte del grupo de innovadores menores de 35 años que entrega el Massachusetts Institute of Technology (MIT), siendo, además, la primera y hasta ahora única chilena en formar parte de este selecto grupo de personas. Es la CEO de Emercom, empresa que creó junto a sus compañeros y una de las invitadas al Congreso Futuro para exponer en el panel “Arquitectos del cambio”.

BARBARITA LARA. FOTO: RICHARD ULLOA / LA TERCERA.

¿Cómo surgió el Sistema de Información de Emergencias?

El momento Eureka fue en 2010, después del terremoto, cuando prendí la radio y una radio argentina estaba avisando lo que estaba pasando en Chile. Dije, “qué raro que ellos nos avisen lo que está pasando, pero qué bueno”. Ahí pensé que eso me serviría para el futuro. Ese verano comencé a hacer pruebas y me funcionaron. Después entré a la universidad y en 2015, lo retomé.

¿En qué consistían esas pruebas?

Traspasé un video en código morse entre un computador y otro con una radio entremedio, y me funcionó. Mi papá es criptógrafo y me mostró la clave morse, así que ya tenía ese conocimiento. Yo buscaba utilizar esta tecnología junto a la digital para dar un servicio que ayudara a la comunidad.

¿Siempre te interesó el área de la tecnología?

No sé si siempre, pero a los seis años tuve la primera interacción con un computador. Mi papá me compró un computador muy bueno y lo desarmé. A los ocho ya estaba arreglando computadores”.

¿Cómo sabías si los estabas arreglando bien?

No sabía. Era prueba y error, como todo en la vida. Esa es la mejor manera de aprender. Siento que fui súper emprendedora sin saberlo. Llegaba a la casa de la gente y les decía “yo le arreglo el computador”, y, técnicamente, no sabía cómo arreglarlo.

¿Pura intuición?

Era mucho de memoria fotográfica también. Empecé a observar y a crear esquemas mentales. Siempre digo que soy la ingeniera que soy porque mi papá me enseñó a que con el ingenio se puede resolver problemas. Él, con un elástico y un palito de fósforo arreglaba cualquier cosa. Eso me daba mucha satisfacción personal. No hay nada mejor que arreglar algo con tus propias manos.

¿Creabas  y arreglabas cosas en el colegio?

Cuando iba al colegio me sentía aburrida, nunca era un desafío. Habían ramos de tecnología, pero como somos mujeres, nos hacían tejer. Yo quería hacer circuitos, robótica. Es lamentable que no tengamos más espacio para poder educar a gente que está completamente inspirada y quiere hacer algo.

En la charla dijiste que te habían hecho bullying, ¿alguna vez eso te detuvo para seguir haciendo las cosas que te gustaban?

Sí, quizás no haya sido muy grave, pero yo tengo una personalidad fuerte y sentía que me podía defender. No me importaba mucho. Por eso, le dije a mi mamá que no pagara 300 mil pesos en un colegio privado, si yo quería ser la mejor, iba a serlo en cualquier lugar. Y me cambié a un liceo. Ahí viví discriminación por ser mujer, decían que las mujeres no iban a llegar lejos.

¿Alguna vez te sentiste discriminada por ser mujer en el mundo de la informática?

El mundo de la informática es bien competitivo, pero detrás de un computador da lo mismo si eres hombre o mujer. Tú te ves técnicamente como un código, así que da lo mismo. Por eso es una carrera en la que puedes equiparar la desigualdad de género. Pero sí hubo un momento en el que miraron en menos por ser mujer y se supone que te tienes que validar por ser mujer. Pero tú no tienes que validarte con nadie. No necesito cuotas, ni beneficios, solo necesitamos igualdad de condiciones. La idea no es buscar privilegios ni victimizarse.

¿En qué está SIE hoy en día?

Tenemos nuestra patente de invención y estamos sacando la patente en otras partes del mundo. Presentamos el proyecto al Ministerio del Interior y estamos esperando que tenga una buena acogida. Pero este año decidimos salir al mundo y no esperar más al gobierno, por un tema que de verdad queremos ayudar a la gente y si tenemos que hacer el pilotaje formal en otro país, lo vamos a hacer.

¿Has pensado en adaptarlo a las necesidades de otros países?

Justamente estamos en eso, trabajando con Estados Unidos y otros países. Tenemos el apoyo de la Subsecretaría de Telecomunicaciones y validación técnica. También el apoyo de otras empresas que nos apoyan con celulares, tenemos apoyo de la USM y la Universidad del BioBío para probar nuestro sistema en radio AM, y ha funcionado.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Estoy metida en muchos proyectos al mismo tiempo, intentando impactar de mejor forma la realidad del mundo. Estamos haciendo importantes cambios con empresas que trabajan para mitigar el cambio climático. Trabajamos con Girls In Tech, donde tratamos de visibilizar a las mujeres y niñas que están trabajando en el área de las ciencias. Con Emercon estamos desarrollando nuevas soluciones para la industria con la misma tecnología de SIE. También en un proyecto para cambiar la realidad de Valparaíso y con Samsung para tratar de impactar de mejor manera a los colegios en el área de la innovación y educación.

¿Qué le dirías a los niños y niñas que les gusta la ciencia y tecnología?

Que depende de nosotros hacer posible lo imposible. Es necesario que se crean el cuento, que el futuro de la humanidad depende de ellos. No están solos, estamos para enseñarles y apoyarlos, aún cuando no haya financiamiento, muchas cosas se pueden hacer. A mí me dijeron muchas veces que era imposible, pero quiero decirles a esos niños y niñas que depende de uno liberarse de todas las limitaciones. No se rindan, sean perseverantes, fuertes y logren todas sus metas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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