Paula Barreyro, directora de Janssen por el inicio de las pruebas en Chile: “Hay respuestas que aún no tenemos. No sabemos si el virus va mutar o no”

La farmacéutica Janssen comenzó esta semana las pruebas de su vacuna candidata contra el coronavirus en Chile. A pesar de una pausa por una enfermedad imprevista en uno de los voluntarios en EE.UU., creen que llegarán a tiempo para distribuir mil millones de dosis en 2021. Afirman que en un futuro, las pruebas también incluirán a niños.




Esta semana, Chile autorizó el inicio de los estudios clínicos fase 3, de dos vacunas candidatas contra el coronavirus: la china Sinovac Biotech y la belga Janssen Pharmaceutical Companies, de Johnson & Johnson.

A espera de la autorización para la farmacéutica inglesa AstraZeneca y la Universidad de Oxford por parte de las autoridades sanitarias nacionales, cada uno de estos ensayos reclutará voluntarios entre hombres y mujeres, con el fin de testear los efectos de ambas vacunas.

Una vacuna debe pasar varias etapas de evaluación antes de llegar a la población en general. Además de los ensayos en laboratorio y animales, existen pruebas en grupos de entre 20 y 100 personas saludables; después en otro grupo se evalúan los efectos secundarios, y finalmente, las pruebas se realizan a miles de personas.

Las dos vacunas que se estudiarán en Chile están en fase 3. Las pruebas de Sinovac Biotech se realizarán en el Instituto de Inmunoterapia e Inmunología (IMII) de la Universidad Católica en noviembre, mientras que Janssen se probará en algunos consultorios médicos de Talca, Linares y Santiago, en coordinación con la Universidad de Chile.

Así, tras concluir los estudios clínicos, el Instituto de Salud Pública (ISP) monitoreará la fabricación de las vacunas, y determinando su seguridad y eficacia para la población.

Hasta hoy, Chile acumula 508.571 casos totales y 14.158 fallecidos, aunque la cifra superaría los 17 mil si se cuentan las muertes sospechosas.

Dra. Paula Barreyro, directora de Asuntos Médicos & Regulatorios para Janssen Latinoamérica Sur.

En este escenario, la Dra. Paula Barreyro, directora de Asuntos Médicos & Regulatorios para Janssen Latinoamérica Sur, entrega algunos detalles sobre el desarrollo de las vacunas, las pruebas en Chile, la pausa obligada a propósito de un paciente al cual se le detectó una “enfermedad inexplicable”, y lo que se espera para 2021, cuando, si todo sale como se espera, las vacunas comiencen a ser administradas en diversos países.

- ¿Cuál es su evaluación sobre las pruebas que se han realizado desde mediados de año hasta hoy, cuando estamos en las instancias finales del desarrollo de la vacuna?

“Nuestra compañía ha publicado los resultados del estudio de la fase preclínica, en animales, inmunizando monos rhesus con una dosis de nuestra vacuna, despertando la inmunidad en ellos. Se les expuso intencionalmente al coronavirus y quienes habían sido vacunados, no desarrollaron la infección”.

“Posteriormente se llevaron a cabo los estudios fase 1 y 2a en 1.045 voluntarios sanos, y cuyos resultados iniciales fueron entregados en septiembre. Ese estudio evaluó la seguridad de la vacuna como objetivo principal y la capacidad de la vacuna de despertar una respuesta inmune. El estudio incluyó a pacientes de entre 18 y 55 años, y mayores de 60. En ambos grupos se vio un perfil de seguridad aceptable con eventos adversos mayormente en el sitio de la inyección, y desde el punto de vista inmune, logró generar anticuerpos en un alto porcentaje: un 99% de los pacientes jóvenes, y el 100% en los mayores de 60 años”.

“Ahora tenemos que evaluar en esta fase 3, si estos anticuerpos protegen contra el coronavirus. A estas personas sólo se les midió la generación de anticuerpos, pero no se les expuso al virus de forma intencional. Esta fase, iniciada en septiembre, evaluará la eficacia de la vacuna, y si evita la infección por coronavirus”.

“El estudio en Chile va a comparar la vacuna versus el placebo. Los individuos registrados serán al azar separados en grupos de vacuna y placebo, midiendo la generación de anticuerpos y se va a evaluar si los pacientes desarrollan o no la infección”.

- Considerando que el desarrollo de una vacuna toma varios años, ¿el desarrollo de esta vacuna ha ido más rápido o lento de lo que pensaban?

“Este proceso, dada las circunstancias de la pandemia, se ha acelerado. Pero ello no implica que se hayan saltado fases. Éstas se cumplieron y se cumplirán tal como mandan las prácticas clínicas. La idea es someter datos robustos de seguridad y eficacia para que las autoridades sanitarias o evalúen, y si los resultados son los esperados, tener la vacuna para el primer semestre del próximo año”.

“Por supuesto, las circunstancias nos obligaron a llevar a cabo muchas fases que normalmente se hacen de manera secuencial, de forma paralela para acortar los tiempos. El estudio fase tres planea evaluar la seguridad y eficacia en 60 mil personas, pero en poco tiempo y en muchos centros, en los países que hoy se encuentran más afectados por la situación de Covid-19”.

“Es importante recalcar que a estas personas no se les va a exponer intencionalmente al coronavirus como se hizo en animales. Deben estar en un ambiente donde naturalmente exista circulación viral. Eso nos permitirá detectar la eficacia de la vacuna sin exponer a nadie de manera intencional".

-¿Y cómo se aseguran ustedes que los voluntarios se expongan a la infección? ¿Son personas que trabajan al aire libre o en la salud?

“La elección de los países se hizo en base a sitios que epidemiológicamente tienen circulación viral. Entonces, son personas que por el hecho de tener una vida normal, pueden estar expuestas naturalmente al coronavirus".

“Hay criterios de elección en el estudio, pero en general son personas que tienen algún grado de exposición en el medio. Una persona en su casa probablemente no sea elegible. Al final del día el que elige es el investigador de cada centro. Es él quien tiene la decisión final para elegir a los candidatos”.

-¿Es posible que las vacunas funcionen considerando las mutaciones del virus?

“Hay respuestas que aún no tenemos. Esta es una enfermedad de corto tiempo -menos de un año entre nosotros- y todavía no se sabe si es un virus que va a tener mutaciones o no. Nosotros estamos desarrollando la vacuna de acuerdo a la secuencia viral identificada con los resultados ya mencionados, y es algo que estamos observando. Tenemos otros estudios que correrán en el futuro para ir acompañando la evolución y la información científica que vaya apareciendo sobre la enfermedad”.

-Pero ustedes identificaron el genoma en una etapa inicial, en enero, y si están desarrollando la vacuna contra un virus que salió en esa fecha, quizá sea otro el que llegó a Chile. Es posible que sea distinto.

"Lo importante en este caso es testear la eficacia de la vacuna con respecto al virus que circula hoy en nuestros países.

-¿Ustedes eligieron las ciudades para realizar las pruebas?

Se trata de una decisión compartida. La compañía propone, pero el Instituto de Salud Pública es el que decide.

Pausa obligada

¿Qué ocurrió con la pausa en el desarrollo de la vacuna a mediados de octubre, a causa de un paciente con reacciones adversas?

“Esto se hizo porque se detectó un enfermedad inesperada en uno de los participantes. Estas pausas son comunes en general en la investigación clínica, porque la seguridad es prioridad. Cada vez que exista alguna situación que no está clara o merece atención adicional, es de buena práctica pausar el estudio -cualquiera- para poder investigar en detalle qué pasó. Se discute con un comité independiente que revisa los datos y las autoridades sanitarias, y cuando se tienen las opiniones de estos estamentos se retoma el estudio para asegurar la seguridad de todos”.

¿Esta persona era proclive a esta “enfermedad inexplicable”?

Por privacidad, la compañía no brinda información sobre la situación de esta persona. Esto se presentó de manera confidencial a las autoridades sanitarias, pero no puedo entregar más datos adicionales.

¿Esta pausa no cambió la fecha de entrega de la vacuna?

Por el momento seguimos manejando los mismos tiempos. Lo importante es que vamos a cumplir con evaluar la seguridad y eficacia de la vacuna. Si son necesarias otras pausas, se van a hacer. Los tiempos se modifican a veces, pero esto pasa en todos los estudios. Es normal y es lo que se debe hacer frente a estas situaciones.

¿Cuál es el protocolo en estos casos?

“Depende de cada investigador. Pero en general los pacientes con algún efecto adverso lo deben reportar a su investigador, éste a las autoridades sanitarias y la compañía en un plazo breve. Pero no todos los efectos adversos ameritan hacer una pausa, sólo aquellos donde se necesitan investigar más en detalle. Hay reacciones normales como enrojecimiento, fiebre, etc. Se reportan para tener un detalle, pero no se detiene el estudio”.

-¿Cómo se trasladan las vacunas? Cuáles son los cuidados considerando que se trata de millones de dosis que deben ser enviadas en avión?

"Los estudios de estabilidad están en curso, pero lo que sabemos hoy es que para el transporte debe ser con temperatura estándar es de 2º a 8ºC. El almacenamiento se hace a -20ºC.

¿Las vacunas tienen una fecha de vencimiento?

No tenemos el dato aún, porque hay que hacer estudios para determinar la fecha de vencimiento.

¿Se incluirá en algún momento a niños, tomando en cuenta que son un vector fundamental en la dispersión del virus?

“Sí, los estudios en pediatría están contemplados en un futuro. La idea es poder tener estudios en niños, pero no hoy. No podría precisarlo porque los estudios deben ser discutidos con autoridades sanitarias. Las fechas de inicio dependen de ello.

En algunos países -como Chile- se está invitando a que los niños vuelvan a clases. ¿Podrían ser prioridad cuando toda esta etapa final finalice?

Sí, para el futuro es una de las prioridades

¿Cuál es el papel de las personas con antecedentes previos o comorbilidades en las pruebas?

“El estudio contempla a estos pacientes siempre y cuando estos antecedentes estén controlados. Estas personas tienen que someterse primero a una evaluación por investigadores que determinarán si pueden participar o no”.

-¿Es posible se solicite la aprobación de la vacuna antes de la fase 3?

“No nos vamos a saltar ninguna etapa. Someteremos los estudios de fase 3 para la aprobación especial que se llama de uso de emergencia. No se va a pedir la autorización de la vacuna antes de la fase 3”.

“Por otro lado, sí necesitaremos completar el seguimiento de estos pacientes. El estudio fase 3 dura dos años, pero vamos a hacer el sometimiento cuando tengamos los datos de eficacia: cuántos pacientes desarrollaron anticuerpos, y si previnieron o no el coronavirus. En general, en la mayoría de los estudios clínicos de cualquier fármaco los pacientes son seguidos por muchos años".

-¿Serán una o dos vacunas? ¿Su fabricación?

Una dosis por el momento. Todas serán fabricadas en Estados Unidos y Europa.

-La cantidad de vacunas y su fecha de distribución, ¿se mantienen?

"Va a depender de cada país y su aprobación regulatoria. La compañía tiene como objetivo global mil millones de dosis para todo 2021. La compañía va a disponibilizar lotes de emergencia para uso el primer semestre, siempre y cuando los estudios de seguridad y eficacia nos acompañen”.

“No saldrá una vacuna que no este correctamente estudiada. Eso no va a suceder”.

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