Fue a inicios de esta semana que Apple dio a conocer la aparición de un nuevo y ambicioso producto que estrenarán en el mercado, dentro de un futuro no tan lejano.

Se trata de los Apple Vision Pro, unos lentes de realidad mixta que podrán ser manejados solo con los ojos y gestos de manos, permitiendo que los consumidores exploren tanto experiencias de realidad virtual (VR) como de realidad aumentada (AR). ¿Su objetivo? Buscar que el usuario pueda adentrarse en el mundo digital como si realmente estuviera allí.

Hasta el momento se estima que podrían llegar a Estados Unidos en 2024 y posiblemente al siguiente año en otras naciones. Tim Cook, CEO de la compañía tecnológica, lo calificó sencillamente como “un producto revolucionario”.

Un detalle importante es el precio de estas gafas, lo que llegó a asustar a algunas personas. Y es que cuando estas salgan a la venta tendrán un valor de 3.500 dólares, es decir, casi 3 millones de pesos chilenos. Muchos han reparado en que se trata de un precio mucho más alto que otros dispositivos parecidos y ofrecidos por otras marcas.

Los Apple Vision Pro fueron anunciados en la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple. Foto: Reuters/Loren Elliott.

La explicación de que los Apple Vision Pro tengan un alto costo

En diálogo con el medio financiero Business Insider, Matthew Ball, director ejecutivo de Epyllion y asesor tecnológico, entregó ciertas luces de la estrategia que adoptó Apple en el marco del anuncio de sus lentes de realidad mixta.

“Hay una razón por la cual, justo antes de revelar el precio del Vision Pro, Apple habló sobre una hipótesis en la que compró una pantalla ultra-HD, una supercomputadora para juegos, un sistema de sonido envolvente, un iPhone, etc., al tiempo que posicionó los auriculares como los más complejos que la compañía había construido alguna vez”, destaca al citado medio.

El asesor sugiere que para la empresa, cuyo logo tan característico es una manzana mordida, era estrictamente necesario entregar un contexto al público antes de comenzar a hablar de lo caro que sería explorar esta nueva experiencia.

“Apple necesitaba explicar por qué, y hasta cierto punto, prepararnos para el precio de $3,500 de Vision Pro, unos impresionantes $4,000 con impuestos”, dijo Ball.

Luego destacó que si los lentes de Apple tienen un precio 7 veces más que los Quest 3, “debería ser mucho más potente y capaz, y por supuesto, lo es”. A eso se suma, dice, que el procesador de Apple permite más rendimiento por cada dólar que implica el dispositivo.

“Pero este precio también lo mantendrá fuera del alcance de casi todos por el momento”, recalcó.

El CEO de Apple, Tim Cook, presentando los nuevos lentes de realidad mixta de la compañía. Foto: Reuters.

Para Ball, el alto costo de los Apple Vision Pro podría explicarse en que la empresa está adoptando lo que se denomina “enfoque de Tesla”.

En sus palabras, básicamente se trata de que Apple quiere estrenar un prometedor artículo a un precio elevado, para después irlo disminuyendo con el tiempo. “Comience con el Model S, finalmente llegue al Model 3 y luego siga bajando su precio mientras mejora su rendimiento”, ejemplifica.

Business Insider hace hincapié en que no se trata de una medida nueva que haya implementado Apple, sino que más bien es algo que se ha visto anteriormente. De hecho, no es extraño que la multinacional establezca un precio mucho más alto por un artículo en comparación a otras empresas de la misma índole.

Esto operaría de la siguiente manera, recalcan desde el sitio: cada vez que Apple estrena un nuevo dispositivo de cualquier tipo, este vale una cantidad considerable de dinero. Siempre habrán clientes dispuestos a pagar por ello pues les gusta ser los primeros en probar tecnologías, y además, tienen los medios para hacerlo.

Luego, la compañía recibe una buena cantidad de ingresos gracias a esas “ventas tempranas”. Mientras el producto pasa más tiempo en el mercado, su costo disminuye, lo que cautiva a los que desean pagar menos o que no tienen tanto dinero para comprarlo al principio.

Adicionalmente, está el hecho de que el alto valor que tiene el producto en sus inicios refleja la idea que Apple es una “marca aspiracional de lujo”. Eso atrae que la empresa tecnológica no compite con los costos, pero sí en otras aristas como “calidad, diseño y experiencia de usuario”.