Una especie de coral resistente al cambio climático

Autor: EFE

Según el hallazgo de un experto, hay especies en el Gran Arrecife de Coral en Australia que "emblanquecen parcialmente y vuelven a recuperar su color" cuando llega el invierno y las temperaturas del agua descienden.


El investigador en ecología de los arrecifes de coral Terry Hughes mostró hoy en Barcelona parte de su próxima publicación científica, en la que demuestra la existencia de especies de coral resistentes al cambio climático en el Gran Arrecife de Coral de Australia.

En una conferencia en la Universidad de Barcelona (UB), Hughes especificó que aunque la mortalidad del coral en el norte de la Gran Barrera de Coral fue “de un 50% en el año 2016”, un año después había “menos corales emblanquecidos y menos muertos”, a pesar de que la temperatura del agua “había aumentado en un 80% de la superficie”.

Aunque la disminución de la mortalidad se debió en parte a que “los corales más susceptibles ya habían muerto el año anterior”, el investigador también destacó que hay especies que “emblanquecen parcialmente y vuelven a recuperar su color” cuando llega el invierno y las temperaturas del agua descienden.

Hughes, que fue distinguido como uno de los diez mejores científicos del año 2016 por la revista Nature, también resaltó que “el cambio climático es el culpable de matar el 90 % del coral” y lamentó que la Gran Barrera de Coral “parezca un cementerio”.

El investigador sostuvo que el calor que provoca el calentamiento global impacta mucho más en los arrecifes que el impacto de la explotación pesquera o la polución del agua.

Para el estudio, Hughes coordinó el proyecto australiano National Coral Bleaching Taskforce, que contó con equipos sumergibles y avionetas para avistar los corales y crear un mapa del estado del coral en el Gran Arrecife durante los años 2016 y 2017.

Los 200 participantes del proyecto también elaboraron un mapa térmico de la superficie marítima para cruzar los datos del calor del agua con los del estado del coral.

Los mapas mostraron que la mortalidad había aumentado en lugares muy alejados de la explotación humana, como en el norte de la Gran Barrera de Coral, porque la temperatura del agua en esas zonas también era más alta.

La primera vez que la Gran Barrera de Coral emblanqueció fue en el año 1998 y se han repetido episodios desde entonces en los años 2002, 2016 y 2017.

Hasta ahora, los estudios aseguraban que los corales podían sobrevivir si eran capaces de crecer rápido para hacer la fotosíntesis y evitar la inanición, pero Hughes aseguró que los corales de la Gran Barrera de Coral habían muerto “en solo dos o tres semanas por el impacto directo de la alta temperatura”.

Terry Hughes es investigador en la Universidad James Cook y Director en el Centro de Excelencia para los Estudios de los Arrecifes de Coral del Consejo de Investigación Australiano (ARC) y ha recibido este año el Premio de la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, que distingue las contribuciones excepcionales en la preservación del planeta, y el premio John Maddox.

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