Actualmente, es casi imposible pensar en un emprendimiento que no tenga al menos una “patita” en el mundo en línea. El encierro obligado por la pandemia aceleró la necesidad de tener comercio electrónico para sobrevivir. Y si bien tener una página web propia parece básico, hay que ponerle ojo a cómo hacerlo.

Por eso es importante ir “Paso a paso” en el entorno virtual. “Lo primero que debe tener en cuenta una persona, cuando quiere poner su negocio en internet, es si ese emprendimiento ya existe en el mundo físico y quiere ampliarlo al mundo virtual”, define Margarita Valdés, directora Legal y Comercial de NIC Chile, organismo técnico dependiente de la Universidad de Chile, encargado de la administración de los nombres usados como identificadores en internet, por lo tanto, paso obligado para cualquiera que quiera tener su propia página web.

“Si ya existe en el mundo físico, una página web le permitirá llegar a un público diferente y reforzará su identidad empresarial. También puede suceder que el emprendimiento nazca con la intención de tener comercio electrónico. En ambos casos, lo más probable es que ese tránsito haya comenzado antes con recursos de uso público, como Instagram o Facebook”, agrega Valdés.

Es decir, una Mype hoy puede nacer y comenzar a comercializar sin tener una página web gracias a redes sociales como las ya mencionadas, y otras, como WhatsApp, que también tiene la opción de “Carrito de compras”.

“Ya tienen un perfil que los identifica, pero no es propio. Tienes una vitrina, pero no es completa por dos razones: una, no es propia, no tiene tu identidad y, si te sales de la plataforma, no te la puedes llevar. Y dos, no puedes integrar medios de pago, para eso necesitas una dirección propia”, explica la ejecutiva de NIC Chile, quien entrega consejos prácticos para dar este “Paso a paso” para la creación de tu propia página web:

1. Definir la idea de tu web:

Existen diversas alternativas, como sitios webs educativos, de noticias, para publicar textos o trabajos, etcétera. Aquí, nos concentraremos en la creación de un sitio web para comercio electrónico.

2. Elegir el nombre:

-”Debe ser un nombre nemotécnico”, recomienda Margarita Valdés, es decir, que las personas recuerden ese nombre y puedan distinguirlo en internet.

-”Ojalá se parezca lo más posible al nombre de tu negocio”. El consejo aquí es un nombre distintivo más que genérico. Por ejemplo, si tu rubro son los zapatos, es mejor llamarse “Margarita shoes” que “Zapatos chilenos”. Lo genérico en direcciones electrónicas no sirve mucho, porque se pierde la distintividad, y con eso, se pierden potenciales clientes.

-”Que sea fácil de recordar y que no sea muy largo”. Tu nombre en internet te da un elemento distintivo, que además ayuda a tu imagen. Está asociado a otros elementos, como tus correos electrónicos. Todo lleva tu sello.

3. Definir bajo qué dominio te quieres registrar:

Se puede elegir el dominio del país, punto cl (.cl) en nuestro caso, o uno más genérico, como .com o .net. En NIC Chile recomiendan el dominio del país: “El punto cl es por lejos el que da mayor identidad. Si quieres llegar al mercado chileno, pero con opciones de publicitar en el extranjero también, lo mejor es el punto cl. El punto cl es el mejor socio para emprendedores en Chile”, dice Margarita Valdés.

3.1. Revisa si el nombre que deseas ya está inscrito en www.nic.cl en la pestaña WHO IS Consulta por dominios inscritos.

3.2. Registra tu dominio en ww.nic.cl. Cuesta $9.950 al año y se puede comprar entre 1 y 10 años. Si te atrasaste en el pago, NIC da 30 días “de redención” para recuperar el dominio. Ojo, que el dominio no es lo mismo que la marca: esta última se inscribe en www.inapi.cl y tiene otros costos de acuerdo a la Clase en que se usará. La marca tiene una legislación propia, a diferencia del dominio, que tiene un Sistema de solución de controversias (cuando alguien registró un dominio con tu marca, por ejemplo) que coordina NIC Chile, pero que se resuelve con un arbitraje independiente.

3.3. Regístralo a tu nombre. En NIC Chile son enfáticos en esta recomendación. Lo más habitual es que el desarrollo y mantenimiento de una página web se encargue a una empresa de web hosting, que ofrecen planes con diversos precios, dependiendo de los servicios que entregan. La inscripción del dominio puede ser parte de esos servicios y puede pasar que el hosting lo registra con sus datos: “Pasa mucho que los dueños de un emprendimiento se dan cuenta que el dominio no está a su nombre recién cuando quieren cambiar de proveedor de web hosting”, advierte Valdés.

3.4. Registra el dominio, aunque no tengas la página lista. Otro buen consejo es registrar tu dominio y usar el servicio “Activar urlforward” de NIC, que permite que, cuando alguien ingrese a tu dirección web, sea redirigido a tu perfil en Instagram o Facebook. Con esto, reservas el dominio y visibilizas tu nombre para que, cuando tu comunidad sea relevante, puedas migrar a la web con trabajo avanzado.

4. Construcción de la página:

El dominio es el equivalente a tener una dirección: calle y número. Ahora viene la construcción del edificio que usará esa dirección. Como puntapié inicial son recomendadas las plantillas disponibles en programas como WIX o Wordpress.

“Son útiles, porque permite a los dueños controlar la plataforma, son fáciles de usar, están en castellano y, hasta cierto punto son gratuitas”, enumera Valdés. “Si quieres ir integrando más servicios, como carrito de compras, medios de pagos, tiene una versión de pago”, añade.