Voces

Un TLC 2.0 con China en la Cumbre de APEC

Jorge Heine

Embajador de Chile en China

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La XXV Cumbre de APEC tendrá lugar en Da Nang, Vietnam, el 10 y 11 de noviembre, con la participación de la Presidenta Michelle Bachelet. Será su octava vez en estos encuentros anuales, que reúnen a los principales líderes mundiales. APEC ha sido un foro clave para Chile, que nos ha permitido potenciar nuestra estrategia de acercamiento al Asia Pacífico.

Esta vez, la cita tendrá un significado especial. En ella se firmará la versión profundizada del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y China, firmado originalmente en 2005, y que entrase en vigencia en 2006. Este TLC, el primero firmado por China con país individual alguno, fue visto originalmente con escepticismo por muchos en Chile, que pensaron que nos llenaríamos de productos chinos, sin acceso equivalente al mercado de la RPC. Un estudio proyectó que las importaciones chilenas desde China crecerían al 13 % anual, mientras que las exportaciones nuestras hacia el mercado chino lo harían solo al 3.7% al año.

Nada de eso ocurrió. Nuestras exportaciones a China se duplicaron en un solo un año, desde US$ 5.25 mil millones en 2006, a US$ 10.50 mil millones en 2007. Desde 2005, el comercio bilateral se ha cuadruplicado, de US$ 8 mil millones a US$ 31 mil millones en 2016. China es hoy nuestro socio comercial número uno y Chile es el tercer socio comercial de China en América Latina. En 2016, Chile fue el mayor exportador de fruta a China, y China pasó a ser el mayor mercado para nuestro vino.

El TLC ha sido un éxito. Sin embargo, doce años después, el mundo es otro. Si bien el texto de 2005 cubría el comercio de bienes, los servicios han adquirido cada vez mayor importancia (de hecho, en 2016, más de la mitad del PIB chino estuvo conformado por servicios). Durante la visita a Chile en mayo de 2015 del Primer Ministro Li Keqiang, se acordó avanzar hacia la profundización del TLC. Después de resolver algunas diferencias, en el curso de este año, en tres sesiones de negociación realizadas en Beijing en abril y en junio y en Santiago en agosto y otra dedicada a los aspectos técnico legales en Beijing en septiembre, se concordó un texto.

Varios grupos de trabajo manejaron los temas. En materia de bienes, los de Acceso a Mercado, Reglas de Origen y Procedimientos Aduaneros y Facilitación de Comercio. En servicios, los de Cooperación Técnica y Económica, Reglas Comerciales y Asuntos Legales. El de Reglas Comerciales, a su vez, incluyó subgrupos sobre Política de Competencia, Compras Públicas, Medio Ambiente y Comercio Electrónico.

China representa el 40% de las transacciones de comercio electrónico en el mundo, y su digitalización no se detiene, con 750 millones de internautas y 660 millones de usuarios de smartphones. De ahí la importancia de la conectividad digital trans-Pacífico, y de hacer llegar la Iniciativa de la Franja y la Ruta a Sudamérica por medio del propuesto cable submarino de fibra óptica de China a Chile.

    Con la firma de este inédito TLC 2.0 con China, Chile sella otra etapa en su creciente inserción en el Asia-Pacífico.

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