“¡Quiero buen toque!”

Foto: Agencia Uno.

Rueda dirige su primera práctica en la Roja, por espacio de dos horas, con su lista de jóvenes del medio local.


La era de Reinaldo Rueda como técnico de la Roja ya comenzó. Ayer, el entrenador colombiano dirigió su primera práctica al mando de la selección chilena. Una selección que no tenía a sus principales estrellas, pero sí a jóvenes promesas como Jaime Carreño, Gabriel Suazo y David Henríquez, entre otros, sólo jugadores del medio local.

Fueron dos horas de entrenamiento que comenzaron pasadas las 16 horas en Juan Pinto Durán. Al menos en lo que se refiere al tiempo, el cafetero marcó de inmediato una diferencia con su antecesor Juan Antonio Pizzi, cuyas labores rara vez superaban los 80 minutos.

Bajo un intenso calor, la jornada se inició con trabajos en el gimnasio que está ubicado entre las dos canchas principales del complejo deportivo de Macul. Ahí, la Roja promisoria estuvo cerca de 15 minutos, supervisada atentamente por el preparador físico Carlos Velasco.

Luego, Rueda reunió a sus futbolistas y entregó una breve charla, en la que les explicó de qué se tratarían los ejercicios. El adiestrador vestía el pantalón y la polera azul marino que usa el staff de la Selección, además de un jockey rojo.

Tras la conversación, el ex DT de Nacional de Medellín separó a sus jugadores en dos grupos de 10. Fue en ese momento cuando se escucharon las primeras instrucciones del campeón de la Copa Libertadores 2016. “!Vamos, quiero que toquen el balón, quiero control orientado, buen toque!”, exclamó el nuevo jefe del Equipo de Todos.

Siempre con una carpeta y una pizarra en la mano, Rueda seguía de cerca, con la mirada o presencialmente, cada movimiento de balón, secundado por su ayudante técnico Bernardo Redín. Por otro lado, Álex Whiteley, el preparador de arqueros, trabajaba en la cancha aledaña con los cuatro porteros nominados esta vez.

Quien no quiso perderse detalles de la primera práctica de Rueda como seleccionador fue Andrés Fazio. El vicepresidente de la ANFP llegó hasta Pinto Durán donde observó el entrenamiento junto a Ian Mac Niven, gerente de selecciones.

Para finalizar, Rueda ordenó fútbol reducido. Los arqueros fueron Brayan Cortés y Gonzalo Collao. Y cuando ya eran casi las 18 horas, tocó el silbato y dejó descansar a los seleccionados. El nuevo ciclo de la Rojaya está en marcha.

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