Brecha promedio entre arancel y cobertura de becas en Ues. es de $ 622 mil

Diferencia se produce, en parte, porque en el caso de los planteles privados no cuentan con aportes basales del Estado y traspasan sus costos a los estudiantes.


De acuerdo con información publicada por el Ministerio de Educación (Mineduc), la diferencia promedio entre lo que cobran las universidades al año por el arancel de una carrera y el valor que establece el Estado para la cobertura de las becas y créditos es de $ 622.076. Esto significa que si un alumno cuenta con alguna de estas ayudas, debe cubrir esa brecha y pagar ese monto a la institución.

En el sistema universitario hay carreras que no tienen diferencia entre el arancel real y el de referencia establecido por el Mineduc, y existen otras cuya brecha alcanza los $ 4.366.958; es el caso de Odontología en la U. Andrés Bello.

La ministra de Educación, Adriana Delpiano, dijo durante la semana que “tenemos una situación en el país de que instituciones de la misma calidad académica tienen aranceles muy diferenciados”. Y agregó que “sabemos que gran parte del financiamiento de algunas universidades proviene del pago de las familias”.

Según un análisis realizado por Acción Educar, 21 planteles tienen una diferencia mayor que el promedio del sistema universitario (ver infografía). Y las brechas se producen en todos los tipos de instituciones.

Según explicó el director ejecutivo de Acción Educar, Raúl Figueroa, la diferencia en las estimaciones de los aranceles entre las Ues. y el Mineduc afecta tanto a los estudiantes como a las instituciones.

En el caso de los alumnos, se ven perjudicados porque deben pagar lo que no cubren las becas y créditos. Y en los planteles el problema “los afecta directamente, porque sirve de base para el cálculo del arancel regulado que se utiliza para financiar la gratuidad”, dijo Figueroa.

Además, planteó que las mayores brechas que se registran en las Ues. privadas no necesariamente se deben a que sean más caras o quieren cobrar más a sus alumnos: “Obedece a que el arancel de referencia no reconoce adecuadamente las características de las Ues.”.

Los cobros más elevados en los planteles privados se explicarían, según Figueroa, porque las instituciones fuera del Consejo de Rectores (Cruch) no reciben aportes basales “y deben financiar todas sus actividades a través de aranceles; es decir, docencia, investigación y extensión, y eso los lleva a aranceles reales más altos”.

La U. del Desarrollo (UDD) es la institución que tiene en promedio la diferencia más alta, que llega a $ 2.696.409. El rector Federico Valdés sostuvo que “la manera en que se calculan los aranceles de referencia es un misterio absoluto, pero lo que está claro es que no están pensados para financiar educación de calidad”.

Y agregó que los establecimientos “que no tienen aporte fiscal directo (fondos basales) financian su investigación y extensión con los aranceles de alumnos de pregrado. Esto explica la diferencia”. Añadió que “todas las instituciones de calidad tienen altas diferencias entre sus aranceles reales y el de referencia; evidentemente, las que no reciben aporte fiscal directo tienen una diferencia aún mayor”.

En el análisis de Acción Educar también se puede apreciar que entre las universidades que están sobre el promedio hay cuatro establecimientos estatales. Y la U. de O’Higgins es la que tiene la más alta diferencia de ese grupo con $ 889.225.

Los planteles con menores diferencias promedio son la UCINF ($ 159.694), U. de Aysén ( $ 152.729) y U. Arcis ($ 82.685).

Según el Mineduc, “efectivamente hay brechas importantes, que tienen que ver con los indicadores académicos de las instituciones y con las estimaciones de costo que cada universidad realiza. Por ejemplo, en Ues. privadas que no reciben aportes basales y que tienen los mismos años de acreditación, las diferencias en sus aranceles llegan hasta $ 1,5 millones. Esto genera que para una el arancel de referencia cubra el 100% de su arancel real, pero en otra solo el 66%. Las diferencias entonces tienen relación con la estructura de costos y, por tanto, el valor final es definido autónomamente por cada plantel”.

 

 

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