Ahora padres castigan a sus hijos restringiendo internet

Una encuesta desarrollada por el Centro Annenberg para el Futuro Digital de la USC en Estados Unidos dio a conocer que los padres consideran tanto las horas de internet como televisión para los castigos a sus hijos.




Así como el castigo clásico para las travesuras era no ver televisión por una semana, ahora los padres están estableciendo restricciones similares con la internet, en un nuevo indicio de que la red ha pasado a ser tan importante como la televisión en la vida familiar.

A medida que los dos medios convergen, los padres empiezan a ver a ambos de manera similar y procuran limitar el acceso de sus hijos a ambos, según un informe difundido esta semana por investigadores de la Universidad del Sur de California.

La encuesta del Centro Annenberg para el Futuro Digital de la USC halló que dos tercios de los padres dicen que restringen el acceso de sus hijos a la TV como castigo, porcentaje que prácticamente no ha variado en los últimos 10 años, pero el porcentaje de padres que limitan el acceso a internet como castigo prácticamente se ha duplicado en la última década.

Entre los padres consultados en la primavera pasada, el 57% dijo que restringía el acceso a la internet como castigo a sus hijos, en comparación con el 32% en el 2000.

Michael Gilbert, investigador del centro, dijo que los padres empiezan a notar que no hay grandes diferencias entre ver televisión y usar internet. Aun así, los padres todavía se sienten más cómodos con el tiempo que sus hijos pasan con la internet: el 71% dijo que estaba "más o menos bien" en comparación con 51% para la televisión.

Encuestas anteriores del centro han demostrado que las familias pasan menos tiempo juntas que antes, una declinación que ha coincidido con el aumento explosivo de las redes sociales en los últimos años.

Ahora, los padres sostienen que el acceso a internet en la casa reduce el tiempo que sus niños pasan en contacto directo con sus amigos. Gilbert la consideró una tendencia inquietante, aunque señaló que el número de padres que reportan tal cosa todavía es reducido: 11% en 2010 en comparación con 7% en el 2000.

Por supuesto, la internet y las redes sociales facilitan la comunicación y permiten que las familias mantengan contacto con sus seres queridos.

"La respuesta nunca radica en la tecnología sino en la responsabilidad de los padres", afirmó Gilbert, pero indicó que el crecimiento explosivo de la tecnología digital dificulta cada vez más que los padres vigilen lo que hacen sus hijos.

La encuesta de 2010 fue conducida en abril entre 2.000 estadounidenses mayores de 12 años. Tiene un margen de error de más o menos dos puntos porcentuales.

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