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Actualizado el 26/05/2015
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Diez señales que alertan sobre la presencia del cáncer

En 2020, esta enfermedad será la primera causa de muerte en el país. Existen síntomas conocidos para sospechar, como cambios en los lunares o protuberancias en la mama.

Diez señales que alertan sobre la presencia del cáncer

Hemorragias digestivas y ginecológicas

Según el oncólogo de Clínica Alemana, Jorge Gallardo, la hemorragia es uno de los signos más importantes que pueden indicar la presencia de un cáncer y hay que poner atención. “Pueden ser vómitos con sangre, sangre en las deposiciones, expectoración con sangre en forma reiterada hablan de un cáncer de pulmón, de estómago, de colon o recto”, señala.

También debe llamar la atención si una mujer que ya está en su periodo postmenopausia vuelve a sangrar. Esa reaparición podría estar relacionada con un cáncer cervicouterino. Esos sangramientos no siempre están asociados a dolor.

Disminución del peso sin estar a dieta

Adelgazar bruscamente sin que se realice una dieta hipocalórica o más ejercicio físico que el de costumbre, que puedan explicar esta disminución es también una señal de alerta. “Si se baja aproximadamente más del 10% del peso en un mes, es para preocuparse, dice el jefe de quimioterapia de la Fundación Arturo López Pérez (Falp). Mauricio Mahave.

En otras oportunidades, una baja de peso importante se puede asociar a un cáncer de páncreas, pulmón o estómago, añade Gallardo.

Algunos estudios señalan que el 40% de las personas con cáncer informan una baja de peso al momento del diagnóstico.

Sudor excesivo día y noche

“La sudoración, durante el día o la noche, que obliga incluso a cambiar la ropa producto de la humedad, es un síntoma que puede sugerir un cáncer tipo linfoma en estado avanzado”, señala Gallardo.

Para Mahave, en tanto, esta sudoración, principalmente nocturna, se produce porque los tumores liberan ciertas sustancias a la sangre que hacen que la temperatura corporal aumente y el organismo, como una forma de regularla, suda para enfriarse.

Hay que descartar sudoració por menopausia o calor de la habitación antes de visitar al especialista.

Dolor que no cede a los calmantes

Personas que tienen un dolor persistente, inexplicable y que no se pasa con calmantes deben consultar al médico, dice Gallardo. “A veces cuando duelen los huesos de la columna vertebral, se puede estar ante la presencia de un cáncer óseo. Si es la cabeza podría ser metástasis de otro cáncer”, dice el oncólogo de Clínica Alemana.

En el caso de este cáncer, los dolores se presentan en el hueso que está afectado y aumentan en la medida que se utiliza esa parte y también durante la noche.

Para Mahave, todo dolor que dure más de un mes debe ser motivo de consulta al médico.

Fiebre de episodios recurrentes

En otras oportunidades el cáncer avisa su presencia a través de la fiebre. “Son fiebres que no mejoran, que van y vuelven pero siguen estando y que no son producto de alguna infección porque aunque se trate con antibiótico no baja”, explica Gallardo.

Algunos estudios han mostrado que la fiebre recurrente, que no tiene un patrón definido, que sube y baja varias veces durante el día y con períodos de corta duración, debería hacer sospechar de un cáncer de colon oculto. También se debe poner atención a la fiebre que aparece un par de veces al mes, durante un período más largo.

Tos molesta por más de un mes

“Un adulto que nunca ha presentado síntomas de asma ni alergias pero que tiene una tos que no cede, que tose aunque esté durmiendo y no la puede controlar podría indicar un cáncer de pulmón o de laringe”, indica Gallardo.

Puede ser cualquier tipo de tos, dice Mahave. Tos seca o con expectoración, y esta última con o sin sangre. Lo fundamental y que debe motivar la consulta, es que la tos persiste por más de cuatro semanas.

En el 50% de los casos, la tos irritativa es el primer síntoma del cáncer al pulmón. Entre todos los pacientes con cáncer de pulmón, la tos está presente en el 70% de ellos.

Dificultad para tragar alimentos

Sentir dolor al tragar o deglutir los alimentos sólidos, no es normal, cuenta el oncólogo de Clínica Alemana. En muchos casos este es un signo de cáncer al esófago o de garganta.

Muchas veces estos pacientes presentan además del dolor, la sensación de que el alimento no baja y queda atrapado en el esófago. Por esta razón, prefieren solo beber líquidos (sopas, bebidas, té y café), por lo que además tienen una baja de peso considerable a la hora del diagnóstico. Según avanza el tamaño del tumor, tragar los líquidos también representa una molestia.

Falta de ánimo y cansancio

 No se trata de una depresión ni trastornos del ánimo. Los pacientes con cáncer a menudo presentan como primera señal un cansancio extremo que va aumentando, advierte Gallardo. “A veces va acompañado de palpitaciones, de falta de fuerza muscular y ya no interesarse por las cosas que antes hacía”, señala. Este síntoma tiene que ver con la anemia causada por alguna hemorragia o sangramiento de intestinos que no es evidente. En algunos pacientes, a este cansancio conocido también como astenia, se suma la palidez de la piel, otra señal causada por alguna hemorragia.

Ganglios y nódulos inflamados

Un bulto que aparece en la axila, cuello o ingle y que no se deba a una proceso infeccioso,  puede ser una alerta de cáncer. “La inflamación de los ganglios, en cualquier parte del cuerpo, da lo mismo el lugar, y que persiste durante más de cuatro semanas debe hacer sospechar”, señala Mahave.

Gallardo agrega que este tipo de inflamación no siempre se presenta con dolor, pero si el aumento es significativo y no se reduce “debe hacernos pensar en la posibilidad de ser algo más”. 

Los nódulos que aparecen en las mamas o cerca de ella también son motivo de consulta.

Numerosos procesos infecciosos 

El cáncer también disminuye la actividad del sistema inmune y expone a la persona a virus y bacterias, por lo que no es raro que pacientes que estén desarrollando un cáncer y no lo sepan, sean diagnosticados después de sufrir varios infecciones. 

“Cuando un adulto tiene diferentes tipos de infecciones en un periodo breve puede ser debido a un linfoma o una leucemia. Si estas infecciones son neumonias a repetición, que pese a los tratamientos vuelven después de un breve tiempo, entonces puede deberse a un cáncer de pulmón”, dice  Gallardo oncólogo de Clínica Alemana.

Prevención y test de detección precoz deben ser rigurosos
Para el año 2020, el cáncer será la primera causa de muerte en el país, fenómeno  impulsado por el envejecimiento de la población, las altas tasas de obesidad, tabaquismo y consumo de alcohol.
Por eso los especialistas insisten en que la clave está en prevenir y no solo con cambios en los hábitos de vida, sino también realizando los chequeos preventivos que hoy están disponibles para la detección precoz del cáncer de mama, cervicouterino, próstata y colon.
“Cuando los síntomas aparecen el cáncer ya está creciendo en el interior del organismo. Y muchas veces puede estar incluso en una etapa avanzada. Los chilenos hacemos poca prevención”, dice el oncólogo y director del centro clínico del cáncer de Clínica Las Condes, Manuel Álvarez.
Según este especialista es necesario actuar antes y ser rigurosos con la periodicidad de los examenes (la mayoría de ellos son anuales) para no dejar pasar tiempo.
Tampoco hay que olvidar las señales que son más conocidas por la población  como una lesión pigmentada en la piel, un lunar que cambió o un bulto que aparece en una mama o dificultades para orinar en el caso de los varones.

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