El abrupto despido de un ícono del periodismo español

Tras 24 años al mando, el director de El Mundo fue cesado. Pedro J. Ramirez cree que sus revelaciones sobre la Casa Real y el gobierno de Rajoy están detrás de su salida.




Cambia el director, sigue la orquesta. Ese fue el título de la última columna escrita por el periodista Pedro J. Ramírez como director del diario madrileño El Mundo, publicada este domingo. Ramírez, considerado como uno de los periodistas más influyentes de España, había sido cesado la semana pasada del cargo que tuvo durante 24 años. En un comunicado divulgado el jueves, el grupo Unidad Editorial afirmó que el Consejo de Administración de la compañía había decidido "iniciar una nueva etapa". Bajo la nueva dirección del hasta entonces subdirector Casimiro García-Abadillo, el objetivo será "relanzar la difusión y consolidar un nuevo modelo digital".

A falta de detalles sobre la salida de Ramírez, el saliente director dio luces sobre las razones que estarían tras su alejamiento del diario, que fundó en 1989 junto a Alfonso de Salas, Balbino Fraga y Juan González. "No estaba, no estoy cansado. Si de mí dependiera habría seguido siendo director de El Mundo no ya este año...,  sino toda la vida", afirma Ramírez, antes de responsabilizar indirectamente al gobierno conservador de Mariano Rajoy, las revelaciones que hizo el diario sobre escándalos ligados a la Casa Real y los problemas económicos de Unidad Editorial.

Ramírez ganó visibilidad pública a fines de los 80 y principios de los 90 debido, principalmente, a las denuncias relacionadas con el caso de los irregulares Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), operativos durante el primer gobierno del socialista  Felipe González (1982-1996), para eliminar a los líderes de ETA. Su alejamiento de la dirección del Diario 16 en 1989 tuvo lugar luego de que dicho medio publicara un artículo sobre el funcionamiento de los GAL y su supuesta relación con el Ejecutivo de González.

Bajo el mando de Pedro Jota, El Mundo del Siglo XXI generó toda una polémica al publicar que los GAL habían recibido fondos desde el Ministerio del Interior y que funcionarios del gobierno estaban al tanto de sus operaciones. A estas revelaciones se sumarían luego investigaciones sobre escándalos de corrupción en el Ejecutivo español, lo cual transformó a Ramírez en una especie de "enemigo número uno" de la administración socialista.

Tras este caso, en 1997 fue divulgado un video de contenido sexual donde aparecía Ramírez. Entonces, El Mundo denunció una conspiración política en contra del director.

Sin embargo, Pedro Jota también fue un dolor de cabeza para el Partido Popular. El Mundo fue el diario que el año pasado destapó los detalles del escándalo de la contabilidad paralela del gobernante PP y el pago de sobresueldos a algunos de sus líderes, incluido Rajoy. Paralelamente, y pese a ser partidario de la monarquía, el diario de Ramírez es el que más detalles ha aportado sobre el caso de corrupción que involucra a Iñaki Urdangarin y por el que está imputada la infanta Cristina. "En tiempos y circunstancias distintas me han destituido dos veces como director. Hace 25 años bajo un gobierno del Psoe, ahora bajo un gobierno del PP. Al final, la ballena es la ballena", sentenció Ramírez.

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