El combate del Museo Esmeralda

Es una reproducción tamaño real de la corbeta y se transformó en polo turístico de la ciudad. Este 21 de Mayo abrirá sus puertas en forma gratuita. <br>




Está posicionado como un referente cultural. La réplica exacta de la corbeta Esmeralda no es sólo el principal museo de Iquique, sino que ahora se erige como uno de los nuevos polos de atracción turística de la ciudad.

"Al revés de lo que pasa en otros museos, hemos ido superando progresivamente el número de visitas. Tenemos un promedio de 65 mil personas anuales y todo indica que este año estaremos muy por sobre esa cifra", dice Miguel Riquelme, director de la institución.

El Museo Corbeta Esmeralda se encuentra enclavado en el paseo Lynch, de Iquique, y sobre un espejo de agua en el borde costero. En la institución informan que, en sus seis años de funcionamiento, ha recibido más de 350 mil visitas y suma ya varios premios por su arquitectura. Este 2016 ha tenido 39 mil visitantes, de los cuales el 10 % son extranjeros.

"Cuando la gente llega se les rompe un paradigma, pues muchos pensaban que la corbeta Esmeralda era muy pequeña. En realidad, es bastante grande, y en esta réplica de tamaño natural se puede conocer muy bien", asevera Riquelme.

Para este 21 de mayo, el museo espera recibir cerca de seis mil visitantes, quienes lo recorrerán de forma gratuita.

RECORRIDO NATURAL
La nave fue construida durante 2010. La idea surgió de los trabajadores de la Minera Collahuasi, como un aporte a la celebración del Bicentenario y tuvo un costo de US$ 6,5 millones.

El recorrido por el museo contempla 13 estaciones: dos externas y once interiores. Se inicia en la cubierta principal, donde se hallan los camarotes de Prat y sus ocho oficiales. Además, se ubican la enfermería, los comedores y las camas donde dormía la marinería.

Luego, en el centro, hay un mirador hacia el fondo del casco, donde existe una representación de la máquina de cuatro calderas. Posteriormente, es posible recorrer la cubierta de cañones (18 réplicas), donde además se observan las cocinerías y la chimenea.

La última fase del recorrido, es la cubierta de castillo y de toldilla. Allí están la rueda de gobierno, el sistema de izaje de la hélice y el puente de mando de Prat, desde el cual arengó a su tripulación y saltó al abordaje del Huáscar.

Gloria Delucchi, presidenta de la Cámara de Turismo de Iquique, dice que la visita al museo forma parte de los recorridos obligados para los visitantes nacionales y extranjeros. “Junto con las salitreras, el Museo Esmeralda es un ícono en la ciudad. Los visitantes lo consideran en sus recorridos y quedan maravillados con la prolijidad de la corbeta, es un acercamiento a la historia”.

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