Exponen el esplendor de la muerte maya

''Los rostros de la divinidad'' es el título bajo el que por primera vez se exhiben a partir de este viernes los ajuares funerarios completos de seis gobernantes mayas, muertos hace más de mil años.




El verde brillante de las máscaras funerarias se destaca en medio de la penumbra de la Sala de Culturas Indígenas, en el Museo Nacional de Antropología de México.

Collares, anillos, brazaletes, cinturones ceremoniales, vasos y platos integran las ofrendas fúnebres, que se presentan tal y como fueron halladas por los arqueólogos.

En total son casi 150 objetos, descubiertos durante las décadas de los años 80 y 90 en varios estados del sur de México.

Algunas de las piezas se exhiben al público por primera vez. Otras se habían mostrado ya en diversos museos, pero hasta ahora nunca se habían presentado en conjunto.

La muestra íntegra de estos ajuares funerarios es clave para comprender el pensamiento maya, según la curadora de la exhibición, Sofía Martínez del Campo Lanz.

"Cada pieza forma parte parte de un conjunto simbólico", le dijo a BBC Mundo, y explicó que la propia disposición de las ofrendas es esencial "para entender la percepción del cosmos de los mayas y el universo ritual que los regía".

DE HOMBRES A DIOSES
Entre el acervo de la exhibición sobresalen 13 máscaras funerarias, que datan del período Clásico (200-900 d. C.).

"De acuerdo con el antiguo pensamiento maya, era a través de ellas que el personaje enterrado tenía la posibilidad de trascender al cosmos en el momento posterior a la muerte", explicó la curadora.

La piedra de jade es la que les da su color verde dominante.

Además, estas máscaras están adornadas con materiales reservados para representar lo sagrado, como la obsidiana y la hematita.

Su colocación cerca del cráneo de los gobernantes difuntos, a la derecha, es una constante en los entierros mayas del sur de México.

"Su propósito era transformar el rostro del personaje sepultado en el Dios del Maíz", le dijo a BBC Mundo Martínez del Campo Lanz.

"Como Dios del Maíz, el personaje va a descender al inframundo para derrotar a los señores de la muerte. Y como deidad del maíz ascenderá hacia el plano celeste para convertirse en un ancestro que intercede a favor de sus súbditos para su subsistencia", explicó.

Las máscaras, aunque representan a lo divino, mantienen rasgos del gobernante sepultado.

Ocho corresponden a los rostros de dignatarios del periodo Clásico, el resto pertenece a gobernantes mayas desconocidos.

La muestra permanecerá abierta en México hasta septiembre. Después se presentará en el Museo Arqueológico de Nápoles, Italia, y posteriormente en París, Francia.

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