La estrategia de los colegios con los mejores resultados y la historia de sus alumnos destacados

El único puntaje nacional de Ciencias de un colegio municipal logró, gracias su propio esfuerzo, que el paro docente no lo perjudicara.




Detrás de los establecimientos que lograron puntajes nacionales, no sólo hay exitosas estrategias educativas. En algunos, parte del resultado se puede atribuir al esfuerzo de personas que ayudaron a hacer la diferencia: una profesora que cambió la forma en que sus alumnos miraban las Matemáticas, o un papá que ayudó a los compañeros de su hijo a prepararse.

En Valparaíso, el único puntaje nacional de Ciencias de un colegio municipal de la V Región logró, gracias su propio esfuerzo y un preuniversitario, que el prolongado paro docente no lo perjudicara.

SAN IGNACIO ALONSO OVALLE, DE CERO A CINCO

El colegio de los jesuitas este año sacó cinco puntajes nacionales (cuatro en Matemáticas y uno en Historia). Un gran salto, considerando que el año pasado no sacaron ninguno, y que, incluso, los coloca por sobre su par, el San Ignacio El Bosque, que sacó sólo tres puntajes nacionales.

La clave del éxito parece estar en el cambio curricular de este año: las horas de matemáticas aumentaron de cuatro a seis, y las dos extra se usaron para ensayar la prueba. Marco Becerra, profesor de matemáticas, señala que, además, este año se estrenó una estrategia especial para los alumnos más talentosos. "Todos los años, y como parte de nuestra política de trabajo, apoyábamos sobre todo a los más débiles, pero esta vez decidimos hacer lo mismo con los mejores". Así, a partir de septiembre comenzó un taller especial para reforzar los contenidos a los jóvenes que tenían las mejores notas del curso. Esta fue una instancia en la que el foco estaba puesto en la excelencia. Una mirada que dio sus frutos y que Becerra espera seguir manteniendo el próximo año.

Este profesor señala que esperaba buenos resultados de varios de los que finalmente fueron puntajes nacionales. Entre ellos, Enrique Fuenzalida y Petre Cotoras. Ambos son amigos, estudiaban juntos y ambos se prepararon con clases adicionales para la prueba.

PREPARACION INTENSIVA EN RANCAGUA

El Instituto O'Higgins de Rancagua obtuvo este año cinco máximos púntajes en Matemáticas, y tres de esos jóvenes cuentan que su clave fue la preparación que les dio el profesor Mario Maldonado en su centro de estudios.

Uno de ellos, con 850 puntos en el test fue, de hecho, el hijo del profesor, que tiene el mismo nombre. Mario (18) cuenta que desde octavo básico que acompaña a su papá al centro y que este año asistió regularmente a las clases que se dictaban para preparar el examen de Matemáticas. "Pero algo tuve que sacar de él", afirma orgulloso.

Otro de los que asistió al centro fue Cristián Gutiérrez, también puntaje nacional en Matemáticas y compañero de curso de Mario.

El joven cuenta que en marzo comenzó a preparar intensivamente el test: hacía facsímiles en el colegio, iba al centro de estudios y preparaba el examen en la casa, "pero no dejé de salir con mis amigos, ni de tocar la batería". Agrega que antes de rendir la prueba "no estaba nervioso, no había por qué estarlo".

UN EXITO A PESAR DE PARO DOCENTE

Samuel Olivares fue el único alumno de un colegio municipal de la V Región que obtuvo puntaje nacional en la prueba de Ciencias (850 puntos). El joven estudió en el Liceo Eduardo de la Barra de Valparaíso, del cual egresó con promedio 6,9. Vive junto a su madre, que es profesora, y con su hermano menor.

Samuel cuenta que "el colegio era bastante relajado, pero le di duro al preuniversitario". A pesar de los 50 días de movilizaciones de profesores que hubo en su región, "no me afectó tanto, porque los docentes del preu eran de primera. Además, hice muchos ensayos en la casa".

Este joven cuenta que "tuve hartas peleas con mi polola, porque le daba mucho tiempo a la PSU, incluso llegué hacer tres ensayos al día, pero al final valió la pena".

En la V Región, hubo 17 puntajes máximos y un colegio con rendimiento destacado fue el Liceo Rubén Castro (subvencionado), donde tres alumnos obtuvieron la máxima puntuación en las pruebas de Matemáticas y Ciencias Sociales.

LA PROFESORA ESTRELLA Y SUS SIETE PUNTAJES DE MATEMATICAS DEL VERBO DIVINO

Los siete puntajes nacionales del Colegio Verbo Divino tienen más de una cosa en común: son todos compañeros del mismo curso de matemáticas específicas y su profesora fue María Soledad Valenzuela, que también fue responsable de los cinco puntajes nacionales del año pasado. Desde el 2006 trabaja en el colegio y desde ahí que ha sacado buenos resultados, pero al principio fue difícil.

Los jóvenes acostumbrados, a que las matemáticas eran terreno de hombres, no creían que una mujer les pudiera ayudar. Otro obstáculo que debieron superar fue el método que impuso María Soledad. Las pruebas no sólo eran de la materia nueva, sino que se relacionaba con todo lo que ya habían visto desde tercero medio. "En la primera prueba me saqué un rojo, pero esto de evaluar toda la materia nos ayudó mucho en la PSU, porque no la habíamos olvidado", dice Guillermo Puga. De los siete, ninguno esperaba ser puntaje nacional.

Salvo por Juan Guillermo Marshall, quien tuvo promedio de notas de enseñanza media de 6,8 y en el tiempo dado para la PSU de Matemáticas la resolvió dos veces. Los demás eran, según sus propias palabras "el equipo B". Todos, a excepción de Carlos Arancibia, quieren ser ingenieros civiles. Arancibia apostará por Ingeniería Comercial. Y todos, sin excepción reconocen que tienen una relación especial con su profesora de Matemáticas.

INSTITUTO ALONSO DE ERCILLA: SU MEJOR RESULTADO DESDE 2007

Desde 2007 que el Instituto Alonso de Ercilla no tenía tantos puntajes nacionales. Ese año, nueve estudiantes sacaron puntajes máximos. Este año, siete de sus alumnos obtuvieron puntajes máximos en la PSU, entre ellos, Gonzalo Munizaga y Aníbal Velozo quienes lograron 850 en Matemáticas. "Nunca fui al preuniversitario, tenía una beca, así que no afectaba si iba o no", dice Aníbal Velozo, reconociendo que de alguna manera se esperaba la noticia.

A pesar de haberse ganado una beca completa para reforzar todas las asignaturas, sólo asistió a clases en marzo. Señala que nunca sintió la necesidad de reforzar Matemáticas, pero sí dedicó tiempo a ayudar a sus compañeros en el colegio.

Durante el segundo semestre optó por tomar el preuniversitario que ofrecía su colegio en Biología y Química, y esa fue su única preparación. Con tres medallas y dos olimpiadas mundiales de Matemáticas en el cuerpo, admite que la noticia lo dejó tranquilo frente a la presión de sus cercanos. "No fue una sorpresa, pero sí un alivio", dice. Todos los alumnos se reunieron ayer a las 17.30 con el rector Jesús Trigueros, quien los convocó en el colegio para celebrar la noticia.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.