Las 10 historias de la noche en La Bombonera que avergonzaron al mundo

El suspendido clásico de Boca y River en la Copa Libertadores dejó una serie de hechos tan funestos como insólitos.




Una noche para el olvido se vivió en Buenos Aires. Lo que debía ser una fiesta, la celebración del tercer clásico argentino en apenas 12 días, terminó siendo un funesto espectáculo que tuvo llanto, dolor, ira y polémicas por doquier. El enfrentamiento de Boca y River por la Copa Libertadores fue interrumpido por un violento incidente que dejó varios detalles y episodios por contar. Repasa lo sucedido con La Tercera.

1. Ataque con gas pimienta: Se ha visto de todo en cuanto a incidentes en el fútbol. Al parecer, algunos no consideran suficientes lanzar un escupitajo, un encendedor o una bengala a la cancha. Anoche, a minutos de que comenzara el complemento del duelo entre River y Boca, arrojaron gas pimienta contra el equipo visitante, un químico que provoca una fuerte irritación, generando una sensación de calor intenso, como si de una quemandadura se tratara. Hoy, cuatro futbolistas riverplatenses padecen quiratitis química y deberán guardar reposo por 72 horas.

2. Un soldador en La Bombonera: Aún no hay una versión oficial cómo se dieron las condiciones para que un barrista bostero rompiera la manga de acceso y arrojara el gas pimienta. Sin embargo, algunas imágenes captadas por la televisión ayudan a esclarecer el misterio. Aunque el ángulo no es el perfecto, se captó a un hincha contra la reja mientras una intensa luz parpadea de fondo, dando la idea de que se utiliza una maquina soldadora para romper el cerco y luego ponerlo en su lugar para esconder la prueba del delito. Ahora la pregunta es cómo logró ingresar semejante artefacto.

3. El dron de la B: Mientras se intentaba tomar una decisión con respecto a la continuidad del partido, una curiosa imagen se apreció en el cielo. Completamente ajeno a lo que sucedió unos metros más abajo, un dron sobrevolaba al estadio y de él colgaba una camiseta de River pintada con un frantasma de la B, burlándose del descenso del cuadro Millonario en 2011. El aparato fue manejado por un hincha desde la popular baja, pero tuvo la ayuda de muchos hinchas en diversos sectores para hacerlo funcionar.

4. El escape de River Plate: Ante el clima de estabilidad que se vivía en La Bombonera, lo más aconsejable para el equipo visitante era regresar por el túnel y tomar vías de acceso. El problema era cómo llevar a cabo la misión, con la seguridad desbordada y sin manga para evitar los eventuales proyectiles que podían caer. Luego de más de dos horas de espera, lograron ir en busca de refugio, no sin antes tener que esquivar las botellas y otros implementos que caían de las gradas.

5. Diálogo entre técnicos: Marcelo Gallardo, técnico de River, buscó apoyo en su colega, Rodolfo Arruabarrena, para poder abadonar la cancha. El plan era que ambos equipos se retiraran juntos para dar un mensaje de apoyo y tranquilidad. Sin embargo, el DT xeneize era de la idea que el duelo tenía que seguir, e increíblemente, terminó increpando airadamente al Muñeco. EL ex PSG fue en busca de respaldo y hasta insultos recibió.

6. La atención del anfitrión: Aún cuando el duelo evidentemente no iba a continuar, el plantel de Boca se negaba a dejar la cancha. Se paseaban y miraban impávidos. No querían marcharse sin que River lo hiciera antes, para dejar en claro quién era quien abandonaba, actitud que fue ampliamente reprochada. Casi no hubo solidaridad con los adversarios. "Nosotros también somos víctimas de esta situación. En este país son todos moralistas", se defendió el meta Agustín Orión.

7. Un mínimo gesto: Hubo un sólo jugador de Boca Juniors que se dignó a caminar a la banca de River Plate para conocer el estado en que se encontraban sus colegas. Daniel Osvaldo dejó toda rivalidad de lado y mostró su lado más humano. "Les dije que 'si están tan mal y no pueden seguir, todo bien'", relató el ex Juventus, que aseguró que su versión puede ser corroborada por los jugadores Millonarios. "Ponzio me agradeció y listo", agregó.

 8. La confusión del árbitro: Damián Herrera nunca va a olvidar su debut en Copa Libertadores. En una decisión que causó polémica, el árbitro de 30 años fue designado para dirigir el encendido clásico argentino. En la previa se criticó su falta de experiencia, y lo terminó pagando, pues fue superado ante el escándalo que se tomó La Bombonera. "La decisión era hacer todo lo posible para reanudar el partido", resumiría después, agravando su papelón.

9. El papelón de la Conmebol: El veedor la Conmebol presente fue el boliviano Roger Bello. Al comisario deportivo se le vio bajar de la tribuna, hablar largamente por teléfono, trasladarse a toda velocidad a través la cancha, y hablar con distintos personajes involucrados en el incidente. Pero 70 minutos más tarde, no parecían verse avances en las gestiones para resolver el caos, revelando la alarmante improvisación a la que debió recurrir el organismo. "Estábamos esperando los informes, por eso tardábamos", dijo Bello ya cerca de la una de la mañana.

10. Saludo inapropiado: Luego de que al fin los aún afectados jugadores de River dejaran el terreno de juego, dos horas después del incidente, Boca Juniors también se aprestó a volver a camarines. Eso sí, antes, y de manera inexplicable, el plantel bostero se tomó su tiempo para alzar sus brazos y despedirse de los hinchas que aún no eran desalojados en la popular que habitualmente ocupa la temida Doce, tal como si nada extraño hubiese sucedido. Un broche de oro para la jornada.

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