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Actualizado el 04/11/2017
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Mario Kreutzberger: “Don Francisco cada vez me consume más combustible”

Autor: Carla Ruiz Pereira

Aunque dijo que a los 50 dejaría la pantalla, Mario Kreutzberger asegura que no se va a retirar, sino que “lo van a retirar”. El rostro más emblemático de la Teletón confiesa que esta obra y no Sábado Gigante es el gran legado de su vida, aunque le preocupa el futuro de esta cruzada cuando ya no esté.

Mario Kreutzberger: “Don Francisco cada vez me consume más combustible”

-¿Quién soy yo? -pregunta Mario Kreutzberger.

-¡Don Francisco!- gritan 50 niños a coro.

-¿Y qué hago?

-¡Ayudar!

Mario Kreutzberger, 76 años, a menos de dos meses de cumplir 77, está en una pequeña y oscura sala del Liceo Politécnico Particular de Conchalí. Está rodeado de niñas y niños de prekínder y kínder, que levantan la mano, que le preguntan si es el mismo de la tele, que lo abrazan. Es una revolución.

Acá, Mario Kreutzberger no es Mario Kreutzberger. Es Don Francisco. Un hombre que, como él mismo explica, a pesar de su edad, está lleno de energía. Canta con los niños, baila, pinta botellas de detergente, se saca selfies. Y se sube al escenario, anima, se pone un sombrero de mago, luego uno de sultán. Y apenas Don Francisco baja del escenario, se acerca el director del liceo, que le agradece y le dice: “Qué fuerza que tiene usted”. Mario Kreutzberger, por un segundo, agacha la cabeza, se mira los zapatos y luego confiesa: “Ya tengo poca fuerza”. Pero justo detrás del director, en el campo visual del animador, hay un cartel pegado en una pared. Es una cartulina con letras de colores rojo y blanco que reproduce uno de los lemas de la Teletón, el de 1990: “Nadie puede faltar”. Menos Don Francisco.

-Yo no he dejado atrás a Don Francisco, ese es el problema -dice.

¿Cree que el seguir trabajando en televisión y en la Teletón es lo que lo mantiene con vitalidad?

Normalmente, la gente no mira eso, no mira la transformación, porque esa es la inyección de adrenalina que produce el aplauso. Y el tipo cambia y la velocidad cambia. Incluso, en una entrevista, porque yo no hablo así todo el día. Yo soy mucho más derrotado para hablar. Mucho menos activo. Eso ha ido cambiando con los años, porque cada vez mi personaje me consume más combustible.

¿Quién es Mario Kreutzberger, entonces?

Mario es un gallo aburrido. Mi señora, cuando cumplí 70 años, me regaló una tele que tiene una cámara adelante y en la tele hay una foto mía y se aprieta un botón en la cámara que enciende la luz roja de la cámara -como las de los estudios de televisión- y cambia mi cara y pone a un tipo rozagante. Es un aparato, como un juguete, pero ella me quería demostrar estos dos Marios. Ella duerme con Mario, no con Don Francisco.

Antes de seguir hablando, Mario Kreutzberger hace una pausa.

-Yo a los 50 dije “me retiro”. Incluso, le firmé a mi señora un papel, porque ella me dijo: “¿Me lo firma?”. Y no he cumplido. Llegué a los 53 con Sábado Gigante.

El 19 de septiembre de 2015, y tras 53 años al aire, Mario Kreutzberger dejó de hacer Sábado Gigante. Muchos pensaron lo obvio: que, luego de ese fin, se jubilaría. Pero sucedió todo lo contrario. Para Telemundo, hizo programas como Rostros de la frontera, Don Francisco te invita y Siempre niños, y para Canal 13, Usted no reconoce Chile y ¿Qué dice el público?.

Tiene 76 años, ¿cómo visualiza el retiro?

Uno nunca se retira. Lo retiran. Lo retiran la salud, el rating, la parte intelectual. Hay muchas cosas que a uno lo retiran y eso lo hablaba hoy con él… yo soy un deslenguado, con el nuevo director del Canal 13. Le dije “mira, yo creo que mi familia no me va a dejar continuar si no estoy en condiciones y no me doy cuenta. Pero si yo me doy cuenta, yo soy el primero que lo va a decir”.

El legado

Este año la Teletón se realizará en su clásica fecha de fin de año, 1 y 2 de diciembre, pero romperá una costumbre que tenía: no realizar el evento en medio de un año de elecciones presidenciales y parlamentarias.

¿Cree que hay una deuda del Estado en materia de discapacidad e inclusión?

Yo creo que siempre hay una deuda del Estado en todos los campos, lo importante es que se vaya avanzando.

¿Pero sigue habiendo un déficit de institucionalidad respecto de este tema?

Sí. Porque entre los que están con capacidades para trabajar entre los discapacitados, solo está trabajando el 39%. Entonces, nosotros decimos que nosotros rehabilitamos niños, ¿para qué los rehabilitamos? Para que trabajen, para que se integren. Yo hace unos días hablé con el ‘Pollo’ Valdivia sobre la discapacidad y le dije: “Oye, y tú que estás motivado con esto, porque tienes 34 personas en tu equipo, ¿por qué no tienes ningún discapacitado?” y me dijo: “Traté de tener uno, pero no me cabe por las puertas”. Le dije “es que esta es una cuestión social, debiera caber por las puertas y si no tú tienes que hacer que te quepa por las puertas”. Porque tiene que estar en tu mentalidad.

¿Le preocupa que la Teletón no siga si usted no está?

Me va a doler hasta en la tumba. La Teletón no solo ha servido para darle visibilidad a la discapacidad. Cada vez que ha habido una tragedia, el corazón de la Teletón, el equipo de la Teletón, transformado en “Chile ayuda a Chile”, ha sido el psicólogo de Chile, ha sido el que le ha levantado el espíritu a Chile.

Pero entonces es necesario que, cuando usted se retire, alguien tome su lugar.

Le he propuesto a la Teletón hace 10 años empezar a producir un cambio, pero muchas de las personas tienen una frase y esa frase recién ahora ha caído en desgracia: “A caballo ganador no se le cambia el jinete”. Y esa frase ha caído en desgracia, porque ahora se preguntan “¿y este caballo podrá llegar a la meta? ¿Podrá seguir corriendo? ¿Correrá más despacio?”. Se demoraron un buen tiempo en aceptar eso.

A pesar de que usted dice que lleva, contando este año, 39 años haciendo la Teletón, que ha sido un tremendo esfuerzo, siempre ha recibido críticas. Por ejemplo, respecto del tema de la recaudación, ¿le da rabia que le digan que se queda con un porcentaje de la recaudación de la Teletón?

Por supuesto que me da rabia. Y no solamente me dicen que me quedo con un porcentaje de la plata. Me dicen muchas cosas. En internet dicen cosas racistas contra mí. Pero yo estoy tan convencido y honrado de haber participado en esto… Creo que después de haber construido mi familia, la Teletón es lo mejor que he hecho.

Aún así, Mario Kreutzberger recuerda todos los récords que rompió con el programa que hizo durante 53 años. Sábado Gigante tiene una duración única en el mundo, e incluso en 2001 entró al Libro de Récords Guinness como el programa más longevo al aire en la historia de la televisión mundial.

-Pero mi mayor récord es este, la Teletón. Si alguien me va a recordar, va a ser por la Teletón. Para bien o para mal, pero mucho más por eso que por un programa de televisión.

Mario y la política

Si Mario Kreutzberger tiene que elegir al próximo Presidente de Chile, su respuesta es automática: no sabe. Y si sabe, no quiere o prefiere no decirlo.

“Lo que pasa es que yo soy gobiernista independiente, ese es mi partido. Porque al participar de la Teletón tengo que estar con todos los gobiernos”.

¿Va a votar en las elecciones presidenciales?

Claro que sí. Siempre he votado.

¿Y va a votar por alguien más cercano a las reformas sociales o alguien de oposición?

A mí lo que me interesa es que Chile avance. Un camino es el crecimiento económico. Otro camino, en realidad son varios caminos, es crecimiento económico con un toque social, otro con más toque social, otro estatista. Uno se tiene que preocupar en todo orden de cosas, siempre, de los más débiles. Este gobierno, el que venga y el que venga, se tiene que preocupar de los más débiles, de los indefensos, de los que viven como si estuvieran en una jaula.

Pero la derecha no está a favor de reformas que se han discutido por mucho tiempo. La ley de aborto, por ejemplo.

Yo creo que el aborto es algo muy importante, es un derecho de la mujer.

¿Usted cree que todas las mujeres debieran tener ese derecho?

Sí, con ciertas características. Yo las tres causales no las domino muy bien, pero yo creo que la mujer tiene que tener derecho sobre su cuerpo, pero también responsabilidad, y también creo que cuando hay una vida, esa vida se tiene que proteger.

¿Cree que esta elección es más importante que otras?

Yo creo que cualquier elección es importante. Cómo no vas a dar tu opinión, cómo no vas a participar del país donde vives.

Pero actualmente la decisión de ir a votar depende de cada persona, ¿cree que fue un error el voto voluntario?

Yo creo que sí. Chile no estaba preparado para el voto voluntario.

En relación a los temas de discapacidad, ¿ha escuchado a los actuales candidatos a la Presidencia hablar sobre el tema?

Al Presidente Piñera, en un programa de TVN, le preguntaron sobre la Teletón y si él iba a colaborar cuando yo no estuviera. Y dijo que de todas maneras, que iba a dar un mayor aporte. Además, dijo una cosa importante: “A mí me gusta esta mancomunión entre el pueblo, Chile y el Estado”. Y a mí también me gusta, porque yo creo que es un acto solidario que dignifica a nuestro país. Es un honor hacer lo que hacemos. No conozco otro lugar donde haya existido durante 38 años una movilización nacional como la que nosotros hemos producido.

¿Destacaría algún gobierno en especial?

En los ocho años de la Presidenta Michelle Bachelet es la que más ha colaborado. Ha superado a todos los presidentes. Bueno, no hay ninguno que haya tenido ocho años. Aquí el único que podría empatar es Sebastián Piñera.

Usted vive en Miami y en Estados Unidos ha habido grandes cambios políticos y sociales, con el gobierno del Presidente Donald Trump, ¿siente que, más allá de lo que se pensaba, hoy ser latino en Estados Unidos es mucho más difícil?

Sin ninguna duda. Nunca pensé que esto podía pasar en Estados Unidos, jamás. Porque estos dos partidos que han gobernado y se han alternado sus gobiernos siempre lo han hecho desde otro ángulo. Esto tiene un tremendo cambio. Es algo que hay que ver cómo se desarrolla. Imagínate que en Estados Unidos estaba entreabierta la puerta del racismo y se abrió en menos de seis meses.

¿Y en Chile hay racismo?

Por supuesto que hay. Todos tenemos un pequeño racista interior. Racismo hay en todas partes, no tiene que ver con el nivel cultural y social, es algo interior. Pero es algo que tenemos que superar, el mundo cambió, el mundo se globalizó.

El futuro

Encima de la mesa, el iPhone de Mario Kreutzberger recibe llamadas, mensajes, mails. Que tiene que ir a grabar un comercial, que hay un proyecto nuevo. Don Francisco siempre tiene algo que hacer. Mario tiene una teoría para eso: él es el primer animador en Chile.

-El que abrió la categoría de animador en Extranjería fui yo. Porque a mí siempre que viajaba me ponían “empleado”. Yo fui a Extranjería y dije: “No soy empleado, soy animador”.

¿Ve un posible sucesor?

Es que yo no creo en las dinastías.

¿Y a quién ve con posibilidades de ser un buen animador en Chile?

Yo creo que los animadores están en extinción. La categoría está en extinción. Porque yo creo que animador es una profesión y conductor es otra. Ahora, como la tele tiene menos plata, el animador tiene que ser extraordinario para poder llenarte 15 minutos, entonces es mucho más barato tener un jurado. Los jurados son más importantes que los animadores. Hay cuatro jurados, cada uno habla dos o tres minutos.

¿Hay algo que le hubiese gustado hacer y que no pudo?

Hay una cosa que no he podido hacer. Pero no me he rendido, total he perdido varias batallas. Yo quiero entrevistar a este Papa. Los Papas no dan entrevistas, pero es uno de mis sueños.

¿Cómo se ve en cinco años más?

A esta edad no se puede planificar a más allá de un año. Porque un día te duele una rodilla, el otro día te duele el esternón. Los años pasan. En esta etapa de mi vida, lo que más me interesa, y si a alguien le sirve, es compartir lo que yo he aprendido.

¿Tiene algún deseo más personal?

Quiero escribir un libro que se llama Lo que yo aprendí. Está basado en lo mismo que te acabo de decir. Después tengo interés, pero tengo que vivir la experiencia de cuando ya no sea nadie, tengo un título para otro libro, Ahora que tengo tiempo, nadie me invita. Ese es otro sueño.

¿De verdad cree que en algún momento va a llegar a ser nadie?

Por supuesto. No es lo mismo que te llame un tipo que está activo, a que te llame uno que no. Hay muchos personajes en Chile que han sido grandes personajes y que llaman a un tipo importante, y que el tipo no le devuelve la llamada. Porque el tipo ya no es lo que fue. Esa es la ley de la vida.

¿Ha pensado en pasar sus últimos años en Chile?

Yo nunca me he ido de Chile. Tengo doble nacionalidad, y la nacionalidad tiene que ver con la historia. Aquí están enterrados mis padres y aquí van a quedar mis huesos.

¿Y cuál le gustaría que fuera su epitafio?

Me gustaría que pusieran: “Se quiso morir el último día a última hora”. Ese es mi deseo pero no sé si los que vengan lo van a poner.

Mario Kreutzberger

“Lo mío era un juego pícaro, no acoso”

Se ha desatado un tema -a nivel mundial- en la industria del cine, la TV, el espectáculo, sobre prácticas de acoso sexual…

A mí me han acusado de acoso y te puedo decir que desde eso han pasado 15 años y que fue falso. Participé en el Congreso en la redacción de la ley de acoso, porque cuando a mí me acusaron no existía esa ley. Me han acusado de varias cosas y te puedo decir, responsablemente, que todos lo hicieron por el uso y el abuso de mi nombre para extorsionarme económicamente.

¿Se producen ese tipo de prácticas en la TV chilena?

Hay cosas que son difíciles de explicar en una entrevista escrita, por ejemplo, esto en Estados Unidos, cuando nos despedimos es acoso…

Se refiere a un beso en la mejilla…

Pero culturalmente, para nosotros un beso en la mejilla no es acoso, entonces tenemos percepciones distintas de acoso según los países. Yo, por ejemplo, creo que acoso es utilizar tu posición para conseguir favores sexuales.

Cuando usted animaba Sábado Gigante había actitudes que se tomaban como humorada, como -por ejemplo- tratar de robarle un beso a una modelo…

Claro, yo no tomo eso como acoso. Quizás los tiempos han cambiado y hoy día por mi edad no lo puedo hacer, porque se vería muy feo…

En lo personal, ¿ha hecho alguna revaluación de esas situaciones con los años?

Pero no solamente una revaluación, también los tiempos han cambiado y mi edad ha cambiado. Don Francisco no se acuesta con nadie, don Francisco no tiene sexo, Mario Kreutzberger tiene sexo. Lo que hago en un escenario es algo que no haría nunca en la vida privada, soy tímido en la vida privada. Es difícil de explicar, porque con esto no me quiero disculpar. Tampoco quiero decir que alguna vez alguna de esas bromas mías pudieron propasarse y sobre eso siempre me disculpo. Me disculpo ahora mismo, incluso, cuando me he comportado más allá de lo que me corresponde, por ejemplo al entrevistar a alguien, yo después públicamente me he disculpado.

¿Existe acoso sexual en la televisión en Chile?

Te soy sincero, no lo sé.

Algunas figuras públicas, como la animadora Tonka Tomicic, por ejemplo, han advertido sobre conductas impropias…

Yo nunca lo he visto y tampoco lo acusaría yo, porque no soy un acusador. Digamos que me mantendría al margen de eso, para decir la verdad. Aunque la acosadora fuera una mujer.

¿Cree que algunas prácticas de antaño en la televisión validaban actitudes para el público que hoy -con retrospectiva- podrían constituir prácticas abusivas?

Si me lo pones tal cual, hay algo mucho peor. La tele habla a puras chuchadas. ¿Y no crees que eso es algo malo para la comunidad? Yo creo que sí… Cuando hice las bromas, las hice desde el punto de vista simpático, picaresco, como un juego, porque ese robo de un beso no tuvo ninguna consecuencia que no fuera una risa del público en su casa. Lamentablemente, cuando tú improvisas y estás en vivo, a veces te propasas, porque te cebas con el aplauso, te cebas con la risa… Es difícil de entender para uno que no hace este trabajo. Don Francisco es un personaje que lo único que quiere es entretener a la gente.

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