Merkel logra triunfo al mantener política de ajuste fiscal en acuerdo con el SPD

El bloque de la canciller alemana alcanzó un pacto para una gran coalición que gobierne en los próximos cuatro años. El acuerdo incluye que no se aplique un impuesto a los más ricos y aspira a que el país deje de endeudarse a partir de 2015.




Se trató de una negociación -como dicen los alemanes- a seis ojos. La canciller alemana, Angela Merkel, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), junto a Horst Seehofer, líder de los bávaros de la Unión Cristiana Social (CSU), y el presidente del Partido Social Demócrata (SPD), Sigmar Gabriel, se reunieron durante 17 horas para llegar a un acuerdo de gobierno de coalición marcado por el gasto social e inversiones, aunque sin alzas de impuestos y sin incremento de la deuda.

"Hemos conseguido un acuerdo bajo el lema 'Formando el futuro de Alemania'. Somos una gran coalición para afrontar las grandes tareas de Alemania", dijo la mandataria, durante la presentación del documento de 185 páginas. El pacto se alcanza dos meses después de las elecciones generales, en las que Merkel no logró la mayoría necesaria para gobernar y se vio forzada a negociar con el SPD para formar una alianza como la que ya dirigió entre 2005 y 2009.

La alianza, no obstante, deberá superar el resultado de la consulta a la militancia socialdemócrata, que decidirá el destino de la gran coalición en un referéndum vinculante, cuyo resultado se conocerá el 14 de diciembre. Es decir, tres días antes de que el mandato del nuevo gobierno debe comenzar, el 17 de diciembre.

Fue una negociación en la que todos se dijeron ganadores. Los socialdemócratas lograron un sueldo mínimo de 8,5 euros (US$ 11,5) a nivel nacional a partir de 2015. También consiguieron que la CDU aceptara la doble nacionalidad para los nacidos en Alemania que son hijos de inmigrantes, y la posibilidad de jubilarse a los 63 años para los que han trabajado durante 45 años.

Merkel, por su parte, consiguió que no se aumentaran por ahora los impuestos a los más ricos. Además, enfatizó que el futuro gobierno mantendrá la política de ajuste fiscal y que aspira a que el país deje de endeudarse a partir de 2015.

Sin embargo, según señala el diario El País, surgió la interrogante de cómo se financiarán algunas propuestas, como, por ejemplo, el aumento de las pensiones a las mujeres que tuvieron hijos antes de 1992. También el aumento de las inversiones en educación e infraestructuras sumarán alrededor de 23.000 millones de euros (US$ 31 mil millones) en la legislatura que empieza. "Si esta cifra se confirma, el nuevo gobierno tendrá dificultades para evitar más deudas sin aumentar la presión fiscal", señala el diario.

Pese a las críticas que ha recibido el acuerdo, el corresponsal de la BBC en Berlín, Stephen Evans, señaló que la figura de la canciller "permanece siendo la dominante", aunque deba esperar el resultado de la consulta en el SPD, porque ella y el resto de la coalición saben que la canciller obtuvo un triunfo contundente en los comicios generales de septiembre. "Las políticas económicas pueden ser menos estrictas en cuanto al gasto, pero no habrá un retroceso en cuanto a sus últimas políticas", señaló Evans.

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