Ministra de Desarrollo Social: "En la Casen 2013 vamos a tener dos líneas de pobreza"

La ministra María Fernanda Villegas confirma que reanudaron la relación con Cepal para actualizar la metodología. Esto dará curso a un nuevo dato de pobreza y vulnerabilidad. La encuesta se dará a conocer en el último trimestre.




LOS dos terremotos en el norte del país pusieron nuevas urgencias en su agenda, pero eso no ha movido ni un centímetro el resto de la carpeta de tareas en que están trabajando desde que llegaron literalmente hasta La Moneda. Con poco más de US$ 3,8 millones en el Presupuesto 2014, provisionados por la administración anterior y que están siendo utilizados con sigilo, la ministra de Desarrollo Social (MDS), María Fernanda Villegas, está hoy a full con su equipo para sacar adelante uno de los productos más esperados por académicos, políticos y la sociedad civil, como es la Encuesta Casen 2013. Su decisión es que hay que evitar una polémica como la que envolvió la fallida medición de 2011 y la postergación de la muestra en 2012.

En medio de viajes al norte del país y reuniones de gabinete para alinear a todos los ministros detrás del otro tema que marca la agenda oficial, como es defender el proyecto de ley de reforma tributaria enviado al Congreso, la ministra confirma que ya están trabajando con Cepal en la Casen 2013, que reeditaron el acuerdo marco entre el organismo y el gobierno, "aunque con una versión remozada", dice, y anuncia el primer gran cambio en los 17 años de vigencia de la encuesta: una segunda línea de pobreza. Esto, porque si bien mantendrán la metodología tradicional para medir pobreza por ingresos, en esta versión se incorporará en paralelo una nueva medición multidimensional que dará curso a una línea de pobreza, pobreza extrema y vulnerabilidad.

"En la Casen 2013 vamos a tener dos líneas, pero dos líneas no comparables y es muy importante tenerlo claro. Estamos redoblando esfuerzos con los equipos técnicos para llevar adelante un cambio sustantivo en el proceso de medición de datos y concretar con responsabilidad todos las mejoras que nos hemos propuestos para hacer de ésta una mejor versión en sus 17 años de vigencia", afirma.

Villegas dice que los equipos técnicos integrados por expertos del MDS, Cepal, INE y el Banco Central están trabajando para cumplir el cronograma que se trazó y que también modifica el calendario habitual de la Casen, cuyos datos se entregan tradicionalmente en junio-julio. Ahora, debido a los cambios sobre la medición, sus resultados se darán a conocer en el último trimestre del año. La Casen es considerada la encuesta socioeconómica más importante del país y desde ella se define toda la estructura de beneficios y programas sociales del Estado chileno.

¿Ya se decidió que Cepal hará la actualización de la metodología para la Casen 2013 y también de los cálculos para establecer los nuevos datos de pobreza?

Estamos trabajando en la firma de convenio entre el Estado chileno y la Cepal, pero efectivamente los equipos técnicos de ambas instituciones ya están trabajando, estableciendo cuáles serán las modalidades y los acuerdos de colaboración, porque vamos a tener un convenio nuevo. Esto no se trata de simplemente seguir haciendo lo que veníamos haciendo.

¿El convenio reanuda la relación entre el Estado y Cepal y también supone cambios después de la polémica por la Casen 2011?

Tanto para Cepal como para el gobierno es importante dar un salto a un nuevo estadio de relación, porque a ellos les interesa mucho transferir capacidades al Estado de Chile y porque, además, se han abierto oportunidades para ambos en cuanto a tener una mirada actualizada de la medición de pobreza. No es sólo un tema de continuidad, sino que también queremos hacer un nuevo convenio, con componentes distintos y nuevos, que beneficia al país y también permite a Cepal el desarrollo de lo que viene haciendo en distintos países de Latinoamérica.

En 2010 la Cepal actualizó su medición de pobreza para América Latina y planteó hacerlo para Chile. Pero el gobierno de turno no quiso y luego vino la polémica por la Casen 2011. ¿Este gobierno sí accedió a esa actualización? ¿Fue clave para recomponer las confianzas?

Lo primero que tenemos que tener claro es que para que tengan relevancia en el tiempo, las mediciones tienen que ser comparables. Y en esa perspectiva sí hemos decidido que la medición tradicional se acople a lo que Cepal había planteado. Pero quiero hacer una precisión: la Encuesta Casen se mantiene, es decir, sigue siendo el mismo instrumento y se aplica como se viene aplicando desde 1987. El cambio que se produce es que vamos a hacer un perfeccionamiento y una actualización de la metodología de cálculo de la pobreza, introduciendo una mirada de multidimensionalidad.

¿Es decir que la Casen 2013 tendrá más de una línea de pobreza?


Vamos a tener dos líneas, pero dos líneas no comparables y eso es muy importante tenerlo claro. Por un lado, vamos a mantener la medición tradicional que nos dará una línea de pobreza y de pobreza extrema acorde a la anterior para efectos de comparación respecto de los años pasados. Y, en paralelo a ese dato, vamos a introducir una nueva medición de tipo multidimensional que nos dará un dato de pobreza, pobreza extrema y una línea de vulnerabilidad. Esta nueva línea, a su vez, sólo podrá ser comparable a futuro. Y esto es así, porque no se trata simplemente de homologar lo que se venía haciendo. El tema de la multidimensionalidad en la encuesta, que planteó en su informe final la Comisión para la Medición de la Pobreza, como una de sus conclusiones, es una reflexión académica y técnica que no sólo se da en Chile, sino en todo el mundo. Hoy estamos en materia de política social en un estado de reflexión académica consistente y transversal con muchos actores de la vida nacional que converge, además, con los intereses de organismos internacionales como Cepal y eso es lo que nos lleva a tomar esta decisión.

¿Por qué no se van a actualizar los datos históricos de la Casen para hacer la nueva línea comparable?

No lo vamos a hacer al menos en esta Casen, porque hay que hacerlo bien y ordenado, sin dar espacio a cuestionamientos técnicos. A nosotros nos hubiera encantado haber proyectado esta nueva línea hacia atrás, haber ajustado o actualizado los datos para aquello. Pero eso por ahora técnicamente no es posible y para el futuro va a depender de lo que sea posible avanzar con el Banco Central respecto de los datos que el organismo entrega para la medición.

¿En qué orden se hará el proceso?


Lo que vamos a hacer es, primero, actualizar la línea de pobreza. Luego, vamos a actualizar la composición de la canasta básica familiar, porque venimos trabajando con una que se basa en la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) de 1987 y ahora vamos a trabajar con una que se basa en la EPF de 2011-2012, que evidentemente muestra el cambio en los hábitos de consumo de las personas y cómo gravan en el gasto familiar. Y tres, vamos, adicionalmente, a hacer una reflexión respecto de las recomendaciones de la Comisión y esto significa asumir que lo que entendemos hoy por pobreza no es lo mismo que entendíamos en los años 60-70 u 80. Cuando estamos hablando de multidimensionalidad en la Casen 2013, estamos diciendo que hoy, para entender la pobreza, no es suficiente hablar sólo de carencia de ingresos. La pobreza también tiene otras variables y dimensiones que van muy de la mano del nivel de desarrollo que el país ha alcanzado. Hoy una persona puede tener ingresos, pero no tener vivienda o educación, y eso lo hace vulnerable. La discusión sobre la pobreza en el mundo se ha complejizado y en los países que tienen más ingresos se hace mucho más patente. Por eso decidimos en esta medición incluir una mirada multidimensional, entendiendo la pobreza no sólo por carencia de ingresos, sino complementándola con otras dimensiones ad hoc a la realidad de los hogares.

¿Qué buscan con esta decisión?


Esto tiene una vocación final instrumental respecto de la orientación y de la definición que queremos para el Sistema de Protección Social. La Presidenta Bachelet ha decidido un cambio en el enfoque social que significa que vamos a ir avanzando desde la focalización hacia la universalización de la política social, centrado en un sistema basado en derechos.

¿Esto qué significa para el Estado?


Este nuevo enfoque basado en derechos amplía los horizontes de la política social y también las exigencias, porque incorpora a sectores distintos que antes no estaban necesariamente en el radar del Estado como ocurre, por ejemplo, con la clase media. Estos hogares no estaban en el radar, porque no presentaban una situación de carencia de ingresos según la Casen, aunque sí enfrentaban alguna situación de vulnerabilidad. El surgimiento de un universo de personas que no siendo pobres, porque están dentro de un margen de ingresos, pero sí tienen otro tipo de carencias y, por eso, pueden caer en una condición de pobreza, es lo que sustenta la decisión de una medición multidimensional en la Encuesta Casen.

Nuevos tiempos


La Comisión para la Medición de la Pobreza recomendó complementar la Casen con cinco dimensiones sociales que medían 14 indicadores de carencia ¿Se acogió la recomendación como un todo?

No. Lo que hemos hecho es tomar el conjunto de las recomendaciones de la Comisión y decidimos incorporar una medición multidimensional de la pobreza. No hemos decidido aún cuáles serán las variables o los umbrales a medir. Eso es hoy materia de discusión en la mesa técnica integrada por expertos del MDS, Cepal, INE y el Banco Central. Sí decidimos mantener el panel de expertos asesor de la Encuesta Casen, que será una comunidad espejo que irá conversando con nosotros el tema. Pero qué vamos a medir y cuáles son las dimensiones que vamos a considerar lo estamos evaluando, porque iremos haciendo lo que también es posible de hacer, ya que para muchos de estos cambios se requiere de otras cosas, aportes, que no sólo competen al MDS o a Cepal.

¿Como qué por ejemplo?

Como que el Banco Central nos entregue más información que la que entrega a través de las Cuentas Nacionales. Y ese proceso requiere que el Central se siente en la mesa técnica para que indique qué material nuevo está o no en condiciones de entregar. Esa conversación no está en una etapa concluyente.

¿Cuándo esperan zanjar el tema?


El cronograma es parte de la convención y del acuerdo que están tomando los equipos técnicos. Pero sí puedo adelantar que estamos en la elaboración de los componentes y las modalidades de colaboración con Cepal; en la constitución de los equipos y hemos avanzado en las conversaciones con el Central para pedirle nuevas tareas. También está la incorporación del INE en esta etapa de la mesa técnica, donde también nos interesa al gobierno y a la Cepal ir haciendo ya transferencias técnicas. Pero, además, el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile entregó la primera base de datos, ésta se empezó a depurar y hay que aplicar la metodología tradicional. Luego de eso se aplicará la metodología nueva.

Usted dijo que el calendario tradicional de la Casen cambiará...


Hemos decidido retrasar el calendario habitual. Nos hemos tomado el tiempo para que este paso se haga en serio y sin errores, y por eso los resultados de la Casen 2013 se darán a conocer en el último trimestre de este año. Pero además, decidimos que la Casen se hará cada dos años y no todos los años como planteó el anterior gobierno.

También querían hacer una encuesta de tipo comunal.

Dado que la Casen no tiene representatividad comunal y que vamos a hacer la medición nacional cada dos años, hemos decidido en 2015 levantar una encuesta de representatividad comunal. Ahí tenemos un desafío de caracterización y focalización muy importante en cuanto a adultos mayores y discapacidad, entre otros temas.

¿El nuevo convenio con Cepal permitió limar las asperezas y restituir las confianzas?


Esperamos firmar pronto este convenio. Las confianzas no se han afectado con el Estado, lo que pasó antes fue lamentable, pero ya está. Hoy la decisión del gobierno es avanzar en esto, hacer una buena encuesta y eso se está plasmando en un proceso de transferencia técnica importantísimo, muy potente. Pero la Presidenta Bachelet quiere que miremos hacia adelante, hoy estamos en una etapa en que los puentes están tendidos y no hay daños en las confianzas. Lo que pasó antes es un tema que quedó atrás.

"Nos interesa la estabilidad económica pero también la social"

¿Cuál es el rol redistributivo de la reforma tributaria?

La reforma tributaria tiene en su sello la redistribución para que los que más tienen paguen más. Pero también tiene un sello de justicia, porque aquí lo que interesa, además, es que los mayores recursos obtenidos de la reforma se usen para aumentar y mejorar el gasto social en Chile que está muy por debajo de los países de la Ocde, que es el club en el que queremos estar.

El empresariado y la oposición cuestionan el carácter redistributivo de la reforma...

El sello de la redistribución está dado por cómo se aplican los nuevos tributos. Si se piensa que el 80% de los trabajadores están en el rango de rentas o ingresos libres de impuestos, entonces la verdad es que ninguno se verá afectado. Con la reforma tributaria estamos apostando a contribuir con la estabilidad económica, pero nos interesa también la estabilidad social. Porque la estabilidad económica en el tiempo sólo se puede dar cuando un país es más cohesionado y un país cohesionado no puede tener los indicadores de desigualdad que tenemos acá.

¿Qué rol tiene el MDS en esto?

La prioridad está en que la gente comprenda el sentido de la reforma, porque lo que queremos es que en Chile no tengamos dos realidades tan extrañas como que un 20% vive como si estuviera en Suiza, otro 20% en un país de ingreso medio y el 60% restante como en el Congo. La redistribución del ingreso pasa por esta reforma.

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