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Una presión fantástica: El Óscar le instala la primera encrucijada a Sebastián Piñera

El premio recibido por la película protagonizada por Daniela Vega volvió a instalar en el debate la Ley de Identidad de Género, que facilita los cambios de nombre a las personas trans. Aunque el gobierno de Michelle Bachelet podría fijar discusión inmediata para esta semana, lo más probable es que sea la nueva administración la que deba resolver el escenario, donde ya enfrenta la oposición de la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe.



“La película nos plantea un desafío que tenemos que abordar”. La palabra del futuro ministro secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel, era clara: apenas unas horas del triunfo de Una Mujer Fantástica como Mejor Película Extranjera en los Premios Óscar, reconocía la mañana de este lunes en Radio Duna que la victoria había instalado el tema de facilitar los cambios de nombre para las personas trans en Chile.

No es un tema sencillo en Chile Vamos. Es en ese bloque donde la idea genera las mayores diferencias. Y el triunfo instaló la primera encrucijada a Sebastián Piñera: cómo actuar frente a un tema que simboliza de manera perfecta las “dos almas” valóricas de su coalición de gobierno.

De hecho, las declaraciones de Blumel se alinean con la postura de su partido, Evópoli, cuya máxima figura –el diputado y futuro senador Felipe Kast- apoyó el proyecto de ley en su votación en la Cámara Baja. “Hay una necesidad de legislar en esta materia, sobre todo porque el cambio de género registral es engorroso y no está a la altura de lo que Chile necesita”, señaló.

Además, habrá otro hito mañana martes: está programado que la presidenta Michelle Bachelet reciba en La Moneda a Daniela Vega y el equipo de Una Mujer Fantástica. Será un encuentro durante la tarde, con horario a confirmar, ya que depende del vuelo en que regrese la comitiva desde Estados Unidos. Y de fondo, estará el estado de la Ley de Identidad de Género, que se encuentra en tercer trámite en el Senado.

En teoría, Bachelet podría poner discusión inmediata al proyecto e intentar que la aprobación sea una de las últimas obras de su gobierno. Además, el escenario pondría presión sobre dos senadores de derecha que serán ministros de la futura administración: Hernán Larraín (UDI) y Alberto Espina (RN).

De hecho, la vocera Paula Narváez deslizó la tarde de este lunes que podrían intentar la aprobación del proyecto durante estos días que quedan: “Como Ejecutivo estamos haciendo todos los esfuerzos para que esta semana podamos concluir ese tercer trámite constitucional que significa que lo aprobado tiene que ser visto ahora en el Senado. Y para que eso ocurra la Secretaría General de la Presidencia se encuentra realizando la interlocución con el Congreso”, señaló.

Pero de no ser así, le tocará a Piñera hacerse cargo del escenario, y resolver si desea impulsar un tema que se ha revelado como polémico entre los partidos que lo respaldan. Sería la primera prueba de fuego para una coalición que aseguró estar madura como para gobernar a pesar de sus diferencias valóricas.

Controversia en la UDI

“Yo creo que la ley es mala, es muy mala”. Así, la senadora y presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, argumenta su rechazo al actual proyecto que instituye la Ley de Identidad de Género. “Ya habíamos votado en contra de gran parte de esta ley, porque es mala, porque no tiene requisitos, porque ahora la Cámara Baja incorporó parcialmente a los niños, porque genera una relativización. Tú por ley no puedes transformar en subjetivo lo que es objetivo”, dice a La Tercera PM.

Si la iniciativa fuese aprobada, facilitaría temas como el cambio de nombre de las personas trans, que es uno de los puntos que ha causado mayor revuelo, y que se ha intensificado a raíz del protagonismo mundial de Daniela Vega. La actriz tiene que viajar con su nombre de nacimiento en el pasaporte. “Basta con que me ponga a hacer películas y ser reconocida en el mundo para tener la atención de una nación completa, pero, ¿dónde están mis derechos? Yo salgo de Chile a representar a mi país con un nombre masculino en mi pasaporte”, dijo en febrero a la revista Caras.

De hecho, la propia Daniela Vega interpeló a Piñera apenas unos días después de su triunfo en la elección presidencial. “Yo fui una niña trans y aquí estoy, incorregible y feliz”, dijo a raíz de una frase en el debate radial con Alejandro Guillier, en que el presidente electo señaló, al ser consultado sobre el tema, que “no estoy de acuerdo con que los menores puedan cambiar su sexo casi sin ningún trámite. El género no puede ser como una camisa que uno se cambia todos los días. Muchos casos de disforia de género se corrigen con la edad”.

La argumentación de Van Rysselberghe va en una línea similar. “En la ley no hay ningún requisito. No tiene que haber un certificado médico que acredite la disforia de género, no tiene que haber un tiempo establecido en que haya tenido esta vivencia de vivir en un cuerpo distinto al que se siente… No hay nada, ningún tipo de requisito mínimo: basta con una mera sensación”, afirma. “Se puede legislar en torno a eso, pero tampoco era tan necesario, porque hoy día las personas que tienen disforia de género pueden cambiar su sexo, se podía hacer perfectamente mediante un camino administrativo. No era necesario hacerlo por un camino legal”.

“Lo que hace la ley no es solamente resolver ese problema, sino que establece que el objetivo, el ser capaz de aceptar lo que soy, pasa a ser relativo: yo puedo ser cualquier cosa. La ley va mucho más allá de la solución del conflicto: plantea un derecho en base a una emoción. Es decir, yo me siento mujer y por lo tanto tengo derecho a ser tratada como mujer, siendo hombre; y por lo tanto genero obligaciones en terceros. Y la pregunta es: ¿cómo puedo generar esas obligaciones en base a una emoción que es cambiante?”, cierra la presidenta de la UDI.

Los votos en el Senado pueden ser claves, al menos para modificar la iniciativa. Una encuesta hecha por La Tercera en noviembre pasado entre los futuros senadores reveló que 19 de ellos se oponen a legislar para que niños hagan un proceso legal de cambio de sexo, uno de los puntos que fue aprobado por la Cámara. Así, incluso se podría dar el escenario donde el proyecto termine en una comisión mixta, lo que de todas maneras se resolvería en el próximo gobierno.

Los matices en el nuevo gobierno

Pero más allá de la postura de Van Rysselberghe, en el futuro gobierno se le ha prestado atención al escenario. De hecho, el equipo de comunicaciones de Sebastián Piñera trabajó durante toda la transmisión de los Premios Óscar compartiendo primero los buenos deseos y luego las felicitaciones del mandatario tras el triunfo de Una Mujer Fantástica. “Esta noche el cine chileno tocó las estrellas. Grande Chile y un gran abrazo, con orgullo y emoción, a todo el equipo de Una Mujer Fantástica, la mejor película extranjera en los Oscars 2018”, señaló.

Al igual que él, varios otros cercanos a Piñera expresaron su alegría por el triunfo. Entre ellos, la Primera Dama Cecilia Morel y el próximo ministro del Interior, Andrés Chadwick. Algo que fue aprovechado por organizaciones como la Fundación Iguales y el Movilh para llamar al nuevo gobierno a impulsar esta legislación. “Es un proyecto que encontró grandes resistencias en los sectores más conservadores del país. Sin embargo, es un desafío no sólo para el gobierno que se termina esta semana, sino para el entrante de Sebastián Piñera”, dijo esta mañana en La Tercera Juan Enrique Pi, presidente ejecutivo de Iguales.

Y, de hecho, el futuro ministro de Justicia, Hernán Larraín, tiene un vínculo directo: es padre de Pablo y Juan de Dios, productores de la película y quienes subieron junto con el director, Sebastián Lelio, y Daniela Vega a recibir el premio en el Teatro Dolby de Los Ángeles.

Pese a ese lazo, el aún senador UDI prefiere abordar el asunto solo desde la esfera pública. Pero igualmente marca diferencias con Van Rysselberghe: sostiene que “es importante aprobar una ley de identidad de género, porque hay que resolver la situación que hoy se produce en personas transexuales, que no han tenido solución. En el caso de los mayores de edad eso es más fácil porque son adultos, dueños de su propio destino. En el caso de los menores es más complejo porque nadie puede tomar decisiones definitivas por ellos, ni siquiera sus padres, por lo que hay que buscar una solución temporal”, dice Larraín a La Tercera PM.

Sin embargo, hay una señal. Un tema que será de competencia directa de Larraín a partir del próximo domingo es uno de los problemas centrales que enfrentar las personas trans hoy: el cambio de sexo en el Registro Civil. En ese punto, afirma que “espero que el Registro Civil se ponga al día en ese sentido. Ahí haremos todos los esfuerzos necesarios para dar solución a una justa necesidad”.

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